Sus pies dejaron de moverse sobre los escenarios hace un año y medio. Tamara Rojo dejó de bailar y dejó el Ballet Nacional Inglés para ser la primera mujer en dirigir el Ballet Nacional de San Francisco.
Madrid la vio nacer como artista, pero ha pasado fuera de España una vida entera forjándose como estrella de la danza. Ahora que tiene las riendas de uno de los mejores espectáculos del mundo, no ha dudado en traerlo a casa con El lago de los cisnes.