¿Cómo opera el miedo social ante el hantavirus? La huella emocional y traumática que nos dejó el covid
- La 'memoria pandémica colectiva' genera miedos en la sociedad más por el recuerdo de lo vivido que por la situación real
- Los expertos explican cómo surge un temor a veces irracional y alertan de otro gran virus: la desinformación
Virus, confinamiento, cuarentena, contagio, PCR...son algunas de las palabras que han vuelto a la actualidad informativa debido al brote de hantavirus en el crucero Hondius, que ha dejado tres muertos y casi una decena de contagios. Oírlas de nuevo ha llevado a la sociedad a contener la respiración, al menos en los primeros momentos de dudas, más por el recuerdo de lo que supuso la pandemia de coronavirus en nuestras vidas, que por un peligro real y justificado de salud pública.
Es la principal conclusión tras hablar con expertos en Psicología y Sociología, que explican cómo afecta a la sociedad esa memoria pandémica colectiva que nos mostró, nos enseñó y nos obligó a una nueva forma de vivir- confinados y aislados-, de relacionarnos- sin contacto, sin besos, sin abrazos y con mascarillas de por medio-, de sentir el duelo por la muerte de un ser querido- sin poder despedirse- y, en definitiva, a una nueva forma de afrontar la vida misma-.
Todo ello en medio de una vulnerabilidad extrema ante una pandemia mundial que no avisó y dejó más de 22 millones de muertos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de esta misma semana.
Una OMS que precisamente se ha encargado de repetir durante estos días un mensaje claro- "esto no es otro covid"- conscientes de que en la cabeza de todo el mundo el recuerdo de lo que fue el coronavirus era recurrente, inevitable y genera una alarma a veces difícil de controlar.
¿Cómo opera el miedo ante el recuerdo?
"Cuando vivimos una experiencia traumática colectiva como la vivida durante la pandemia, que supuso un confinamiento y aislamiento severo, queda una huella emocional que condiciona nuestra percepción del riesgo muchos años después y es más que normal que aflore el miedo y la incertidumbre ante este brote, incluso antes de conocer su alcance", afirma a RTVE Noticias la psicóloga sanitaria Silvia Álava.
"El miedo nos permite estar vivos y funciona como un sistema de supervivencia, es una respuesta adaptativa en el ser humano que ayuda a anticipar los riesgos, a aumentar vigilancia. Sentirlo es normal, pero el problema viene cuando no sabemos manejarlo, cuando se contagia a nivel emocional y cuesta discernir entre lo que tiene validez científica y lo que no la tiene", añade.
Cristina Ait-Chaib es psicóloga especializada en crisis y catástrofes y explica a RTVE Noticias que, aunque hay claras evidencias científicas que diferencian coronavirus y hantavirus, cuando la sociedad percibe una potencial amenaza hacia la salud y el bienestar "que puede ser real o no", se produce lo que se denomina el "secuestro de la amígdala" o, lo que es lo mismo, nuestra parte más racional queda 'secuestrada' por nuestra parte más primitiva que hace perder el control en situaciones de estrés emocional.
"Impide un razonamiento lógico y racional sobre lo que está sucediendo y hace que nuestra parte más analítica y crítica no aborde el problema al que nos enfrentamos", explica.
El sociólogo Jordi Busquet afirma que lo vivido durante la pandemia hace años fue un "auténtico shock" para la sociedad que marcó un antes y después en nuestras vidas y creó una nueva mirada ante las cosas "no siempre para mejor".
"El miedo es una emoción muy intensa y puede tener un aspecto positivo porque si tienes miedo te preparas para lo peor. En la historia de la evolución humana el miedo nos ha ayudado a sobrevivir y a sobrellevar situaciones difíciles, pero hay que tener cuidado porque el miedo también paraliza, genera malestar y tiene un componente muy importante de contagio y de difusión", señala, para lanzar un mensaje de alerta: "Una sociedad que vive en una situación de temor constante es una sociedad muy manipulable porque el miedo es muy irracional y puedes no controlarlo".
Hasta este momento los casos de hantavirus han quedado encapsulados al crucero Hondius, pero la sociedad asistió con inquietud a esas primeras pruebas PCR de personas con síntomas que habían sido contacto no tan estrecho. Los resultados negativos tranquilizaron.
Los expertos entrevistados coinciden en que esa memoria pandémica que ya tenemos modifica el significado de las cosas y algunas palabras completamente neutras como 'mascarilla' ahora tienen un nuevo componente y activan en la sociedad unos recuerdos muy duros.
Los duelos no resueltos
Ángel Terrón perdió a un familiar muy cercano durante la pandemia e impulsó una plataforma de apoyo a familiares y víctimas, que mantiene aún un grupo de whatsapp activo. Él es psicólogo y puso su conocimiento para apoyar a quienes lo pasaron mal en lo peor de la pandemia. Cuenta a RTVE Noticias cómo, sobre todo durante los primeros momentos de este brote de hantavirus y cuando había dudas de su alcance, ese chat se reactivó con mensajes que dejan claro que los recuerdos y el miedo siguen en la sociedad y se activan.
En ese grupo se hablaba casi más de lo que fue la pandemia de covid y de lo que supuso en la vida de la gente, que de la realidad del hantavirus.
Este psicólogo explica que hay duelos que no se pudieron hacer- "duelos mal resueltos"- que aún generan consecuencias psicológicas importantes en personas que no pudieron enterrar y despedir a sus seres queridos.
Pero además de esos duelos individuales, los expertos apuntan también a que no se hizo bien el duelo colectivo como sociedad ante una pandemia de tal magnitud.
En este sentido, Terrón afirma que "se volvió rápidamente al mundo y no se trabajó a nivel emocional, no se gestionaron los efectos que la pandemia había provocado en nosotros. Teníamos tantas ganas de volver a vivir que quisimos pasar página rápido. Primó la desinhibición y nos echamos a las calles sin gestionarlo y ahora, ante una mínima sospecha de que algo similar pueda pasar, pues nos echamos a temblar".
"El ansia y el deseo vivo de querer volver a la normalidad impidió que se hiciera un duelo colectivo correcto", coincide Ait-Chaib, que dice que se pasó a tal "agotamiento y sobrecarga" con el coronavirus que "contribuyó a que no se procesara adecuadamente todo lo que vivimos" y casi pasara a ser un "tema tabú". "Eso incentiva ahora el contagio de ese miedo porque no se ha resuelto bien", añade la psicóloga.
La edad y la personalidad influyen en seleccionar los miedos
Además, los traumas y miedos no son los mismos en todos y en este punto inciden la edad, la personalidad y las experiencias vividas durante el covid.
No es igual el que responde con hiperactivación y decide ponerse una mascarilla sin que sea necesario o anular un viaje sin justificación real, o la persona que evita, minimiza cualquier riesgo e incluso se niega a reconectar con lo que vivió.
Los expertos explican que cuando una palabra- hantavirus- hace saltar nuestros miedos, estos varían. Así, una persona que estuvo enferma durante la pandemia, teme la enfermedad de nuevo; un adolescente se preocupa por un nuevo confinamiento porque el encierro marcó a esa generación de forma especial; una persona mayor puede pensar directamente en la muerte, y quien vive en una residencia puede revivir el horror vivido en estos espacios durante el confinamiento. Una vez más influye en el miedo actual más las sensaciones pasadas que la realidad del presente.
Busquet explica cómo la pandemia intensificó en la sociedad de una manera "espectacular" "la necesidad de salir, de viajar, de llenar estadios en conciertos, de compartir experiencias, momentos y lugares". "La experiencia del confinamiento fue muy dura en los adolescentes y jóvenes y les ha marcado", apunta.
La desinformación y las fake news: otro potente virus
El sociólogo explica que "la sociedad vive mal las situaciones de cambio y de incertidumbre" y el no saber el alcance de lo que ocurre y sus consecuencias "nos pone nerviosos y se piden respuestas a la ciencia rápidas, definitivas e inmediatas y a veces la ciencia necesita tiempo". "En ese lapso de tiempo y en medio de situaciones de incertidumbre o caos, la industria de las 'fake news' opera con mucha rapidez", lamenta.
La opinión es unánime entre los expertos, que se muestran preocupados ante otro gran virus de nuestro tiempo: la desinformación y los bulos.
VerificaRTVE ha recopilado desde que saltó la crisis del hantavirus bulos que van desde falsas restricciones e inexistentes cierres de colegios en Francia a noticias falsas sobre vacunas, pasando por fotografías falsas que solo consiguen alarmar a la sociedad.
"La información viene muy polarizada, en ocasiones formada a través de bulos en redes sociales, videos virales y titulares alarmistas. Y aquí se produce el sesgo de confirmación en el que nuestro cerebro selecciona la información que solo viene a confirmar una hipótesis que ya nos estamos creando. Hay tanta desinformación hacia un lado u otro que escuchamos y vemos solo lo que queremos", afirma Silvia Álava.
"La gestión desde el punto de vista informativo y de los líderes políticos va a condicionar muy mucho cómo procesemos y encajemos como sociedad esta crisis y en este punto hay que apelar a la responsabilidad de unos y otros", añade Cristina Ait-Chaib.