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Coronavirus

El contagio de sanitarios amenaza con colapsar aún más los centros de salud y hospitales

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Preocupa el aumento de bajas en las plantillas de médicos, policías y bomberos

El repunte de contagios por la variante ómicron de coronavirus se está ensañando una vez más con el personal sanitario, que ve cómo los positivos se multiplican en hospitales y centros de salud. En los últimos 14 días, se han infectado más de 5.200 profesionales sanitarios en España, una cifra que arroja una media de más 370 positivos al día. Sin embargo, estos datos se refieren al pasado 23 de diciembre, y son los últimos que ha ofrecido el Ministerio de Sanidad, por lo que es presumible que con el paso de los días esta cifra se haya incrementado notablemente, al ritmo explosivo que impone la nueva variante.

La sexta ola está impactando de lleno en un personal sanitario exhausto después de casi dos años de pandemia. Aunque ahora, la peor parte no se la están llevando los hospitales ni las UCIS, al menos de momento, porque con el actual volumen de contagios, es solo cuestión de tiempo que vuelvan a alcanzar niveles de ocupación alarmantes, a pesar de que la mayoría de las infecciones sean leves. El actual escenario se ha convertido en una nueva tormenta que se cierne especialmente sobre la atención primaria, donde sus profesionales afrontan una sobrecarga de trabajo en muchos casos inasumible, a la que tienen que añadir esos contagios que se traducen en bajas laborales y merman aún más las plantillas.

"Tenemos un nivel de protección alto, pero no estamos exentos de contagiarnos y entre el personal sanitario se está incrementando el número de contagios por la alta transmisión que tiene este virus. Las bajas laborales, unidas al disfrute de permisos reglamentarios propios de la Navidad, hacen que las plantillas estén reducidas entre un 30% y un 50% en los centros de salud, lo que se traduce en duplicar el trabajo por las ausencias y multiplicarlo por la afluencia de pacientes", explica a RTVE.es Lorenzo Armenteros, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

"El escenario es dramático, porque la situación que estamos viendo va a ser muy difícil que el sistema sanitario tenga capacidad para asumir semejante volumen de pacientes", prosigue, y detalla que en las consultas de atención primaria dedican "más del 60% del tiempo a COVID, entre diagnóstico, tratamiento, seguimiento y trámites administrativos, como son las bajas laborales", con un promedio actual de "70 pacientes diarios".

Para aliviar en parte esta situación, Armenteros pide que "se descentralice el diagnóstico de pacientes asintomáticos", ya que "es posible hacerlo en otros espacios donde se pueden realizar esos test de antígenos y PCR fuera de los centros de salud, para no sobrecargarlos". Otra de las medidas que se podría adoptar, a su entender, sería eliminar las tareas burocráticas, "que no aportan nada para la clínica ni para la prevención". "Al fin y al cabo tramitar una baja laboral en un paciente que no tiene síntomas se podría hacer desde cualquier estructura administrativa no sanitaria", valora.

"Si la situación continúa en el estado en el que estamos, habrá que reincorporar a toda el personal sanitario que esté con permisos, y aun así incluso con el cien por cien de la plantilla disponible será muy difícil soportarlo", augura.

Contagios "disparados"

La irrupción de la variante ómicron, con una capacidad de contagio que ya se compara con la del sarampión -que siempre ha sido el paradigma de la infecciosidad-, unida a las celebraciones propias de las fiestas navideñas, suponen un preocupante caldo de cultivo que amenaza por partida doble a estos profesionales. Tomás Toranzo, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), asegura que "se están disparando los contagios entre el personal sanitario de una forma exponencial". "Al entorno profesional, con una sobrecarga tremenda de trabajo, hay que añadirle el ámbito personal, con las reuniones familiares propias de estas fechas… Por lo que nos convertimos en mucho más vulnerables, y los contagios pueden suponer un cuello de botella que tensione en exceso los hospitales y los centros de atención primaria, donde esta ola está ejerciendo una presión especial", añade.

"Las infecciones se traducen en bajas que están sobrecargando el sistema sanitario, una situación que se produce además en una época del año en la que había muchas vacaciones pendientes de tomar, días acumulados… Y coinciden las bajas, las vacaciones, las jubilaciones, que este año han aumentado más, y la falta de profesionales médicos", continúa, destacando que en España "hay carencia de médicos, y aunque quieras hacer contratos no encuentras, ya que las bolsas de contratación están vacías". Según explica, muchos médicos españoles se han marchado al extranjero, fundamentalmente a países de la Unión Europea, ya que allí "les ofrecen unas condiciones mejor retribuidas y con mejores perspectivas desde el punto de vista profesional".

Sin apenas margen para poder aumentar las plantillas médicas, Toranzo aboga por evitar en la medida de lo posible los contagios mientras se alcanza el pico de la nueva ola, que podría llegar en la segunda quincena de enero. "En este momento las medidas de contención para frenar las infecciones son más difíciles, porque esto es explosivo, pero lo único que cabe es intensificar las medidas de protección, que afortunadamente en eso sí que estamos mejor que al inicio de la pandemia, porque ahora hay material suficiente", apunta.

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Lo peor está aún por llegar

Humberto Muñoz, secretario general de la Federación de Sanidad de CCOO, pone números a la dramática situación de los sanitarios en España: "En esta ola llevamos en torno a 20.000 profesionales del Sistema Nacional de Salud contagiados", calcula, consciente de que lo peor está aún por llegar.

Sobre ese escenario inmediatamente posterior a las fiestas navideñas, en el que se prevé que se alcance el pico de contagios, Muñoz cree que los sanitarios lo afrontarán "con la profesionalidad y la entrega de olas anteriores". Sin embargo, tampoco pasa por alto que llueve sobre mojado, y tantos meses de pandemia están haciendo mella en ellos. "De tantas bofetadas, están cada vez más resentidos, más cansados… Por supuesto, también los médicos, pero sobre todo el personal de enfermería, al que le han suspendido descansos, permisos…", manifiesta.

"Se está sobrecargando demasiado a unas plantillas que por otra parte tampoco se han reforzado. Creo que las administraciones están muy por debajo de las expectativas. No están inyectando dinero, ni fidelizando al personal que en muchos casos es joven y se contrató específicamente para el COVID. Lo han dado todo y ahora se encuentran con el premio de que los echan a la calle, con lo necesarios que son. Por no hablar del estado de la atención primaria...", prosigue.

"Ojo con el mantra de que la ómicron es más leve que las demás variantes y por lo tanto podemos estar más tranquilos, porque ya tenemos 8.000 personas hospitalizadas por COVID en España y ya hay UCIS que están por encima del 30% de su ocupación", advierte el secretario general de la Federación de Sanidad de CCOO.