- La ONU estima que el terremoto ha afectado a más de 17 millones de personas
- Tailandia no encuentra supervivientes entre las casi 80 personas atrapadas bajo los escombros de un rascacielos de Bangkok
- Las dificultades en las labores de búsqueda y rescate y el nivel de destrucción hacen temer que la cifra de víctimas sea superior
- Los organismos internacionales alertan sobre el peligro de brotes de enfermedades entre los supervivientes
- Rescatan vivo a un hombre entre los escombros de un hotel cinco días después del seísmo
- El seísmo ha dejado al menos 2.886 fallecidos y a 4.639 heridos
Pasadas las 72 horas, encontrar vida es casi un milagro. Pero en la arrasada Mandalay, no dan la batalla por perdida. Ni los rescatistas rusos, ni los de la India, ni los birmanos que siguen sacando cuerpos y tienen que salir corriendo entre continuas réplicas.
Por eso, muchos duermen al raso en un momento en el que la electricidad, el agua y el refugio son un lujo.
Los hospitales están saturados de heridos y sin apenas medicinas para calmarlos. La Junta asume que las víctimas superarán las 3.000. Y en Bangkok, encaramados a la mole de escombros, buscan a 70 obreros atrapados. La angustia crece entre sus familiares.
A tan sólo unos metros, esperan y reciben ayuda los familiares de los obreros atrapados en el edificio que se derrumbó.
- Los grupos de ayuda informan sobre la necesidad urgente de refugio, alimentos y agua
- En Tailandia buscan a más de 70 trabajadores que quedaron atrapados bajo un edificio
La junta militar cifra ya en más de 2.000 los muertos tras el violento terremoto que asoló Birmania el pasado viernes. Decenas de miles de personas pasan su cuarta noche a la intemperie, mientras se agota el tiempo para encontrar supervivientes. Tres días después del seísmo se desvanecen las esperanzas de encontrar vida entre los escombros. En las últimas horas, han sacado un cuerpo sin vida, pero quedan más de 70 obreros atrapados.
En Bangkok, capital de Tailandia, donde también ha golpeado el terremoto, las réplicas están siendo constantes.
El balance de víctimas por el terremoto de magnitud 7,7 que asoló Birmania el pasado 28 de marzo ha aumentado a más de 2.000 muertos, según la junta militar en el poder. De momento, se han confirmado 3.400 heridos y 300 desaparecidos, aunque fuentes locales aseguran que el número de víctimas mortales podría ser muy superior y llegar a las 3.000.
Mientras tanto, continúan las labores de rescate a contrarreloj, ya que las esperanzas de hallar a personas con vida disminuyen 72 horas después del seísmo. Equipos de emergencias internacionales enviados por países como China, India o Rusia, intentan buscar a supervivientes entre los escombros, especialmente en la ciudad birmana de Mandalay, muy cerca del epicentro. Sin embargo, el sofocante calor y las continuas y potentes réplicas están dificultando las labores de rescate.
La junta militar, que gobierna Birmania desde el golpe de Estado de febrero del 2021, ha decretado siete días de luto en la nación, la más pobre de Asia. Aunque la oposición acusa al Ejército birmano de continuar los bombardeos en pueblos afectados por el temblor.
En la vecina Tailandia, el seísmo también ha dejado 18 muertos y 78 desaparecidos, la mayoría tras el desplome de un rascacielos en construcción en Bangkok. El derrumbe está siendo investigado, ya que fue el único edificio que se derrumbó y el Gobierno apunta al acero empleado en su construcción.
Las esperanzas de encontrar supervivientes del terremoto en Birmania descienden pasadas las 72 horas
Pasadas 72 horas, las esperanzas de encontrar supervivientes bajo toneladas de escombros son cada vez menores. Sensores que detectan calor han sido clave en los últimos rescates de varias personas que llevaban más de 60 horas atrapados en un edificio en Mandalay, la segunda ciudad más importante de Birmania.
En Bangkok continúan los trabajos contrarreloj en la torre de 30 pisos en construcción que se vino abajo. Más de 70 trabajadores permanecen sepultados.
Después de 72 horas del terremoto de magnitud 7,7 registrado el viernes en Birmania y que también se sintió con fuerza en Tailandia, hablamos con María Viladecans, trabajadora de la ONG Colabora Birmania, sobre cómo se está viviendo en el país: "La situación en Myanmar es muy desoladora, no han recibido ayuda por ninguna parte y el conflicto bélico no está ayudando", afirma. En Myanmar, el seísmo ha afectado a 20 millones de personas, un tercio de su población donde 1.700 personas han fallecido y hay más de 3.400 heridos en un país que continúa con el hermetismo de la Junta Militar.
"Estamos intentando entrar en Myanmar, cerca de Yangón para arriba las carreteras están muy afectadas por el terremoto. Estamos trabajando para buscar el mejor canal fiable", relata. La colaboradora insiste en la necesidad de dar ayuda al país y afirma que están buscando la manera de que lleguen: "Llevamos desde el viernes trabajando para que lleguen las ayudas, es difícil encontrar el camino para llegar hacia ellos", concluye.
- La oposición asciende a más de 2.400 los fallecidos por el temblor
- Los equipos de búsqueda continúan trabajando en Bangkok, Tailandia, donde hay 76 personas atrapadas en un rascacielos
Casi tres días después del devastador terremoto, en Birmania siguen rescatando personas con vida. Hay más de 1.700 fallecidos. Las réplicas, los daños en carreteras y el conflicto interno dificultan la respuesta a la emergencia. Mientras, en Tailandia investigan el derrumbe del rascacielos en construcción que ha dejado a decenas de trabajadores sepultados.
Más de 40 horas después del devastador terremoto de Birmania, siguen rescatando a personas con vida. Hay al menos 1.700 fallecidos y 3.400 heridos, según la junta militar que gobierna el país.
Los esfuerzos siguen, en medio de las réplicas, en la devastada Mandalay, a pocos kilómetros del epicentro. Muchos de sus habitantes han tenido que dormir al raso. Con el aeropuerto y decenas de carreteras dañadas, los refuerzos tardan más en llegar.
Y en la vecina Tailandia, sacan otro cuerpo sin vida del edificio en obras que se derrumbó en Bangkok.
Foto: REUTERS
Esta semana, un terremoto de 7.7 grados azotaba Myanmar, dejando al menos, y según datos de este fin de semana, 1.644 muertos, 3.408 heridos y 139 desaparecidos en el país. Aunque según el modelo de pronóstico del Servicio Geológico de Estados Unidos, hay una probabilidad del 35% de que el número de fallecidos esté entre 10.000 y 100.000 personas. Algo en lo que coincide María Viladecas, socia fundadora del proyecto Colabora Birmania, en el informativo España a las 8 Fin de Semana. Señala que la situación está controlada en la zona en la que se encuentra, según la información que les llega a cuentagotas desde sus conocidos entre los equipos de rescate, y explica que el país necesita mucha ayuda, sobre todo por las altas temperaturas: "Ahora mismo hay mucha necesidad, sobre todo de comida, de arroz, de agua potable, de mosquiteras, incluso bolsas para cadáveres, porque están encontrando un montón y empieza a ser un problema muy grave de salud, porque claro, aquí estamos a más de 36 grados". En Bangkok, Tailandia, donde también se sintió el temblor, son 17 las personas fallecidas.
- La ONU estima que 20 millones de personas han resultado afectadas por el seísmo de 7,7 que asoló Birmania el viernes
- Se elevan a 18 los fallecidos en Bangkok, Tailandia, mientras se intenta liberar a los atrapados bajo el rascacielos derrumbado
Los fuertes temblores han desatado el pánico en Mandalay, la segunda mayor ciudad de Birmania. El terremoto, de 7,7, es el de mayor magnitud registrado en los últimos 100 años en el país.
Las zonas más afectadas han sufrido cortes de electricidad y los hospitales están desbordados. La junta militar que gobierna el país ha declarado el estado de emergencia en seis regiones, incluida la capital.
Birmania lleva sumida en el más profundo caos desde que las autoridades militares tomaron el poder tras un golpe de Estado. Muchas zonas del país están controladas por grupos opositores. Una situación que podría dificultar la llegada de ayuda humanitaria. Según las autoridades podrían pasar semanas antes de que se conozca la magnitud de la destrucción causada.
Foto: REUTERS
Imágenes de Birmania, donde hay al menos 1.600 fallecidos y más de 3.400 heridos, según la junta militar que gobierna el país, tras el fuerte terremoto de 7,7 grados de este viernes.
Es el seísmo más intenso en 100 años en la región. Sus efectos se han sentido también en países vecinos como China, desde donde ya han llegado equipos de rescate y ayuda humanitaria. En Bangkok, Tailandia, intentan rescatar a medio centenar de personas. Están sepultadas bajo un edificio en construcción que se ha derrumbado. Después de una noche de incesante búsqueda con perros y drones, continúan las labores de rescate mientras familiares y amigos esperan con la esperanza de que sus seres queridos salgan con vida.
Foto: SAI AUNG MAIN / AFP
Un día después del terremoto de 7,7 grados, en Birmania (Myanmar) y Tailandia siguen buscando bajos los escombros a los posibles supervivientes que han sido sepultados bajo los edificios derrumbados. La corresponsal de TVE en Asia-Pacífico, Yolanda Álvarez, se ha desplazado a Bangkok, donde siguen las labores de rescate tras la caída de un edificio de 30 pisos en construcción. Más hermética es la situación en Birmania, donde la junta militar que gobierna restringe el acceso de periodistas, si bien, la entrada de ayuda internacional necesaria podría permitir una apertura al mundo.
Foto: LILLIAN SUWANRUMPHA / AFP
- Hay más de 3.400 heridos y los hospitales birmanos están desbordados tras el peor seísmo del siglo en la zona
- En Bangkok, Tailandia, los rescatistas tratan de liberar a 83 trabajadores de un rascacielos en construcción desplomado
Las imágenes del derrumbe de una torre en construcción en Bangkok dan la medida de la tragedia: el terremoto de 7,7 grados en la escala Richter con epicentro en Birmania se ha dejado sentir en la vecina Tailandia e incluso en China. En ese edificio trabajaban 320 obreros y hay cien desaparecidos.
La junta militar que gobierna Birmania ha declarado el estado de emergencia. Los hospitales están desbordados. El número de víctimas sigue en ascenso, preocupan ahora las labores de rescate y que pueda llegar la ayuda humanitaria. La Unión Europea, Estados Unidos y la ONU ya han dicho que están preparados para enviarla. Birmania lleva en estado de excepción desde el golpe de Estado de 2021, que sumió al país en el caos.
FOTO: Equipos de rescate trabajan en el edificio desplomado en Bangkok, Tailandia (REUTERS/Athit Perawongmetha)
Birmania y Tailandia están en estado de emergencia tras el terremoto de magnitud 7,7. El epicentro del seísmo ha sido en Mandalay, la segunda ciudad birmana más grande y donde viven 1,2 millones de personas. La Junta Militar birmana ha lanzado un llamamiento a la ayuda internacional: "Queremos que la comunidad internacional proporcione ayuda humanitaria lo antes posible", ha declarado su líder, Min Aung Hlaing, en el hospital Zaw Min Tun de la capital.
El país está sometido a su dictadura después del golpe de Estado del 1 de febrero de 2021. A 1.000 kilómetros de allí, en el distrito de Chatuchak en Bangkok, se ha derrumbado un edificio en construcción que ha sepultado a al menos 80 personas. Se han vivido momentos de pánico y cientos de personas han sido desalojadas de oficinas, hospitales y viviendas. Según el Ministerio de Exteriores, por el momento ningún español ha sido afectado por el terremoto.
En Birmania (Myanmar), tras el terremoto de 7,7 han colapsado puentes, edificios y templos. El país, en guerra civil desde 2021, ha declarado el estado de emergencia en varias regiones y ante la magnitud de los daños piden ayuda internacional.
A más de mil kilómetros de distancia, en Bangkok, capital de Tailandia, miles de personas han salido a la calle para ponerse a salvo, captando con sus móviles como un edificio de 30 plantas que estaba en construcción se ha venido abajo, sepultando a varios trabajadores.
El temblor de magnitud 7,7 se ha sentido por toda la ciudad, con tal fuerza que ha vaciado el agua de las piscinas, muchas ubicadas en azoteas.
El departamento meteorológico de Tailandia alerta de réplicas y recomiendan permanecer al aire libre. Con el saldo de víctimas aún por confirmar, los hospitales de las zonas afectadas advierten de un posible colapso por el número de heridos.
Foto: REUTERS/Ann Wang
- El seísmo de 7,7 también ha afectado a Tailandia y ambos países han declarado el estado de emergencia
- La Unión Europea, Estados Unidos y la ONU están preparados para enviar ayuda
Adriá Martín ha vivido el terremoto de magnitud 7,7 desde la ciudad tailandesa de Chiang Mai, que se encuentra cerca del epicentro del sismo, en la ciudad birmana de Mandalay. Este ciudadado español ha explicado en La Hora de la 1 que "ha sido una situación de pánico" en la que todo el mundo salió de los edificios, si bien ahora se encuentran de nuevo en sus casas.
Martín ha explicado que tras el terremoto inicial se vivió una réplica que impactó con todavía más fuerza.
Foto: AP Photo/Sakchai Lalit
- Es el terremoto más grave de los registrados este siglo en Birmania
- La junta militar birmana ha pedido ayuda internacional y ha informado de que hay más de 700 heridos
- Última hora del terremoto en Birmania y Tailandia
Una operación conjunta entre las autoridades de Tailandia, China y Myanmar ha desmantelado numerosos centros de estafas online en la frontera entre Tailandia y Birmania. Han liberado a al menos 7.000 personas de diferentes nacionalidades que ahora esperan su repatriación en refugios temporales.
Estos centros, operados por redes criminales, habían traficado con miles de personas en el sudeste asiático para obligarlas a participar en actividades ilegales en línea. Capturaban a perfiles jóvenes y con dominio de idiomas y tecnología.
Los rescatados aseguran haber sufrido abusos sistemáticos, torturas, golpes y descargas eléctricas por negarse a colaborar con la red mafiosa. La mayoría, de origen chino, habían sido engañados con promesas de un buen puesto de trabajo y posteriormente se les obligó a cometer fraudes en condiciones de esclavitud.
Esta clase de negocio ha proliferado en el sudeste asiático, y genera cerca de 41 mil millones de euros anuales. Además de ciudadanos chinos, también se han identificado víctimas de otros países como Indonesia, Vietnam, Malasia, Taiwán, Pakistán, India, Uganda, Kenia y Ghana.
Han pasado cuatro años del golpe militar en Myanmar que derrocó al gobierno de Aung San Suu Kyi y la situación en el país es muy inestable. Hablamos con María del Mar Hidalgo, analista principal del IEEE.
- La lluvia lleva diez días cayendo con intensidad en un país que lleva tres años en conflicto
- Millones de personas se han visto afectadas en el sudeste asiático por el paso del tifón Yagi
"Rechazar a los migrantes es un pecado grave". Lo ha dicho el papa en su audiencia general de los miércoles. Además, se acaban de cumplir siete años de la expulsión de los rohingyas de Myanmar y el éxodo hacia Bangladesh. Vamos a repasar el origen de esta crisis y a conocer la situación actual de esta etnia con el portavoz de UNICEF en Bangladesh. Estaremos en Venezuela donde hay protestas convocadas cuando se cumple un mes de las elecciones. También en Cisjordania donde los ataques israelíes han dejado una decena de muertos y tendremos una entrevista sobre el referéndum de independencia de Timor Oriental del que se cumplen 25 años.
Hace 7 años, cientos de miles de rohingya, una minoría étnica predominantemente musulmana, tuvieron que huir de la violencia en Myanmar y refugiarse en Bangladesh. Hoy, la situación de estas personas no ha mejorado. Miguel Mateos, portavoz de UNICEF en Bangladesh.
- Takeshi Ebisawa se enfrenta a siete cargos penales, varios de ellos con una pena máxima de cadena perpetua
- Según el Departamento de Justicia, trató de vender plutonio a Irán para fabricar armas atómicas
- Las penalizaciones buscan reducir el suministro de combustible para frenar los bombardeos contra la población
- El Ejército justificó el golpe del 1 de febrero 2021 en un fraude masivo indocumentado durante las elecciones generales 2020
- Según Pekín, que ha actuado como mediador, han acordado el mantenimiento de la disposición al diálogo
- La ofensiva es considerada como la mayor amenaza al poder del Ejército desde el golpe de Estado de 2021
- Más de 30 desplazados del campo Monlaingkhat han fallecido o resultado heridos en el estado septentrional de Kachin
- La ONU advirtió a finales de septiembre de la brutalidad del Ejército de Birmania en sus ataques contra los civiles
- Fue detenido el pasado mayo cuando estaba cubriendo el impacto del tifón Mocha en la ciudad de Sittwe, en el estado de Arakán
- Se trata de la condena más dura a un profesional de la información desde el golpe de Estado militar del 1 de febrero de 2021
La represión que sufrían en Birmania forzó el éxodo de cientos de miles de rohinyás en 2018, una etnia minoritaria, discriminada y perseguida. La mayoría fueron a la vecina Bangladesh, donde sobreviven desde entonces en condiciones muy duras, y sin perspectivas de futuro.
Foto: TVE
- La ex Consejera de Estado está detenida desde el golpe de 2021
- Los militares retrasan la convocatoria de elecciones
- La zona más afectada es el oeste de Birmania, hogar de la minoría rohinyá
- Antes del impacto, seis millones de personas del oeste de Birmania se encontraban en necesidad de asistencia humanitaria
En Bangladesh y Myanmar (Birmania) hacen balance de daños tras el paso del ciclón Mocha. De categoría 5 y con vientos de más de 150 km/h, es la tormenta más fuerte que ha impactado en la zona en años.
Hay cientos de miles de evacuados y, según informan las fuentes locales, pueblos enteros han desaparecido. La Oficina de Coordinación Humanitaria de la ONU ha calificado la catástrofe como "un sendero de devastación", sobre todo en los campos de refugiados rohingya, donde residen más de un millón de desplazados.
El último recuento oficial de la junta militar de Myanmar, reconocía al menos cinco fallecidos. Sin embargo, testigos de la tormenta hablan de cientos de víctimas mortales y desaparecidos.