El milagro del Baxi Ferrol: cuando las ganas de competir vencen a la falta de experiencia
- Con un presupuesto humilde, es el tercer equipo español alcanzar la final de la Eurocup
- A Malata jugará su 'factor cancha' real este miércoles con una afición volcada con el equipo
Ferrol no quiere que nadie le despierte del sueño. Ya se habla de 'Baximanía' por las calles de la localidad coruñesa, donde los nombres de Gala Mestres, Jori Davis, Ángela Mataix o Julie Pospisilová empoderan el baloncesto femenino gallego.. Todo por la ilusión: ganar la final de la Eurocup Women que el equipo jugará desde este miércoles 26 de marzo ante el Villeneuve d'Ascq.
Los propios miembros del equipo definen su gesta como "de película". La premisa bien podría ser que 'las ganas de competir vencen a la experiencia' porque ninguna de las jugadoras había siquiera jugado nunca una competición europea. Ni siquiera el propio equipo se había clasificado nunca para el torneo. El Ferrol viene del barro, de ascender hace dos años a Primera División, después de varias idas y venidas a la Liga Challenge (la Segunda División) y certificar su primera participación europea el año pasado. Un contexto que da fuerza a su proeza.
Trabajo y confianza: el secreto del equipo
En las malas y ahora en las buenas, se ha forjado este equipo. "Yo creo que el secreto es el trabajo" nos explica el gran artífice de todo esto, su entrenador, Lino López: "Y que todas las jugadoras confían en lo que hace el equipo técnico y en las otras jugadoras. Si una vez una no tiene un buen día, se apoya en la otra", resume.
Irrumpieron con fuerza dejando por el camino a Galatasaray y, más recientemente, a un temible ASVEL Lyon. En un guion perfecto sacaron 31 puntos de ventaja en la ida, que fueron oro en la vuelta donde no dieron opción al 'plot twist' o giro de la trama (74-63). La final ya era una realidad.
A Malata, fábrica de sueños donde el factor cancha es real
A Malata es el bastión donde equipo y afición alzan sus armas contra todo aquel que decide intentar asediarlo. La conexión con la grada es total y es de las pocas canchas de la liga de baloncesto que cuenta con un 'factor local real: no han perdido un solo partido como locales en esta Eurocup. El pabellón seguirá los pasos del Gran Canaria Arena y la Fonteta de Valencia, siendo el tercer recinto español que acoge la final de a Eurocup, después de las disputadas por Islas Canarias, que la perdió en 2023, y Valencia, que la ganó en 2021.
Los más de 1.800 abonados son parte del éxito del equipo en una competición que a punto estuvieron de no poder disputar por la falta de presupuesto. Sin embargo, el apoyo de la afición, siendo el tercer equipo femenino de España con más abonados, y la renovación con el patrocinador permitió ampliar el gasto para poder afrontar el sueño.
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La historia de este Baxi Ferrol recuerda al fenómeno de los años ochenta con el OAR Ferrol, que, tras varios años en Seguda División, consiguió ascender y mantenerse en la División De Honor (luego llamada Liga ACB) durante trece temporadas, llegando a disputar en tres ocasiones la Copa Korac europea. "La ciudad tenía ese poso de baloncesto. Veo muchos padres que dicen: "Te veía jugar cuando tenías 18 años y ahora vengo con mi hijo". Es un ambiente muy sano, donde ves que los niños bajan a la pista para sacarse fotos con las jugadoras", cuenta Lino.
El Polideportivo ya se prepara para la batalla. Se han vendido más de 3.000 entradas y el club quiere ampliar el aforo con gradas supletorias que, entre otras cosas, también sería necesario para cumplir con los mínimos requeridos por la FIBA.
El 'efecto Lino'
En Ferrol todos creen que el gran artífice de toda esta locura es su entrenador. Quién si no, un vecino de la ciudad y exjugador de su equipo de baloncesto durante finales de los años '90, podía ser capaz de llevar al Ferrol a disputar una final europea. Lino sonríe cuando se le atribuye tal mérito y dirige las alabanzas hacia sus jugadoras.
Para él, esta final debe durar "80 minutos": "Somos conscientes de que cada jugada es importante. Tienes que jugar 80 minutos y estar al 100%. ¿Que luego no sacas ventaja? Iré igual de contento. No hay otro partido después, hay el entrenamiento de mañana y veremos cómo llegamos al partido".
Pase lo que pase, Lino cree que el camino ya ha merecido la pena: "Ese poso que dejas en la ciudad... Esto se va a recordar para toda la vida", sentencia.