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El Gobierno explica las medidas para detener la escalada del precio de la electricidad y aprueba en el Congreso prorrogar el "escudo social", para proteger a inquilinos y consumidores vulnerables hasta el 31 de octubre.

El precio de la energía al alza por la carestía de gas natural, ha provocado un aumento en las facturas los países europeos. En el caso del Reino Unido, esa crisis se multiplica y afecta ya al bolsillo del ciudadano y a la industria cárnica. Plantas de fertilizantes del norte del país, fundamentales para mantener viva la industria, han tenido que cerrar ante los altos precios del gas natural. En la Unión Europea hay un marco regulador al que cada país se tiene que someter, en los márgenes de esa normativa cada país tiene distintas formas de trasladar algunos gastos a la factura. El Gobierno español ha pedido a la Unión que haga ese marco más flexible para poder hacer frente a una crisis del precio de la energía que afecta a todos. La escasez de Gas Natural ha dejado su sello en toda Europa. Es menor en Francia, donde la energía nuclear está fuera del precio regulado, no entra en el sistema de subastas, y esto le permite mitigar el impacto. Además, los vaivenes repercuten menos en la factura porque hay un precio fijo que se mantiene estable, que solo se revisa cada 6 meses. Alemania, con sus problemas de origen en el mercado eléctrico, revisa las subidas de precios de forma anual. El Gaseoducto Nordstreem 2 ya está terminado, su puesta en funcionamiento puede aliviar la situación, pero hará a Europa dependiente de Rusia. El alza de los precios de la electricidad se ha instalado ya en el debate político italiano, tanto que el Gobierno podría anunciar esta misma semana medidas urgentes para contener los precios. 

Con los corresponsales de Radio Nacional Sara Alonso, en Londres; María Carou, Bruselas; Antonio Delgado, París;Gabriel Herrero, Berlín; y Jordi Barcia, Roma.

La última factura de electricidad que les llegó a Javier y a Óscar fue en el pasado mes junio. Ambos han intentado ponerse en contacto con su compañía eléctrica para solucionar el problema, pero la respuesta que han obtenido es insatisfactoria. Les piden tiempo para desenmarañar el bloqueo general del sistema de facturación. Javier y Óscar temen enfrentarse a una factura desproporcionada cuando. por fin, llegue. Desde la OCU exigen flexibilidad a las eléctricas para devolver estas facturas.

Informa David Vidueiro

El precio medio diario de la electricidad en el mercado mayorista ha vuelto a romper su máximo histórico y se dispara hasta los 188,18 el megavatio hora (MWh) para este jueves, lo que consolida la escalada impulsada por los precios del gas en los mercados internacionales.

Así, el precio de este jueves será el más alto de la serie histórica y superará en 15,4 euros los 172,78 euros/MWh de este miércoles, el segundo mayor registro hasta ahora.

El alza del recibo ya se nota en los hogares, pero también en empresas y comercios.

El Gobierno ya ha aprobado un plan de choque para que este descontrol en los precios de cotización no se traslade a la factura que desembolsan los consumidores, con el objetivo de que este año se pague la misma cantidad que se pagaba en 2018. Unas medidas que las eléctricas tildan de "intervencionistas".

El diputado del PP Guillermo Mariscalha calificado de "fallidas" las políticas energéticas del PSOE cuando está en el Gobierno y ha criticado la "intervención" del Ejecutivo en el mercado eléctrico, pues ha considerado que son "un riesgo para la inversión del país".

Ha sido durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso en la que ha pedido a la ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, que "se trasladen los costes no energéticos a los Presupuestos Generales del Estado e ingresar los nuevos ingresos del CO2".

Al respecto, Ribera ha señalado que si paga el Gobierno, "pagarán los contribuyentes" por tener que aumentar la presión fiscal y ha recordado la "herencia recibida" del PP de tener que pagar laudos y cierre de centrales no viables.

El plan de choque del Gobierno frente a la subida del precio de la luz incluye un apartado para los más vulnerables. El suministro mínimo vital se amplía a diez meses y se garantiza a las familias más necesitadas un mínimo de 3,5 kilovatios. Para eso, hay que tener el bono social al que están acogidos más de un millón de hogares y al que es difícil de acceder en ocasiones.