Luis Zahera e Inma Cuesta protagonizan el thriller 'Leones en invierno': "La violencia solo engendra violencia"
- También hablamos con el director, Albert Pintó, Luis Callejo, José Manuel Poga, Ana Wagener y Jordi Mollà
- Una película participada por RTVE que se estrena en cines este jueves, 22 de octubre
Albert Pintó (La casa de papel, Malasaña 32) dirige Leones en invierno, un trepidante thriller sobre el duelo que está basado en la novela homónima de Carlos Augusto Casas y que trata sobre el peso del pasado, la corrupción y las terribles consecuencias de la venganza. Tiene un reparto de lujo encabezado por Luis Zahera, Inma Cuesta, Roberto Álamo, Luis Callejo, José Manuel Poga, Ana Wagener, Irene Escolar y Jordi Mollà; y cuenta historia de un matrimonio (Zahera y Cuesta) devastado tras el atropello mortal de su hija, cuyo responsable, un policía infiltrado en una mafia (José Manuel Poga), se da a la fuga. Mientras la madre opta por recurrir a la prensa en busca de justicia, el padre se reunirá con sus antiguos compañeros neonazis de Ultra Sur (Álamo y Callejo) y buscará venganza, aunque el responsable de la muerte de su hija pertenezca a una banda de peligrosos criminales. Una película participada por RTVE, que llega a los cines este jueves, 22 de octubre.
"Para mí lo más importante es que no es una película sobre la venganza -asegura Albert Pintó-. Es una película sobre la identidad, sobre quiénes somos y sobre si los traumas del pasado se pueden superar. Es una película que no deja de contar cosas que nos pasan a todos, pero desde desde un lugar un poco más frío, un poco más duro. Es una película realmente dura. No es maniquea. Y nuestros personajes no son héroes. Son personas deformadas por cosas que les han pasado y heridas del pasado. Y nos plantea la idea de si, cuando tu mundo se tambalea, siempre vas a ser el mismo o tienes la posibilidad real de cambiar. La venganza es una cosa colateral que sucede. Y la prueba es que hay un personaje en la película que opta por otra vía. Nos interesaba mucho ver las distintas reacciones ante la misma tragedia".
"Y creo que la película tiene un mensaje claro sobre la venganza -añade el director-, porque los personajes que escogen el camino del ojo por ojo no acaban bien. Además, tenemos esa otra línea argumental que me gusta mucho puntuar, que es la línea de las mujeres en esta película, que serían Inma Cuesta e Irene Escolar, que son personajes que optan por una cosa más legal, más política, más moral para afrontar su duelo. La película cuenta ese viaje entre esas dos vías paralelas de enfrentarse al duelo, que no se tocan y que tienen dos finales muy distintos".
En cuanto a esa posibilidad de que el protagonista y sus amigos de Ultra Sur cambien, el director nos comenta: "Es algo que también plantea la película. Yo pienso que siempre hay oportunidades de cambio, pero tienes que querer cambiar. Algo que me gusta de la película es que navega en esos grises y que te deja que te vayas a tu casa pensando qué harías tú si te sucediera lo que les sucede a los personajes. También quiero resaltar ese tema de la identidad, de quiénes somos y qué nos define. Personalmente, cada día de mi vida intento ser mejor persona y cambiar. Pero a veces hay cosas que están muy arraigadas, como les pasa a los protagonistas de la película".
La película también habla de la amistad, del amor y de las relaciones entre padres e hijos. "Toca temas muy universales -asegura Albert Pintó-. Es verdad que la película hay una subtrama de amistad muy bonita entre entre Hidalgo (Zahera), Luis (Roberto Álamo) e Joaquín (Luis Calleja), aunque se reencuentran para un mal fin. Pero en el fondo se quieren. Aunque el protagonista solo se acuerde de sus amigos cuando toca fondo. Se quieren pero son como la versión mala de Pepito Grillo, porque Luis e Hidalgo son como dos profesores que aparecen para llevarlo a una espiral de violencia infernal. La película también habla sobre la paternidad, sobre tener hijos, sobre el amor que tenemos a nuestros niños y sobre cómo hay que cuidar eso como un tesoro. Porque podemos perderlos en cualquier momento".
Albert Pintó y Luis Zahera en un momento del rodaje de 'Leones en invierno' JUAN NAHARRO JUAN NAHARRO
Luis Zahera e Inma Cuesta, una pareja destrozada por la pérdida
Luis Zahera e Inma Cuesta interpretan a esos dos padres destrozados por la muerte de su hija y el poco caso que les hace la policía (luego os contaremos por qué). "Es una familia en la que aparentemente todo va bien porque gracias al personaje de Inma yo había mejorado muchísimo. Porque están muy enamorados y ella le había hecho cambiar. Hasta que se encuentra con este brutal accidente y cae en un poco negro absoluto que se lleva por delante todo lo que había conseguido. Es cuando vuelve a salir ese león de su interior, esa parte oscura que yo creo que todos tenemos y que en su caso llevaba mucho tiempo dormida. Pero parece que ese león no estaba tan dormido como parecía".
"Es un tipo herido -añade el actor-, que cae en ese pozo por una mala gestión de las emocione. Y acaba en el horror más absoluto".
Mientras, esa madre interpretada por Inma Cuesta decide recurrir a la prensa en busca de la verdad sobre el asesino de su hija: "Creo que son dos maneras muy diferentes de transitar el duelo -asegura la actriz-. En su caso es desde la ira, desde la rabia, desde el ansia de venganza. Cree que así conseguirá justicia y así nunca se consigue justicia ni se cierra ninguna herida. Mi personaje, por el contrario, busca una manera más política de hacer justicia, que es recurriendo a la prensa para que se siga hablando y se descubra quién ha sido el responsable de la muerte de su hija. justicia. Es un camino en el que se encuentra muy sola, porque él se vuelve loco y y pierde las riendas de todo".
"El director dice que las mujeres somos un poco la brújula moral en esta película -añade la actriz-. Y creo que los personajes femeninos buscan su camino desde la razón, mientras que ellos lo hacen desde un lugar visceral o animal que provoca que salga toda esa violencia que no nos lleva a ningún sitio".
"Las mujeres deberían de gobernar el mundo -interrumpe Zahera-, porque generalmente lo que genera la violencia son los hombres y "la violencia solo engendra violencia", que creo que es una frase que ya decían los militares romanos".
Luis Zahera e Inma Cuesta en 'Leones en invierno'
En cuanto a la relación que tienen con su hija, Inma Cuesta nos comenta: "Se ve al principio en unas pinceladas. El amor que se tiene por un hijo es tan fuerte que, cuando te lo arrebatan, porque aquí la asesinan, te quitan todo. Sobre todo si no tienes más hijos o razones para seguir adelante. Es un poco la frase promocional de la película: "No hay nada más peligroso que un padre que ya no tiene hijos a los que defender".
En medio de la tragedia y la violencia, la película también tiene esa historia de amistad entre los tras antiguos compañeros. "Ese reencuentro es la parte divertida de la película -afirma Zahera-. Aunque uno este destrozado, el otro enfermito y el último también atraviese dificultades. Es casi una parte tierna que dura unos instantes antes de que vuelva toda esa negrura y esa tristeza. Y es que los tres personajes se consumen como velas en el infierno".
La película también critica a una parte de la prensa que se aprovecha del dolor ajeno. "La mayoría de la prensa es muy profesional, pero si es cierto que hay una parte muy sensacionalista -nos comenta Inma-. Vivimos en una sociedad tan polarizada que lo único que esa prensa es intensificar el conflicto: que se hable aunque sea mal, pero que se hable, que haya ruido. Y a mí eso me da muchísimo miedo, incertidumbre y rabia. Hay mucho ruido en torno a ese tipo de prensa que no aporta nada. Y cada vez es más difícil encontrar sitios donde realmente informarse".
Luis Zahera en 'Leones en invierno' JUAN NAHARRO GIMENEZ JUAN NAHARRO GIMENEZ
Luis Callejo es Joaquín, un drogadicto
Luis Callejo interpreta a Joaquín, uno de los antiguos amigos del protagonista, que ha tocado fondo debido a las drogas. "Es un yonki tirado en la calle y con una vida desastrosa. En los viejos tiempos no es que fuera el líder de ese grupo de tres pero parece ser que tenía cierta influencia sobre ellos para animarles a hacer cositas. Tuve que adelgazar doce kilos para interpretarlo. Y es un lujo trabajar desde el cuerpo, porque eso ya te da algo muy especial para hacer un personaje. Me he nutrido de otros actores que han interpretado a este tipo de personajes en otras películas. Y también de un amigo que pasó por ese infierno y por suerte sobrevivió y me dio unos cuantos consejos sobre cómo afrontar el personaje".
"Para Joaquín -continúa Luis-, encontrarse con sus antiguos colegas le hace revivir. Le da vidilla en esa vida de mierda que lleva".
En cuanto al auge de los thrillers en el cine español de estos últimos años, Luis Callejo nos comenta: "Me encanta disparar, meter leches y conducir coches a toda velocidad. Además, creo que hay un excelente nivel en este tipo de películas y he tenido la suerte de participar en varios de estos proyectos durante estos últimos años. Pero aunque esta película sea un thriller, también tiene un rollo psicológico. Creo que lo tiene todo y que viene envuelta para regalo. es como un caramelito".
La película también habla de la corrupción y de lo fácil que es traspasar esa delgada línea entre el bien y el mal. "Cuanto más acceso tienes a ciertas cosas es más fácil caer -asegura Luis-. Es muy fácil decir: "No voy a caer en la corrupción" cuando no tienes acceso a nada. Pero cuanto más poder poder tienes, más difícil es resistirse. Aquí vemos el mundo del narcotráfico, de la corrupción en la policía, que por supuesto es excepcional. Y esos delincuentes se encontrarán con tres tipos que, por lo que sea, son más duros de pelar de lo que parece. Y eso es un cóctel molotov que terminará estallando".
El tercer amigo es un policía que ha tenido problemas con esa corrupción y al que interpreta Roberto Álamo, que no estaba en las entrevistas.
Luis Callejo con Luis Zahera y Roberto Álamo en 'Leones en invierno'
José Manuel Poga es el policía infiltrado
José Manuel interpreta a ese policía infiltrado que atropella a la hija de los protagonistas y que parece estar en esa fina línea entre el bien y el mal. "Es un policía que lleva seis años infiltrado -nos comenta el actor-. Que ha renunciado prácticamente a su vida y a su matrimonio. Y que acaba relacionándose a diario con estas personas cuya vida consiste en el narcotráfico y el asesinato. Y creo que eso le ha hecho un callo en las emociones. Son personas muy sufridas en silencio, que se tienen que tragar todo lo que ven y que solo lo pueden compartir, en este caso con sus superiora, a la que interpreta Ana Wagener. Tienen una vida complicadísima. Por eso hay que intentar entender a este tipo de personas tan solidarias y tan invisibles, sobre todo en cuanto sucede algo inesperado".
"Por eso cuando sucede algo muy gordo, como es el atropello de esa chica, tengo que decidir si me entrego o tiro para adelante -añade Poga-. Porque llevamos trabajando en este caso mucho tiempo y como decía, está tan encallado y tiene las emociones tan anquilosadas que para él, esa joven a la que ha atropellado solo es una víctima más, una inocente más que cae en esta trampa. Como tantas otras a lo largo de todo ese tiempo que ha dedicado a la operación. Así que él y su jefa deciden seguir adelante".
Además de la relación entre padres e hijos, la película también habla de esa cosa tan de la mafia como es la sucesión. Y es que el policía infiltrado se convertirá en el posible sucesor del jefe del clan al que interpreta Jordi Mollá. "Es como el hijo pródigo que en cualquier momento puede traicionar al padre -asegura el actor-. Porque es una relación tóxica, engañosa. Hay una cierta admiración, porque en el mundo en el que viven tienen todos los lujos y placeres a mano, todo lo que cualquier ser perverso desearía en esta vida. Y todo eso lo tiene gracias al personaje de Jordi Mollà. Y ese es uno de los conflictos de mi personaje, que a través de él yo llevo una vida plena y absolutamente egoísta. Y por otro lado está mi triste vida de la policía. Entonces está esa relación de admiración por un lado y de intentar destruirlo por otro. Y esa contradicción es muy interesante".
José Manuel Poga y Jordi Mollà en 'Leones en invierno'
Ana Wagener es Armendáriz, la jefa de la policía
Ana Wagener interpreta a Armendáriz, la jefa de ese policía infiltrado. "Es la superior del personaje de Puga y se siente responsable en parte de lo que su compañero está viviendo, porque lleva seis años infiltrado. Intenta comprenderlo pero llega un momento en que se preocupa por el cambio que está sufriendo, porque yo creo que es muy observadora. Esta mujer le mira a los ojos y ve algo que desconocido en ellos en cada en cada encuentro que tienen. Ve como le va afectando la situación a partir de ese atropello y le preocupa. Hasta llegar a tomar decisiones que ella misma a lo mejor no tomaría si la situación no fuera tan límite".
"Todo se nos está yendo de las manos -añade la actriz-. Evidentemente yo soy la que tengo la última palabra y hay algo de irresponsabilidad en la decisión que tomo. Porque Armendáriz se mueve también en la contradicción. Por eso no he querido interpretar a una policía que lo tenga todo tan claro, sino a una tipa que tiene aplomo, mucho carácter, pero que hay un momento en que tiene que ceder".
En cuanto a esa dicotomía entre los hombres que se guían por la venganza y las mujeres que lo hacen por la razón, Ana nos comenta: "Los personajes femeninos pueden representar la parte racional porque no están metidos en esa violencia explícita, pero eso no quita que en un momento dado no pudieran ejercer esa violencia. Aunque yo creo que en este caso son la parte como más de sostén, como diría yo, la parte emocional, la parte maternal, la parte que sostiene todo. Todos los personajes están absolutamente perdidos porque han tomado decisiones desde un dolor tremendo que les han hecho ir a sitios al borde del precipicio. Y las mujeres son en este caso las que tienden un poco la mano para dejar de estar en ese precipicio".
Ana Wagener en 'Leones en invierno'
Jordi Mollà interpreta al "Yeti"
Jordi Mollà interpreta a ese capo de la mafia venido a menos, el "Yeti", que acaba de salir de la cárcel. "Digamos que no está en su mejor momento, como asegura en la película. Y claro, cuando te mueves en esas esferas, en las que todo el mundo quiere destruir a todo el mundo, eso es muy peligroso. Y cuando ya tienes mucho recorrido, miras un poco para atrás y lo único que quieres es seguir siendo el estandarte que fue. Hay una frase en la película, que además me inventé yo, y creo que resume su forma de pensar: "Matar al Yeti es muy fácil, engañarlo es imposible". Porque es consciente de que en cualquier momento le pueden pegar un tiro por la calle".
Destacar el acento que Jordi Mollà ha creado para el personaje que, al igual que otros padrinos cinematográficos, está obsesionado con la religión. "Yo creo que es una manera de ser de este tipo de personas. Para el Yeti, seguramente el Cristo del Gran Poder es como una especie de proyección a una cosa de salvación que le protege. Es una manera de protegerse. Muchas veces, la gente reza para protegerse de algo, aunque la culpa de esa supuesta amenaza la tenga él mismo. También es muy supersticioso porque su vida siempre pende de un hilo. O sea, puede que se vaya a tomar un café al sitio equivocado y no vuelva. De hecho, cuando huele el peligro, ya se está preguntando: ¿En qué momento me ha pasado esto? Porque ya sabe lo que va a desencadenar la situación en la que se encuentra".
Leones en invierno se estrena en cines este jueves 22 de octubre.
Jordi Mollà en 'Leones en invierno'