De youtuber a especulador inmobiliario: Carles Tamayo crea 'Voltor&Voltor' y destapa el negocio de los fondos buitre
- El periodista se suma al mercado de la vivienda y crea su propio fondo de inversión
- Se nos ha ido de las manos, primer capítulo ya disponible en RTVE Play
El periodista y cineasta Carles Tamayo se adentra en uno de los temas que más preocupa en España: la vivienda. En su nuevo programa para RTVE, Se nos ha ido de las manos, explora desde dentro un sistema donde la rentabilidad es el objetivo final, cueste lo que cueste.
La cara oculta del sector inmobiliario
Todo comienza con una decisión personal. Tras mudarse de Madrid a Barcelona, pone su piso en alquiler y descubre que puede pedir un precio desorbitado. La recomendación del sector es clara: reinvertir para generar más beneficios. Ese es el punto de partida de una investigación que lo lleva a infiltrarse en el negocio inmobiliario.
El recorrido arranca en la feria The District, en Barcelona, un punto de encuentro entre inversores y vendedores. Sin embargo, lo que debería ser un trámite sencillo se convierte en una barrera para su equipo: la organización de la feria les prohíbe la entrada y despierta una pregunta: ¿Qué es lo que no se quiere mostrar?
La investigación continúa en un edificio adquirido por un fondo de inversión, donde los vecinos, tras años viviendo allí, han recibido la notificación de que deben marcharse. “Yo he calculado y con los años que llevo viviendo aquí, he pagado más yo que el señor que se lo ha comprado”, comenta un vecino de la comunidad. El fondo compra el edificio de 14 pisos y dos locales por 1,8 millones de euros, 110.000 euros el piso.
Fondos buitre: su impacto en el problema de la vivienda
¿Es ser un fondo buitre la solución para encontrar vivienda asequible? Con esta información, el equipo decide ir más allá y crea su propio fondo, Voltor & Voltor. A través de él, se accede a información sobre edificios “en rentabilidad”, es decir, con inquilinos dentro. Muchos de estos vecinos no saben que sus edificios están en venta y, cuando lo descubren, desconocen los planes futuros: subir los alquileres, en ocasiones hasta duplicando la cuota.
El experimento continúa en Málaga donde Iván, un inversor que Carles conoce en The District, plantea comprar un edificio, reformarlo y aumentar significativamente los precios. “Nosotros hacemos una tasación acorde con las rentas actuales, pero cuando actualicemos las rentas va a ser más elevada”. La operación promete grandes beneficios, pero deja en el aire el futuro de quienes ya viven allí. Sobre el terreno, el equipo encuentra a vecinos que no podrían asumir esas subidas y que se verían obligados a marcharse.
Carles trata de tender un puente entre Iván y los vecinos del edificio, proponiendo volver juntos al Málaga para verse cara a cara con los afectados. Pero Iván se niega y Carles se ve apartado de la oferta de inversión.
Carles Tamayo durante la grabación de 'Se nos ha ido de las manos'
Un beneficio constante, con un coste muy alto
El viaje no acaba aquí. Con el fondo buitre creado y todos los conocimientos adquiridos sobre el mercado inmobiliario, el equipo inscribe Voltor & Voltor a SIMED, la feria inmobiliaria más grande del sur de Europa. El objetivo es entrar de lleno en el sector y hablar con todos sus agentes para mostrar al mundo cómo funciona un sector que condiciona uno de los bienes más primarios, la vivienda.
Pero, tras recorrer la feria y acumular entrevistas, la conclusión es clara: no hay nada que ocultar. Nadie esquiva las conversaciones sobre oportunidades de inversión, rentabilidad o activos. Al contrario, estos términos se convierten en eufemismos que sirven para normalizar la misma idea con la que todo comenzó: ganar siempre más dinero, a cualquier precio.
Se dibuja así un entorno que despersonaliza, especula y mercadea con el futuro de las personas, hasta el punto de que los propios afectados han terminado por asumirlo como algo habitual. Un sistema centrado en el beneficio constante que conlleva un coste excesivo, un coste que, como sociedad, se nos ha ido de las manos.