Casi se nos atraganta la 'metralleta' belga… hasta regresó 'Salvador' Merino
- Darío Eme Hache, Lucía Borro, Javier Nácher, Juan Corellano, La Sotanita, Rubén Uría y Rubén Sánchez vivieron con sufrimiento el pase de España a semifinales
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Vamos de infarto en infarto pero ¡estamos en las semifinales del Mundial! Cómo se sufrió ante Bélgica, mucho, demasiado. Parecía que lo de Portugal no se iba a repetir y el guion salió otra vez de película de suspense hasta los créditos finales. Nadie dijo que esto iba a ser un paseo militar y los belgas casi nos amargan de nuevo unos cuartos. En Comenta que sales no ganan para tanto sufrimiento y hoy casi se les atraviesa en los gaznates las ‘metralletas’ belgas que preparó La Sotanita con toda su buena intención.
Recuperó el programa para la causa a su elenco habitual con Darío Eme Hache, Javier Nácher, Lucía Borro, La Sotanita y Juan Corellano, a los que se unieron dos periodistas curtidos en mil batallas como son Rubén Uría y David Sánchez. No se imaginaban ellos la guerra que nos iban a dar los belgas. Pero apareció de nuevo un tipo que parece tocado con una varita. Un pamplonica que podía estar en San Fermín pero que nos ha colocado en unas semifinales del Mundial. Don ‘Salvador’ Mikel Merino. Salió de nuevo desde el banquillo y casi en la primera pelota que tocó, la empujó para dentro.
El portero Lammens, que había sustituido al lesionado Courtois en la segunda parte, despejó mal un tiro desde fuera de Cubarsí y Merino estaba con la caña preparado. "Vaya par de sinvergüenzas sois que habéis dicho que era un gran portero", bromeaba Sánchez, y Nácher añadía: "Ha sido fichar por el United y se le acabó la carrera". Antes Uría no se creía que Courtois se hubiera lesionado: "Eso es paripé". Pues paripé o no, Merino volvió a anotar un gol decisivo para España.
"Vamos a por la segunda"
"Segunda semifinal de su historia. En la primera bordamos la primera estrella, vamos a por la segunda", pedía Nácher al terminar el partido. Y Uría reconocía que "no somos conscientes de lo que estamos haciendo. Con jugadores fuera de forma, España está en unas semifinales". Y Darío: "Creo que llegar a semifinales es lo mínimo que se le podía pedir a España tal y como llegaba. Y ahora ya no podemos hablar de fracaso si se pierde ante Francia".
Contra Francia, sí. Vaya partidazo que espera el martes. Repetición de las semifinales de la Eurocopa de hace dos años, la del golazo de Lamine. Dos gallos para un puesto en la final de un Mundial. “Creo que es el partido más esperado en el mundo”, comentaba alguno. Y Sánchez pedía agitar la coctelera: “Contra Francia, Gavi y diez más. Tiene que ser la guerra”.
Bélgica, un dolor
De momento, toca que se pase el susto que nos dio Bélgica. Y eso que parecía que el partido se presentaba de cara cuando Fabián Ruiz ponía el 1-0 en la primera parte al aprovechar otro despeje de Courtois a tiro de Dani Olmo. Pero De Keteleare ponía la igualada diez minutos después terminando con la racha de imbatibilidad de Unai Simón. Un Unai que nos hizo saltar del sofá en el último tramo del choque con algún que otro sustito. En la segunda parte, el partido se trabó demasiado, hasta que los cambios de De la Fuente volvieron a surtir efecto. Y sobre todo, uno. Merino.
En la previa del partido había una mezcla de optimismo y desconfianza ante lo que podía plantear Bélgica y el choque iba a dar la razón a los que no las tenían todas consigo. Rubén Uría pedía ‘caution’ con algunos jugadores de talla mundial que podrían estar ante su última oportunidad: “Yo creo que vamos a pasar pero para muchos jugadores belgas es el last dance y van a jugar con muchas ganas contra España. Para ellos sería quitarse la espinita de todos esos torneos en los que se han quedado por el camino”.
Entre los análisis de cómo habían llegado hasta los cuartos España y Bélgica y el partido de Francia contra Marruecos de este martes, se abría el debate de quién puede ganar el Balón de Oro tras este Mundial. Y las opciones se reducían básicamente a dos jugadores: Messi y Mbappé. “Es que el Balón de Oro es más marketing que fútbol”, apuntaba Sánchez.
¿Pedri debe ser suplente?
Y otro agrio debate que se presentaba venía a colación de la incorporación de Fabián Ruiz en el once inicial de España dejando en el banquillo a Pedri. Para David Sánchez era un sorpresón: “Le va a hundir”. “Yo no lo veo así. A Pedri le va a reservar para Francia, estaba cansado”, le replicaba Uría, una opinión que respaldaban Lucía Borro y Darío Eme Hache. “Yo veo un Pedri muy fatigado”, coincidían.
Recordamos que el partido se presentaba como una suerte de venganza por aquello que pasó hace 40 años, cuando Bélgica eliminó a España en cuartos del Mundial 86 en los penaltis. Y Uría tiraba de recuerdos de su tierna infancia: “Aquella Bélgica no era más peligrosa que la de hoy. Yo tenía 11 años y fue la primera vez que lloré por el fútbol. Butragueño le había metido cuatro goles a Dinamarca, que se comía a los niños crudos, y todos pensaban que se iba a ganar a Bélgica”.
De Miami a Los Ángeles
También hubo tiempo para pulsar las sensaciones que se tienen desde dos puntos distintos de EEUU. El primero, con el clásico del programa Rubén Heras, esta vez desde el exterior del estadio de Miami, donde se enfrentarán Noruega e Inglaterra. “Esta tarde he quedado con los noruegos para un remo multitudinario en Miami Beach”, aseguraba Heras, que añadía su vaticinio para el partido: “Creo que Noruega puede tener sus opciones, Inglaterra llega con varias bajas. Había 200 periodistas en la rueda de prensa de Haaland. No tienen nada que perder y saldrán a por todas”.
Y de Miami a Los Ángeles, directos a la sala de prensa de estadio del partido de España, con Adrián Contreras, que confesaba que “no era consciente del rival que teníamos enfrente hasta que he estado a pie de campo y me han pasado por delante Courtois, De Bruyne, Doku…”
Lucía Borro aprovechaba antes de que los jugadores saltaran al césped para hacer jugar a los presentes a las pizarras, un clásico televisivo con preguntas cómo el MVP del Mundial, el jugador que más ha decepcionado o un vaticinio sobre la posible final. Y para clásico, el plato de La Sotanita. Esta vez jugó al despiste sacando solo unas patatas para pelar y prefirió que los invitados consiguieran adivinar la comida belga que luego iban a degustar. Ninguno dio con la tecla, pero es que era para nota. En el descanso, apareció con unos bocadillos llamados Mitraillette, una bomba de relojería con ternera, cebolla, lechuga, queso y hasta patatas fritas. Y para rematar las arterías, unos gofres con chocolate. Ay, lo que faltó para que las ‘metralletas’ belgas se terminaran por atragantar.