Javier Rodríguez: "Me hace feliz que 'Absolute Martian Manhunter' esté nominado a cinco Eisner, porque es especial"
- También hablamos con el dibujante sobre el último número de la revista Autores de cómic
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Los autores españoles siguen haciendo historia en los Premios Eisner, ya que este año son siete los nominados: Laura Pérez, Marc Torices, Jorge Jiménez, David López, Raúl Arnáiz, José Villarubia y Javier Rodríguez, que ya consiguió el galardón a la mejor serie limitada el año pasado por Zatanna: Abajo la sala (Panini), y que esté año aspira a cinco junto al guionista Deniz Camp: Mejor número único, serie limitada, dibujante/entintador, colorista y portadista. Y todo por la serie Absolute Martian Manhunter, que Panini publica en España. Además, Javier es el protagonista del último monográfico de Autores de Cómic (Isla de Nabumbu).
Lo primero que le preguntamos es qué se siente al ser nominado a cinco Eisner: “Me hace muy feliz, porque Absolute Martian Manhunter fue un cómic muy especial desde el principio. Un proyecto que implica poner mucho de ti y en el que tomamos muchos riesgos en lo estético en lo plástico, en lo discursivo… desde la historia hasta la manera de plantearlo gráficamente”.
“Y estar nominado junto a otros españoles es genial, porque aquí hay mucho talento –añade-. Hay tres grandes mercados, el norteamericano, el europeo y el asiático, y tenemos representación en los tres. En España siempre ha habido una tradición de grandes dibujantes”.
Portada del primer número de la edición española de 'Absolute Martian Manhunter' (Panini)
Un cómic muy marciano
Absolute Martian Manhunter es uno de los títulos más destacados de la línea Absolute, una reinterpretación de los principales personajes de la editorial DC Comics que está arrasando en ventas en Estados Unidos. Cuenta la historia del agente del FBI John Jones, cuyo cuerpo es ocupado por una conciencia extraterrestre, lo que hace que se vea arrastrado a la locura y a una guerra intergaláctica.
El guionista Deniz Camp pidió expresamente que Javier Rodríguez fuera el dibujante de la serie: “Si, en su Pitch ya usó imágenes mías de referencia porque le gustaba la importancia que doy al diseño de la página, al espacio, al color… Pero, a pesar de lo innovador de la propuesta, yo creo que hemos ido bastante más lejos de lo que nos habíamos planteado. Mucho más lejos en todos los aspectos”.
Una creatividad que, según Javier Rodríguez se retroalimenta por los desafíos mutuos que se proponen: “Siempre es así. Por ejemplo, en el número cinco íbamos justos de tiempo y le pedí que ambientara la historia por la noche para poder trabajar con siluetas, porque iba a ser más rápido de dibujar”.
“Y me propuso cosas como una persona que carga un maniquí y le ayuda a su propia sombra, un niño que se columpia y le empuja su propia sombra… Y yo me volví loco para plasmar eso en el papel, pero el resultado fue increíble. Siempre nos pasa igual, queremos atajar y con este cómic es imposible, porque siempre nos estamos retando el uno al otro”.
Pero… ¿A qué achaca Javier Rodríguez el éxito de crítica y público de este cómic? “Yo creo que el secreto es que los dos ponemos mucho de nosotros mismos en el proyecto, que realmente creemos en él y que tenemos una manera de entender y de hacer tebeos, muy pasional. Tenemos muchas ganas de demostrar lo que se puede hacer con el lenguaje del cómic. Porque es un lenguaje joven, apenas tiene cien años, y todavía hay mucho que innovar y explorar. Y esas ganas de los dos conectaron”.
Página de 'Absolute Martian Manhunter' (DC Comics)
Un personaje icónico diseñado con plastilina
Destacar el rediseño del protagonista, ese detective marciano que parece más marciano que nunca. “Cuando Deniz presentó el proyecto, imaginaba al marciano como una cosa muy etérea, como una nube que se le aparecía al protagonista y que podía ir cambiando de formas. Yo pensé que tenía que tener algo atávico, como de máscara tribal antigua, como un cíclope, como algo atemporal que pudiera estar ahí desde el principio de los tiempos”.
“Pero a la vez –continúa Javier-, pensé que tenía que ser algo icónico, que pudieras ponerlo en una camiseta. Por eso he jugado mucho con el principio de pareidolia, que ya estaba en la historia de Deniz: y por eso el marciano puede aparecer como una cerradura, una señal de tráfico, un faro, una puerta, una mirilla… realmente parece como el tercer ojo de Marte”.
“Además –añade-, quería salir de mi zona de confort y hacer algo realmente novedoso”. Por eso me ocurrió hacerlo en 3D y pregunté a un amigo mío, Miguel, que es un máquina, cómo podía hacerlo. Y me contestó: “Déjate de programas de 3D y usa plastilina, que es lo mejor”. Así que compré dos kilos de plastilina y me tiré un par de mañanas probando hasta que di con lo que buscaba”.
Antes de debutar como dibujante en Marvel, Javier Rodríguez triunfó varios años como colorista, lo que explica que el color sea tan importante en el cómic: “Deniz tenía muy claro desde el principio que los pensamientos del marciano tenían que ser humo de colores y eso era muy interesante”.
“De hecho, la historia estaba protagonizada por un hombre, John Jones, que ve las cosas en blanco y negro, que está polarizado, como la actual sociedad en la que cada vez hay menos matices. Y de repente, una experiencia traumática le hace ver el mundo en colores. Y es que, depende de cómo lo mires, las cosas no son tan buenas ni tan malas. Algo que parece un poco tópico pero que nadie aplica hoy en día. Esto me pareció una de las claves del cómic y quise representarlo de forma muy gráfica. Y eso se ha convertido en una de las mayores experiencias artísticas del cómic, tanto para mí como, espero, para los lectores”.
Página de 'Absolute Martian Manhunter' (Panini)
Unos guiones anclados en la actualidad
A pesar de lo “marciano” de la propuesta, los guiones de Deniz hunden sus raíces en la actualidad. “Le preocupa lo que le rodea y quiere hablar sobre ello –nos confiesa Javier-. Para él los grandes dilemas son la humanidad y el ser humano. Y tiene una cosa que me encanta, que es su insistencia en ver la belleza en todo, incluso en las cosas más horribles. Eso, junto con su capacidad para generar conceptos elevados sin parar, es lo que creo que lo va a convertir en uno de los grandes guionistas de su generación”.
Y es que en los primeros seis números (ya publicados en España por Panini) se habla de cosas como el racismo, la violencia, el acceso a la vivienda… Si te das cuenta son temas que están en todas las historias, en La Ilíada, El Quijote o la Isla del Tesoro. Porque, como esas obras, Absolute Martian Manhunter responde a su tiempo. Y es una respuesta política a la actualidad, porque es casi imposible estar en el mundo sin tener una visión política del momento que te toca vivir. Yo estoy enamorado de la manera en que escribe Deniz”.
Además, tanto el guionista como el dibujante dejan que el lector tenga la última palabra sobre la historia: “Los cómics solo existen porque alguien los lee. Y nuestro trabajo como autores es dejar como herramientas para que alguien las coja y las interprete a su manera, que se vea reflejado en la historia o la complete acompañando a los personajes. Queremos que nuestros lectores también hagan un trabajo intelectual y que se lo pasen bien al hacerlo. Parece algo mágico y es más difícil hacerlo que decirlo, pero esa es nuestra intención con este cómic. Y por el feedback parece que lo estamos consiguiendo”, asegura Javier.
Ilustración para una portada de 'Absolute Martian Manhunter' (DC Comics)
“Los autores manejamos el espacio, los lectores el tiempo”
En cuanto a sus influencias en este trabajo, Javier Rodríguez nos explica que: “Sobre todo vienen del mundo del arte. De hecho, estoy haciendo un poco de proselitismo para que el cómic se aleje de lo audiovisual para buscar en el arte. Porque a la hora de la verdad, el cómic se apoya en el espacio, no en el tiempo. Cada lector decide cuanto tiempo va a dedicar a un cómic. Y cualquier experiencia lectora es válida, tanto la del que se lo lee en diez minutos como la del que pasa horas yendo hacia detrás o hacia delante”.
“Los que hacemos cómics –continúa-, manejamos el espacio, tenemos una página en blanco y en ella ubicamos elementos, damos la información. Esa información la decodifica quien lo lee y ese es el disfrute de la obra. Una película, por ejemplo, puede estar proyectándose en una habitación y acontece ella sola, porque está construida sobre el tiempo. Un cómic tirado en el suelo. Si no lo lee nadie, no existe”.
“El cómic es una cosa distinta al cine -señala-, lo que no quiere decir que sea mejor o peor. Simplemente es diferente y creo que con más posibilidades. Normalmente usamos ese lenguaje de plano general, primer plano… pero a poco que estudies la historieta, el diseño, la arquitectura…, que veas dónde están los grandes trabajos sobre el espacio, encontrarás otras formas de hacer las cosas, otro tipo de inspiración. Y este cómic se inspira mucho en el arte, desde Ludwig Mies van der Rohe hasta Mark Rothko. Y para este cómic tiré mucho de diseño gráfico, de cartelismo, de arte soviético, de arte futurista, de las grandes vanguardias del siglo XX y del Pop Art”.
“Sé que estamos como estamos y que todo el mundo se queja de los precios de los cómics –añade Javier-. Pero si das un valor artístico, un valor objetual, un valor en el que tú te relaciones con el cómic, como hacíamos cuando ibas al kiosco, creo que lo valoraremos más. Creo que fue Pérez Andújar el que dijo que: "el coleccionismo de quiosco era como el tesoro de la clase trabajadora". Y queremos volver a eso, a que, si inviertes en un cómic, puedas atesorar algo que tenga un valor añadido como objeto, que lo puedas compartir, que es algo que me gusta muchísimo. Que, para los lectores tenga un valor que no se reduzca al precio”.
Absolute Martian Manhunter es una serie limitada de 12 números. Preguntamos a Javier en qué punto se encuentran: “Me quedan diez páginas por entregar que deberían haber estado hace quince días. Pero queremos que el resultado esté a la altura de lo que la gente espera. Y luego voy a empezar una nueva serie con Deniz y el rotulista, Hassan Otsmane-Elhaou. La única diferencia es que vamos a jugar con juguetes más caros, con personajes más populares de DC Comics, pero no me dejan contar más”.
El repaso más completo a su carrera
Seguro que después de leer Absolute Martian Manhunter queréis saber cómo nació y evoluciono el arte de Javier y para eso nada mejor que el nuevo monográfico Autores de cómic: Javier Rodríguez (Isla de Nabumbu), que repasa toda su carrera, desde que era un chaval que hacía sus propios fanzines hasta su triunfo en Marvel y DC.
Una publicación imprescindible que incluye una completísima entrevista con Javier, a cargo de Pablo portillo y Javier Alcázar; textos de Norman Fernández, Francisco J. Ortiz, Felipe H. Navarro, Diego García Rouco, Jorge García y Lorenzo Díaz; la más completa tebeografía de Javier; y numerosos originales, bocetos, páginas y cómics cortos, algunos inéditos.
“Ojalá lea esto Javier y la gente de Autores de cómic porque fui un poco reticente a hacerlo –nos confiesa Javier-. Y es que me cuesta muchísimo mirar atrás, porque soy muy crítico conmigo mismo y no me gusta ver mis antiguos trabajos. Prefiero mirar hacia delante. Hacer un repaso de mí carrera me daba un poco de pudor, porque mis primeros trabajos como dibujante me parecen demasiado amateur. No disfruto viendo cosas antiguas mías porque siempre las veo como un working project, como dicen los americanos”.
Portada de 'Autores de cómic: Javier Rodríguez'
Javier comenzó en el mundo del cómic en el peor momento, la crisis del llamado “cómic adulto” y la desaparición de casi todas las revistas a principios de los años 90: “Fue un momento de crisis total. Si te querías ganar la vida con los tebeos apenas había salidas laborales. El mundo del cómic estaba muchísimo peor que ahora”.
Tras sacar algunos fanzines, Javier decidió autoeditarse Love Gun. “Era un cómic de aventuras muy inocente y creo que divertido. Aunque desde mis primeros tebeos yo ya buscaba que hubiera un poco de pulsión de la sociedad. Por eso la protagonista estaba en paro en una plutocracia, un futuro donde las grandes multinacionales controlaban los gobiernos. Pero ahora lo veo como parte de mi proceso de aprendizaje. No creo que fuera un profesional del cómic hasta diez años después”.
En octubre de 1997 Javier empezó a publicar la serie Paraíso Punk Rock Bar en El Víbora, que le permitió unir sus dos pasiones, el cómic y la música: “En aquella tocaba (la guitarra) en un grupo local, aquí en Gijón. Estaba muy metido en la escena musical y, de hecho, yo creo que por eso tardé más tiempo en entrar en los cómics, porque los noventa los pasé entre las dos cosas, con el grupo y dibujando”.
Páginas de 'Autores de cómic: Javier Rodríguez' 5
Su salto al mercado norteamericano fue de la mano del dibujante Marcos Martin que propuso a Javier que colorease la serie Batgirl Año Uno, que él dibujaba. “Aquí ganaba muy poco como dibujante y cuando Marcos me lo propuso no me lo pensé, ya que me podía sacar un extra. Pero enseguida me empezaron a llegar encargos para colorear a otros artistas. Y si tienes una carrera potente como colorista se puede vivir muy bien. De hecho, los primeros años en que empecé a dibujar para Estados Unidos, ganaba más dinero como colorista que como dibujante”.
Su primer trabajo como dibujante fue un cómic corto de Spiderman protagonizado por J.J. Jameson. “Sí, fue un horror porque yo estaba de colorista en exclusiva y tenía que dibujar a la vez. Y tenía que hacer un mínimo de cómics al mes como colorista. Así que no me daba la vida y me arrepiento un poco de esas primeras historias. Además, cuando empiezas en un mercado como el americano, tienes ideas preconcebidas de como tienes que hacerlo y hasta que no coges confianza y buscas tu propio estilo no estás a gusto. Yo creo que donde realmente empecé a jugar con las posibilidades del cómic fue en Zatanna”.
En la serie Daredevil empezó como colorista y terminó dibujando seis números en los que ya veíamos ese afán por experimentar. “Es que para mí el lenguaje del cómic es eso –nos comenta-. Si coges cómics de hace cien años, esa experimentación ya estaba presente. Era un trabajo más de poesía visual. Hasta que, en los años 50 y 60, la narrativa cambió y vino dada por los comic books o las tiras de prensa de artistas como Milton Caniff. Se apartaron cosas más experimentales, como lo que hacía Herriman en Crazy Cat, y se apostó más por una estructura de presentación nudo y desenlace. Pero yo siempre he querido parecerme más a los pioneros, con esa búsqueda de nuevos caminos. Y según me van dejando, lo voy intentando más”.
Páginas de 'Autores de Cómic' 5
A pesar de destacadas etapas en Spider-Woman, Los Defensores, Dr. Extraño o la miniserie Historia del Universo Marvel (que celebraba el 80 aniversario de la editorial), Javier decidió cambiarse a DC Comics. “En Los Defensores tenía un editor que era un amor y al que tengo un cariño increíble. Y trabajé con muy buena gente en Marvel, pero todos los proyectos que me daban tenían un aire retro, como de la Marvel Clásica. Y aunque yo adoro a Kirby y Ditko sabía que podía hacer cosas muy diferentes o incluso modernizar el lenguaje del cómic clásico para traerlo a los lectores modernos".
Por eso se fue a DC, donde triunfó con la miniserie Zatanna. Abajo la sala (Panini), junto a la guionista Mariko Tamaki. Consiguieron tres nominaciones a los Eisner y ganaron el de Mejor serie limitada. “Sobre todo me sirvió para demostrar lo que puedo hacer cuando me dejan –asegura Javier-. Porque en la línea Black Label tuve la suerte de trabajar con Andrea, que es la editora con la que mejor he colaborado en mi vida. Me dejó una libertad brutal al igual que Mariko Tamaki, que incluso me dejó meter mano en el guion y cambiar alguna cosa. Siempre estuvo muy abierta a mis ideas. Nunca esperé que pudiéramos optar a tres Eisner y mucho menos ganar uno”.
Y así llegamos hasta este Absolute Martian Manhunter, que tantas alegrías le está dando. “Cuando salió el número uno, nos dijeron que había vendido más que todos los números uno del mismo personaje juntos en toda su historia. Así que estamos muy orgullosos. Aunque hay que reconocer que todo lo que sale en la línea Absolute viene como tocado por una varita mágica. Batman, por ejemplo, está vendiendo lo que no está escrito. Pero que nos quiten lo bailado, porque estamos muy contentos de que la serie esté teniendo esa respuesta tan positiva”.
A partir de junio Panini seguirá con la publicación de la serie en España.
Portada de 'Absolute Martian Manhunter 7' (DC Comics)