Después de la jornada lectiva, catorce chicas de 4º de la ESO del IES Ciudad de Los Ángeles, en Villaverde, al sur de Madrid, se han sentado en círculo. Tienen 16 años y sus historias son un mapa del mundo. Todas han nacido en Madrid, pero sus padres vinieron a estudiar y trabajar en busca de un futuro mejor desde Extremadura, el País Vasco, Nigeria, Marruecos, Venezuela, Ecuador o Colombia. Bajo la mirada atenta y cómplice de su tutora y profesora de Lengua y Literatura, Maite Martín, estas adolescentes se disponen a diseccionar un concepto que les atraviesa el pecho: el feminismo.
Comienza la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de España en Madrid y estará del 4 al 8 de Marzo en IFEMA, marcada por la reivindicación de bajar el 21% actual de IVA en el arte al 6% o 5% que tienen Portugal y Francia. Mientras esta edición viene marcada por el momento de incertidumbre y los comisarios plantean la pregunta de cómo vamos a estar en un futuro próximo. Para lo que el arte, dicen, ayuda a ser más conscientes de que la realidad cambia todos los días, por lo que también lo interesante es mirar hacia los artistas y sorprenderse cada año con sus propuestas.
Unas seis mil personas viajan diariamente entre Valladolid o Segovia y Madrid, de su casa al trabajo ida y vuelta. La distancia puede parecer muy grande, pero recorrerla compensa, según la experiencia de este colectivo de nómadas.
Los elevados precios de la vivienda en Madrid son el factor determinante. El caso de Antolino Prieto sirve de ejemplo: pagaba un alquiler de 1.200 euros en Madrid; ahora, en Valladolid paga la mitad y no en alquiler, sino en hipoteca.
Recién estrenado el año del caballo de fuego, la comunidad china sigue su celebración. En España viven unos 230.000 chinos, decenas de miles residen en el distrito de Usera de Madrid.
Allí han vivido uno de los momentos más especiales, el tradicional desfile del Año Nuevo Chino. Un vistoso recorrido de comparsas, carrozas y dragones que cada vez atrae a más personas.
Encontrar una vivienda para vivir cada vez es más difícil. Más de 40 personas se han interesado en solo una hora por un anuncio de un piso de un dormitorio por mil euros en Madrid. Quienes ofertan, exigen garantías de pago y cuidados para su propiedad. Quienes buscan, aseguran que el proceso se parece a un casting en el que se piden nóminas, ingresos y requisitos cada vez más complicados.
Es el caso de Victoria, cuyo contrato de arrendamiento acaba en octubre y no encuentra nada después de buscar durante dos años. Asegura que no descarta marcharse de Madrid ante la imposibilidad de encontrar un hogar que le permita continuar su vida en esta ciudad.