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Rueda de prensa de la líder opositora venezolana, María Corina Machado, este viernes en la Fundación Heritage, en Washington.

La política ha aseverado que su país "será libre" con el apoyo de Estados Unidos y de Donald Trump. Y ha declarado que al presidente estadounidense le regaló la medalla de su premio Nobel de la Paz no porque buscara algo para ella, sino "en representación del pueblo de Venezuela, que eligió a Edmundo González Urrutia como presidente electo". Además, ha insistido con que la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no representa su país.

Donald Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado se han reunido en Washington, pero la Casa Blanca no ha facilitado imágenes de ese encuentro. Un "almuerzo privado" que se da un día después de que el presidente estadounidense dijera que Delcy Rodríguez es "fantástica".

De esta cita muchos esperan que mejore la conexión personal de la también premio Nobel de la Paz con el mandatario, que nunca ha sido del todo fluida a pesar de las buenas palabras en público.

Foto: Brendan SMIALOWSKI / AFP

La corresponsal de RTVE en Washington, Cristina Olea, ha hablado sobre la situación en Venezuela con el congresista republicano por Florida, Carlos Giménez, colaborador cercano a la líder opositora venezolana, María Corina Machado, que se ha reunido hoy con el presidente, Donald Trump.

"Yo la conozco y sé que es una mujer con un coraje extraordinario. Creo que ella lo va a impresionar. Él tiene que tener confianza en que ella puede ser ese líder que necesita Venezuela", ha dicho.

Trump, a su juicio, debe presionar a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, porque hay que liberar a los presos políticos. "Ella no se puede quedar en el poder, sería peor que no hacer nada", ha recalcado, convencido de que deben darse elecciones libres y democráticas "en meses, no años".

Foto: REUTERS/Marco Bello

Los propios venezolanos, dentro y fuera de su país, han vivido estos últimos siete días entre el susto y la euforia por la detención de Maduro, la incertidumbre del futuro y la alegría provocada por el anuncio de la liberación de presos políticos. "Es natural que haya sentimientos encontrados", ha dicho Edmundo González. Ni él, que ha sido reconocido por gran parte de la comunidad internacional como el presidente electo de Venezuela, ni María Corina Machado, considerada actualmente la líder de la oposición, parecen estar en los planes de Donald Trump: "ella no sabemos dónde está", ha dicho, "es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto ni el apoyo necesarios". "Es el chavismo es el que tiene el control de las Fuerzas Armadas, de los servicios de inteligencia", apunta Carlos Malamud, investigador principal del Instituto Elcano para América Latina: "pero Delcy Rodríguez tiene la espada de Damocles sobre su cabeza".

Porque, para evitar el caos y afrontar este primer paso hacia una transición indefinida, la Casa Blanca ha decidido seguir contando con el equipo neurálgico de Maduro: Delcy Rodríguez, ya presidenta encargada, su hermano Jorge, presidente de la Asamblea Nacional y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, otro de los hombres fuertes del régimen chavista. "Es Cabello quien controla las milicias bolivarianas", recuerda Miguel Ángel Ballesteros, general de brigada y experto en seguridad y geopolítica, que detalla para Informe Semanal cómo fue la operación para extraer al expresidente venezolano. Lo sucedido en Venezuela se ha solapado con el renovado interés de Trump por Groenlandia y todo, en conjunto, ha suscitado el temor de Dinamarca y de toda la Unión Europa. "Estados Unidos se ve como el hermano mayor de toda América", incide Eduardo Saldaña, codirector de 'El Orden Mundial', "y América va desde Groenlandia hasta Cabo de Hornos en Argentina". Las reglas del juego, definitivamente, han cambiado

De madrugada, la operación Resolución Absoluta echaba a andar. Entre bombardeos en varios puntos del país, el comando Delta capturaba a Nicolás Maduro y a su mujer Cilia Flores en una residencia fortificada de Caracas.

Venezuela decretaba el estado de conmoción exterior... Esta imagen daba la vuelta al mundo: su presidente, esposado y con los ojos tapados, en un buque rumbo a Nueva York para ser juzgado por narcoterrorismo y otros cargos.

Un plan medido al milímetro durante meses, pero con decenas de muertos cubanos y venezolanos de la guardia de Maduro por el camino.

Para los aliados de Venezuela se trata de una violación del derecho internacional y exigen la liberación de Maduro. La Unión Europea pedía moderación y desescalar la situación.

Foto: LUIS JAIMES / AFP

Hace 23 años, la relación entre Estados Unidos y Europa también era muy tensa, a cuenta en ese momento de los planes del expresidente George Bush de invadir Irak. En el Consejo de Seguridad de la ONU, el diplomático, escritor, historiador y entonces ministro francés Dominique de Villepin pronunció un discurso en el que le pedía al país norteamericano que no empezara la guerra. En Las Mañanas de RNE hemos hablado con él y con nuestro corresponsal en París, Antonio Delgado.

Lamenta que la situación en el mundo sea igual que en aquella época y condena la actuación de Donald Trump en Venezuela. "Por primera vez en la era moderna, los Estados Unidos, la Administración de Donald Trump va bombardeando una gran capital sudamericana sin darse cuenta de que esto es un retorno del colonialismo, del imperialismo", critica Villepin. El ex primer ministro contesta en castellano porque vivió en Caracas, algo que recuerda en esta entrevista. "Yo he vivido siete años en Venezuela y lo que aprendí de niño es que el nacionalismo venezolano, el odio que tienen de los 'yanquis' y del imperialismo americano, no va a permitir un éxito fácilmente para Donald Trump. Hizo la parte fácil, que era la parte militar, y ahora tiene que imaginar la parte política, mucho más complicada". "Lo que le interesa es el petróleo, pero no se puede olvidar el pueblo venezolano", destaca. Cree además que el presidente debería ser Edmundo González Urrutia.

Pide a Europa más contundencia en su respuesta y que mande "una señal muy fuerte a la Administración Trump de que no vamos a aceptar estas situaciones y que tiene que respetar el multilateralismo". En cambio, elogia la actuación de España. "Sin el derecho internacional, ya no tenemos capacidad de saber a dónde vamos. El rumbo está completamente confuso así que es importante que toda Europa tenga la fuerza de defender el multilateralismo y esa doctrina de respeto al Derecho Internacional" dice, porque podría dar pie a que otros países hicieran lo mismo, en referencia a Rusia o China, o alentar otra maniobra estadounidense sobre Groenlandia. "Yo no sé si Europa, al menos Europa Occidental, es consciente de que podemos encontrarnos en un escenario de una guerra real después de tantas décadas. El peligro lo tenemos que mirar enfrente", avisa.

Este viernes está prevista la llegada a España de los cinco presos políticos españoles que han sido liberados de las cárceles de Venezuela. Según el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se trata de José María Basoa, Andrés Martínez Adasme, Miguel Moreno Dapena, Ernesto Gorbe Cardona y la hispanovenezolana Rocío San Miguel.