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Líbano despide en un funeral masivo a Hasán Nasrala, quien fuera líder de la milicia pro iraní Hizbulá durante tres décadas. El 27 de septiembre, un bombardeo masivo, con más de 80 bombas, acabó con la vida de Nasrala y varios comandantes de la milicia. Se ocultaban en su cuartel general, un búnker bajo tierra en el suburbio de Dahye al sur de Beirut. "Hasán Nasrala ya no aterrorizará más al mundo", el Ejército israelí confirmaba así la muerte de uno de sus enemigos más poderosos y temidos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, daba el visto bueno y seguía el operativo desde Nueva York, poco después de intervenir en la sede de Naciones Unidas. El plan milimetrado y preparado durante meses por el servicio secreto israelí y la fuerza aérea conseguía su objetivo.

Foto: REUTERS/Thaier Al-Sudani

En dos escenarios diferentes y con actos propagandísticos similares, el grupo islamista Hamás ha puesto en libertad a los últimos seis rehenes que completan esta primera fase de la tregua. A primera hora, liberaba en el sur de Gaza a Tal Shoham y Avera Mengistu, un israelí etíope que llevaba más de una década secuestrado. Poco después, Hamás entregaba a la Cruz Roja en el centro de Gaza a tres jóvenes israelíes, que fueron capturados en el festival de música Nova durante el ataque del 7 de octubre de 2023. Y una imagen insólita, uno de ellos besa a sus captores. El sexto rehén ha sido entregado de forma privada por ser un árabe-israelí.

En la plaza de los rehenes de Tel Aviv, aplausos. Alegría también entre los familiares que seguían atentos la emisión en directo de las liberaciones. Y emoción entre los amigos de Avera Mengistu, que sufre una enfermedad mental y es un tema humanitario, afirma esta amiga. Ha estado retenido desde 2014 y hoy ha vuelto a abrazar a su familia.

Esta última liberación de rehenes, llega después de días de tensión. El jueves, Hamás identificó de forma errónea un cuerpo que no correspondía a Shiri Bibas, la madre israelí de dos niños secuestrados. El viernes entregó nuevos restos y este sábado el servicio forense de Israel ha confirmado que ese último cuerpo sí es el de la rehén de ascendencia argentina.

El próximo jueves, Hamás debe entregar los últimos cuatro cadáveres en sus manos. Después comenzaría una segunda fase de canjes de rehenes y presos palestinos, pero las negociaciones apenas han comenzado.

Foto: Ilia Yefimovich/dpa

Las obras de la pintora y escultura libanesa Huguette Caland protagonizan una nueva exposición en su honor en el Museo Reina Sofía. Una vida en pocas líneas es una muestra que refleja cómo desafiaba las convenciones estéticas y sociales del s. XX. "Lo más importante que nos dejó es su búsqueda de la libertad", indica la comisaria de la exposición, Hannah Feldman. Está disponible para su visita en el Museo Reina Sofía hasta el 25 de agosto.

El encarecimiento en origen del café, cuyo valor se ha duplicado en solo un año, se debe a las malas cosechas de los dos mayores productores mundiales y al fuerte aumento de la demanda en China. También influye en esta subida la creciente especulación sobre esta materia prima en las bolsas de Londres y Nueva York.

La bajada de la producción del grano de café se ha debido a sequías prolongadas, heladas repentinas y potentes huracanes que afectan cada vez más a la franja tropical del planeta donde se cultiva el café. La oferta global del grano de café se está recortando desde el año 2021 por culpa del clima adverso y a la falta de agua.

Brasil, que produce el 30% del café mundial, espera cosechar esta primavera un tercio menos de lo normal.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha amenazado a Hamás con represalias por no haber entregado el cuerpo de Shiri Bibas, uno de los rehenes cuyos cadáveres fueron devueltos a Israel este pasado jueves como parte del acuerdo de tregua en Gaza.

El Ejército israelí confirmó que tres de los cuerpos correspondían a los hijos de Bibas, Ariel y Kfir, y a Oded Lifshitz, de 84 años. Sin embargo, el cuerpo que supuestamente era de Shiri Bibas corresponde, según Israel, al de una mujer desconocida. Los restos tampoco coinciden con las muestras de ADN de ninguno de los rehenes que todavía están en manos de las milicias de Gaza, según Israel, que apunta a que se trata del cadáver de una mujer gazatí.

El grupo islamista ha respondido este viernes que los restos de la rehén israelí Shiri Bibas podrían haberse "mezclado con otros restos humanos entre los escombros", después de que un ataque aéreo israelí impactara en el lugar donde estaba retenida.

Es la última imagen de Shiri Bibas con vida, junto a sus hijos, tras su secuestro un mes antes a manos de Hamás. Y este jueves, el grupo terrorista entregaba a Israel los cuerpos de la madre y los niños, junto al de otro hombre octogenario. Pero hechas las autopsias, el Ejército de Tel Aviv frunce el ceño. El cadáver de Shiri no es suyo, dicen. Ni tampoco de ningún otro de los que quedan secuestrados.

"Hamás pagará por esto", ha amenazado Netanyahu en lo que describe como una cruel y atroz violación del alto el fuego para Gaza, en plena negociación de la segunda fase de la tregua.

Los yihadistas lo reconocen. Explican que los restos de la mujer se podrían haber mezclado con los de otros cadáveres tras un ataque aéreo israelí, aunque las autoridades de Tel Aviv desvelan ahora que los rehenes no murieron en los bombardeos, sino que los mataron los secuestradores.

La ONU critica el acto de entrega de los cuerpos como "cruel, inhumano, denigrante", opinan. Un desfile de cadáveres y una exhibición de ataúdes, sostienen.

Esta escena también pone en peligro la frágil tregua en la franja: tres autobuses calcinados por explosiones simultáneas cerca de Tel Aviv. Vacíos, porque estaban en las cocheras. La policía trata de dilucidar quién está detrás y no descartan que sea un atentado.

Foto: GPO/via REUTERS

Hamás ha exhibido en Gaza los cuatro ataúdes de los rehenes israelíes en un escenario ante cientos de curiosos, rodeados de milicianos armados, con música de fondo y con un retrato de Netanyahu como un vampiro sediento de sangre. Después ha entregado los cuerpos a la Cruz Roja y al Ejército Israelí, que los ha trasladado hasta el instituto forense para practicarles la autopsia y determinar cómo murieron. Tres de los fallecidos son de la misma familia, una madre y sus dos hijos de cuatro años y nueve meses. El cuarto cadáver corresponde a un ex periodista y activista por la paz de 84 años. Israel asegura que fue asesinado durante su cautiverio.

Los cuatro cuerpos entregados este jueves por Hamás, incluidos los de la familia Bibas, ya están en el Instituto de medicina forense, al sur de Tel Aviv, donde ha comenzado el proceso de identificación de los cuerpos. Entre ellos, los de los niños Ariel y Kfir, los más pequeños de los secuestrados por Hamás.

El proceso de identificación puede durar horas, y hasta dos días, según han dicho los especialistas y dependerá del estado de los cadáveres. También con los análisis forenses se podrá determinar las circunstancias en las que murieron.

Foto: EFE/EPA/ABIR SULTAN