Enlaces accesibilidad

Xi y Putin renuevan su "cooperación estratégica" y advierten del peligro de volver a la "ley de la selva"

  • El presidente chino afirma que las relaciones con Rusia están "en el nivel más alto de su historia"
  • Rusia garantiza el suministro seguro de petróleo y gas a China, según Putin
Xi y Putin condenan en Pekín los ataques contra Irán, una semana después de la visita de Trump
RTVE.es

Los presidentes de China, Xi Jinping, y Rusia, Vladímir Putin, han firmado este miércoles una declaración conjunta para el fortalecimiento de la cooperación estratégica y una profunda asociación, en un momento en que las relaciones bilaterales, según el mandatario chino, se encuentran "en el nivel más alto de su historia", con la energía y la conectividad como "piedra angular". "Importantes socios comerciales", ha dicho su homólogo ruso, que ha garantizado el suministro al gigante asiático de petróleo y gas en medio de la crisis de Oriente Medio.

Xi ha recibido con honores en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín a su homólogo ruso, que llegó la víspera a China para su vigesimoquinta visita al país, seis días después del viaje del mandatario estadounidense, Donald Trump, a China, a quien a quien Xi le pidió "ser socios y no rivales" y le advirtió de la gestión del conflicto en Taiwán. Algunos temas a tratar se repiten en ambas visitas —la guerra de Irán y de Ucrania— aunque con diferente enfoque.

Xi ha dado la bienvenida a Putin en la escalinata del Gran Palacio del Pueblo, situado en la plaza de Tiananmen, engalanada con banderas de China y Rusia para la ceremonia oficial de recepción. Tras el saludo entre ambos mandatarios, una banda militar ha tocado los himnos nacionales de los dos países, mientras se efectuaba la tradicional salva de bienvenida. Tras ello, ambos líderes han pasado revista a la guardia de honor.

El viaje coincide con el 25.º aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre China y Rusia y con el 30.º aniversario del establecimiento de su asociación estratégica, dos efemérides que ambos Gobiernos han usado para subrayar la continuidad de sus vínculos. Los dos mandatarios han presidido la firma de una veintena de acuerdos y memorandos de entendimiento. Además, han aprobado una segunda declaración sobre el establecimiento de un mundo multipolar y unas relaciones de nuevo tipo, durante una ceremonia celebrada en la capital china.

Putin viaja a Pekín para verse con Xi Jinping después de Trump | Ver
Transcripción completa

En las próximas horas el presidente ruso Vladímir Putin va a aterrizar en

China.

Allí tiene previsto reunirse con su homólogo Xi Jinping.

El encuentro coincide con el 25 aniversario del Tratado de Amistad

entre Rusia y China de 2001 y llega pocos días después de la visita del

presidente de Estados Unidos

Donald Trump, al gigante asiático

Esta es la vigésimo quinta visita de Vladimir Putin a China, lo que da una

idea de las buenas relaciones entre Pekin y Moscú y

entre sus líderes, que se han reunido más de 40 veces en 13 años.

Esta visita llega pocos días después

de la de Donald Trump, aunque el Kremlin asegura que la fecha se acordó

en febrero

Estos dos viajes en menos de una semana ponen a Pekin en el centro de la

diplomacia mundial

China se posiciona como una potencia crucial en un orden mundial cada vez

más fracturado

La última vez que vimos aquí al presidente ruso fue en septiembre, en

el desfile militar del 80 aniversario del

fin de la Segunda Guerra Mundial junto a Xi y a Kim Jong-un.

Y su última visita de Estado a China fue

hace dos años. Además de estrechar esos lazos

bilaterales, es muy probable que Putin y Xi..

hablen mañana de la guerra de Ucrania.

Putin parece interesado en poner fin a ese conflicto y Pekín podría ayudarle a

mediar. Y en un contexto de crisis energética,

ese será uno de los ejes centrales de esta cumbre

Sobre la mesa, el proyecto del gasoducto Poder de Siberia II entre

Rusia y China, que

podría convertirse en uno de los mayores gasoductos del mundo

Putin viaja a Pekín después de Trump, en unas idas y venidas que ratifican la hegemonía de China

En una rueda de prensa posterior al encuentro, Xi ha asegurado que los dos países "mantienen una comunicación estratégica estrecha en todos los niveles" y "se apoyan firmemente" en asuntos que afectan a sus "intereses fundamentales" y "principales preocupaciones".

Esa alianza estratégica queda reflejada en la voluntad de ambos de defender posiciones comunes en foros internacionales, ha dicho Putin.

"Por supuesto, continuaremos coordinando de cerca nuestras posturas en formatos multilaterales como el G20, la Organización Mundial de Comercio, el Banco Mundial y el FMI, y el Nuevo Banco de Desarrollo -ha precisado el líder ruso-. Pretendemos promover un alineamiento de los procesos integrados con la EAEU (Unión Económica Euroasiática) y las iniciativa de la Franja y la Ruta de China con la perspectiva de formar una mayor asociación euroasiática".

Dicha iniciativa consiste en un macroproyecto de infraestructuras, lanzado por Xi 2013, con el objetivo de impulsar el comercio y la conectividad de China con el resto de Asia, Europa y África

Entendimiento sobre gasoducto que uniría Siberia con China

Putin ha subrayado que los dos países cooperan activamente en el ámbito energético. "Nuestro país es uno de los mayores exportadores a China de petróleo, gas natural, gas licuado y carbón. Nosotros, por supuesto, estamos dispuestos a seguir garantizando de manera fiable el suministro ininterrumpido de todos estos combustibles al rápidamente creciente mercado chino", ha dicho el jefe de Estado ruso, que ha aseverado que ambos Estados son "importantes socios comerciales".

Sobre el proyecto de gasoducto Poder de Siberia 2, con capacidad de bombear 50.000 millones de metros cúbicos al año y que conectaría esta región rusa con el norte de China, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha detallado, citado por las agencias rusas, que se ha dado "un entendimiento" sobre esta iniciativa y que Putin ha hablado acerca de los "parámetros básicos", lo que incluye tanto la ruta como su construcción, durante las negociaciones con los interlocutores chinos.

Por otro lado, durante la rueda de prensa con Xi, el presidente ruso ha destacado que el intercambio comercial entre ambos se acercó en 2025 a los 240.000 millones de dólares, además de que "su estructura se amplió, en parte gracias a mercancías con alto valor añadido". "En esencia, hemos creado un sistema de comercio mutuo estable, protegido de las influencias externas y tendencias negativas de los mercados globales", ha indicado.

Poco antes del inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022, Xi y Putin proclamaron en Pekín una "amistad sin límites", una fórmula que desde entonces ha acompañado el estrechamiento de los vínculos políticos, comerciales y energéticos entre ambos países. Y este miércoles, el mandatario ruso le ha dicho a su homólogo que desarrollarían su "asociación integral", la cual, según ha añadido, ha superado la prueba del tiempo.

El riesgo de retroceder hacia la "ley de la selva"

Putin ha señalado que Rusia sigue desempeñando un papel de proveedor "fiable y estable", en una coyuntura en la que el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán y Estados Unidos ha puesto bajo presión las rutas marítimas de suministro hacia Asia y ha elevado el peso estratégico de los gasoductos terrestres. Y es que por Ormuz se transporta alrededor del 45 % de las importaciones chinas de petróleo y gas y China ha tenido que intervenir para contener la subida de precios de los combustibles.

En cuanto a la situación en el golfo Pérsico, Xi ha dicho que está en un momento "crítico" entre la guerra y la paz, y ha afirmado que "el cese total de las hostilidades es imperativo". Y ha remarcado que insistir en la negociación es "especialmente importante", porque una pronta desescalada ayudaría a reducir las perturbaciones sobre la estabilidad del suministro energético, las cadenas industriales y de suministro, y el orden comercial internacional.

El mandatario chino ha sostenido que el mundo se enfrenta a los daños del "unilateralismo" y el "hegemonismo", y ha advertido del riesgo de retroceder hacia la "ley de la selva", una fórmula reiterada por las autoridades chinas en los últimos meses.

Putin ha confirmado su disposición a asistir en noviembre a la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en la ciudad china de Shenzhen (sureste).

Por ahora, no han trascendido comentarios ni de Xi ni de Putin acerca de la guerra en Ucrania, respecto a la que China ha mantenido una posición ambigua desde su inicio: ha pedido respeto a la soberanía e integridad territorial de todos los países y, a la par, ha insistido en atender las "legítimas preocupaciones de seguridad" de todas las partes, en referencia a Rusia.

La contienda sí que aparece mencionada en la declaración conjunta emitida tras el encuentro de ambos, donde consideran que "es necesario eliminar las causas profundas de la crisis ucraniana" y Rusia valora "la postura objetiva e imparcial" de China sobre Ucrania.

Ese documento abarca varios aspectos desde conflictos internacionales hasta las relaciones bilaterales, pasando por las sanciones y EE.UU.

En el texto, Rusia reafirma su compromiso con el principio de una "sola China", de la que Taiwán es parte integral, ha informado la agencia estatal TASS.

Precisamente el contencioso sobre ese territorio fue abordado la semana pasa en Pekín entre Trump y Xi, quien advirtió al estadounidense de que la relación bilateral puede ser estable siempre que se mantenga la "prudencia" sobre Taiwán y que una mala gestión de las relaciones con la isla puede provocar "un conflicto".

Respecto a Estados Unidos, Moscú y Pekín se han mostrado preocupados por "la militarización del Ártico por parte los estadounidenses y sus aliados", además de oponerse a cualquier sanción unilateral que no haya sido acordada por el Consejo de Seguridad de la ONU y a los aranceles aduaneros discriminatorios.

"Rusia y China condenan las iniciativas relacionadas con el bloqueo, la incautación o la confiscación de activos y propiedades de estados extranjeros", reza el texto.

Ambos países han expresado por otro lado su compromiso con el Tratado del Espacio Ultraterrestre y han declarado su oposición al despliegue de armas de cualquier tipo en el espacio. Sobre el armamento nuclear, han instado a los países en su poder y a sus aliados a abandonar los planes profundamente desestabilizadores de misiones atómicas conjuntas, aunque han anticipado que Rusia y China van a intensificar su cooperación en fusión nuclear y reactores de neutrones rápidos.

En el apartado comercial, y como medida para paliar el bloqueo del estrecho de Ormuz, Moscú y Pekín ha avanzado su intención de incrementar el tráfico de carga a lo largo de la Ruta Marítima del Norte, una vía ártica que va desde el mar de Barents hasta el estrecho de Bering.

El documento se hace eco de la colaboración en materia de inteligencia artificial (IA) y de la voluntad de ambos países de promoverla, especialmente su aplicación militar, tanto a nivel bilateral como en foros multilaterales.

Uno de los puntos curiosos de la declaración es el acuerdo entre Putin y Xi para investigar en la mejora del envejecimiento, después de que durante la anterior visita del ruso a Pekín en septiembre de 2025 los dos conversaran sobre la longevidad y la posibilidad de vivir hasta los 150 años.

Durante el viaje actual del líder ruso, el proyecto Longevidad de Moscú y la Asociación China de Asistencia y Servicios Sociales para Personas Mayores han rubricado un convenio de colaboración, vigente hasta 2031, que contempla desarrollar investigación conjunta, visitas mutuas de delegaciones y estancias para especialistas dedicados al desarrollo de la longevidad y las personas mayores.

Putin, que lleva en el poder desde el año 2000, cumplirá 74 años en octubre; mientras Xi, de 72, es presidente del gigante asiático desde 2012.