La comisión de la ONU vuelve a acusar a Israel de genocidio en Gaza por sus ataques "deliberados" contra niños palestinos
- Un nuevo informe recoge los ataques a la infancia en Gaza y Cisjordania
- La infancia de los niños palestinos ha sido "borrada", denuncia el documento
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre los Territorios Palestinos Ocupados ha vuelto a acusar a Israel de "genocidio", "crímenes contra la humanidad" y "crímenes de guerra" en Gaza, en esta ocasión en un informe específico sobre la situación de los niños.
El informe [disponible aquí en inglés] describe el asesinato "deliberado" de menores palestinos a manos de las fuerzas israelíes, con al menos 20.179 menores muertos desde el 7 de octubre de 2023, y otros 44.143 heridos, a lo que se añade el "grave daño físico y psicológico" causado a la infancia palestina. "La esencia de la infancia ha sido destruida", afirma el documento.
La Comisión también advierte de un "agudo incremento" de la violencia perpetrada por los colonos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este contra menores.
"Basado en la evidencia revisada, y de manera coherente con informes previos, la Comisión encuentra razonable afirmar que las fuerzas de seguridad israelíes han seguido cometiendo el crimen de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en la Franja de Gaza y crímenes de guerra en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este", zanja el informe.
La Comisión Internacional Independiente ya acusó el año pasado a Israel de cometer genocidio en Gaza. Sus conclusiones, sin embargo, no son vinculantes para la Asamblea General ni para el Consejo de Seguridad.
Los niños, "objetivo" de Israel
"La evidencia muestra que los niños palestinos han sido designados como objetivo y muertos de manera deliberada por las fuerzas de seguridad israelí", ha afirmado Srinivasan Muralidhar, presidente de la Comisión. "Incluso tras el alto el fuego de octubre de 2025, los niños siguen muriendo o son heridos de gravedad, con una indiferencia continua de Israel por la tregua y por la protección debida a los niños palestinos bajo la legislación internacional".
La Comisión ha reunido pruebas e indicios sobre casos en que los objetivos fueron niños. Como el de un adolescente de 15 años muerto por un disparo de francotirador cuando ondeaba una bandera blanca en Jan Yunis. O un bebé de 10 días herido de un disparo en la cabeza desde un dron mientras su madre le amamantaba en una tienda de campaña en el campo de refugiados de Nuseirat.
Otro de los casos analizado es el de la niña Hind Rajab, de cinco años, muerta por disparos israelíes cuando los sanitarios acudían para rescatarla del coche en el que viajaba con su familia, y que había sido atacado por un tanque israelí.
Los médicos de Gaza han explicado a los investigadores que existe un "patrón consistente" de menores muertos por un único disparo de drones o francotiradores, lo que indica "un alto nivel de precisión en el uso de la fuerza, lo que sugiere que el disparo fue dirigido cuidadosamente en lugar de accidental o resultado de fuego indiscriminado".
Los menores son también objetivos en Cisjordania, donde los soldados los perciben como "terroristas" o "futuros terroristas".
La Comisión ha registrado la muerte de 213 menores palestinos (206 niños y 7 niñas) a manos de las fuerzas israelíes en Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este) entre el 7 de octubre de 2023 y el 20 de octubre de 2025. La mayoría de estas muertes ocurrieron en operaciones militares en Yenín, Tulkarem, Tubas, y Nablus.
El informe documenta igualmente el uso de la tortura y tratos inhumanos y degradantes, incluyendo violencia sexual y de género, contra niños palestinos, en particular durante las detenciones masivas. Israel también ha atacado infraestructuras esenciales para la infancia, como instalaciones sanitarias o maternidades, con consecuencias como un descenso en la natalidad y un empeoramiento en la salud de los neonatos. También han sido atacadas escuelas y orfanatos.
Autoridades israelíes califican a los niños como "terroristas"
La Comisión reproduce declaraciones de autoridades o políticos israelíes que explícitamente han calificado a los niños palestinos como "terroristas", y han justificado sus muertes.
El 16 de octubre de 2023, poco después de los ataques de Hamás, el diputado Merav Ben-Ari aseguró que los niños palestinos no podían ser considerados "en igualdad" con los israelíes. Nissim Vaturi, diputado y vice presidente del Parlamento, dijo el 30 de enero de 2025 que Gaza "está llena de terroristas y cada niño nacido es ya un terrorista, dede el momento de su nacimiento".
El febrero de 2024, el ministro de Seguridad, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, pidió que las fuerzas israelíes dispararan sin dudarlo contra cualquier pesona, sin distinción, que se acercara a la frontera de Gaza.
El informe también cita declaraciones en los medios de comunicación e investigaciones periodísticas en las que soldados israelíes reconocen haber disparado contra menores, e incluso competir por el número de "terroristas", incluidos niños, que podían matar. Igualmente, la Comisión identifica unidades militares responsables de ataques a menores.
La Comisión considera que, al atacar a los niños, Israel trata de "erosionar la estructura fundacional de la sociedad palestina, debilitar su vitalidad demográfica y la capacidad general de los palestinos para sostener y ejecer el derecho a determinar su futuro". "La protección, cuidado y supervivencia de los niños palestinos es inseparable del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación", añade.
Una infancia "borrada"
Como consecuencia de las acciones israelíes, la infancia de los niños palestinos ha sido "borrada" por los "daños mentales y físicos, el trauma masivo, la orfandad, la separación, la discapacidad, los desplazamientos repetidos, el hambre y el colapso de la educación y del sistema de salud", que continuarán afectándoles el resto de sus vidas.
"Aunque las bombas y los disparos terminaran en Gaza y Cisjordania, los niños palestinos no se recuperarían simplemente de la noche a la mañana - advierte Muralidhar - La destrucción de su salud, educación y desarrollo es irreversible".
El informe de la Comisión pide a Israel que cese las violaciones de los derechos humanos y crímenes contra los niños palestinos, y pide a los países miembros de la ONU que exijan responsabilidades por los delitos cometidos.
En enero de 2024, Sudáfrica acusó a Israel de genocidio ante el Tribunal Internacional de Justicia, el máximo órgano judicial de la ONU, por la operación militar israelí en la Franja de Gaza tras el ataque de Hamás del 7 de octubre. La Corte consideró que la denuncia era plausible, adoptó medidas cautelares y ordenó a Israel hacer "todo lo posible" para evitar actos que pudieran constituir genocidio. Sin embargo, la decisión final del Tribunal aún puede tardar años.