La desesperación crece en Colombia mientras buscan supervivientes y las víctimas mortales se elevan a 281
- Los equipos comienzan a pasar de las labores de rescate a la remoción de escombros
- Desde el lunes se han registrado más de 150 réplicas, lo que aumenta los riesgos para los socorristas
Las esperanzas de encontrar más supervivientes del potente terremoto que sacudió Colombia a principios de esta semana han comenzado a desvanecerse este jueves tras agotar la 'ventana de vida' de las primeras 72 horas cruciales. Los rescatistas han reducido el alcance de las búsquedas y las familias en las zonas más afectadas siguen esperando noticias de sus parientes desaparecidos.
Un ejemplo es Cali, la tercera ciudad más grande del país, donde los equipos han pasado de las labores de búsqueda y rescate a la remoción de escombros en la mayoría de los lugares afectados. Hasta ahora, 348 personas han sido rescatadas.
El sismo de magnitud 7,4 sacudió la región poco después de las 7:30 hora local del lunes (14:30 hora peninsular española), derrumbando edificios de apartamentos, dañando viviendas, escuelas y hospitales, y provocando que los residentes salieran a las calles en todo el oeste de Colombia.
Según el último parte este jueves de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), al menos 281 personas han muerto, 3.971 han resultado heridas y 379 siguen desaparecidas. Además, 10.677 viviendas están destruidas, hasta 65.841 están averiadas y 127 edificios han colapsado.
A todo ello hay que sumar daños en cinco aeropuertos, 12 puentes peatonales, 34 puentes vehiculares, 198 vías, 236 centros de salud y 2.136 centros educativos. Hasta el momento, de los 250 cuerpos que ha recibido el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, han sido identificados 228 de ellos, de los cuales 13 son menores de edad.
Las réplicas ponen en peligro a los rescatistas
Los equipos trabajan con mucha cautela para evitar nuevos derrumbes mientras decenas de voluntarios retiran a mano los escombros más pequeños. No obstante, desde el lunes se han registrado más de 150 réplicas, lo que aumenta los riesgos para los rescatistas que trabajan en zonas muy inestables.
Fuera de las grandes ciudades, los grupos de rescate han denunciado que los pueblos y comunidades más pequeños siguen lidiando con la escasa o nula respuesta del Gobierno colombiano.
Nazly Lozano, asistente del programa del Comité Internacional de Rescate (IRC) en la ciudad portuaria de Buenaventura, al noroeste de Cali, ha criticado que los rescatistas no llegaron a algunas zonas afectadas hasta la noche del miércoles, lo que obligó a los habitantes a excavar entre los escombros con las manos desnudas en una búsqueda desesperada de sobrevivientes.
Trabajadores del IRC han informado también que algunos barrios de Buenaventura permanecen inaccesibles debido a grupos armados, algunos de los cuales confiscaron donaciones de alimentos y prometieron distribuirlas por su cuenta.
Crisis humanitaria y ahora, también política
El desastre se perfila como la primera gran prueba para el presidente conservador Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo tres días antes del terremoto y basó su campaña en la reducción del gasto público. Ahora enfrenta la tarea de financiar la ayuda y la reconstrucción, demostrando al mismo tiempo que su Gobierno puede gestionar una crisis nacional.
El dirigente anunció el miércoles que declarará el estado de emergencia económica y creará un fondo de reconstrucción para canalizar la ayuda nacional e internacional hacia la reconstrucción de hospitales, escuelas, viviendas e infraestructura, en el que tendrá un papel primordial el sector privado, ha indicado este jueves ante la prensa.
"Necesitamos a la empresa privada para reconstruir entre todos a Colombia, porque esta patria la reconstruimos entre todos los colombianos", ha dicho el mandatario en el Palacio de San Carlos, sede del Ejecutivo en Bogotá.
De la Espriella ha explicado que se ha reunido con las principales empresas del sector de la construcción y con distintos gremios porque este "momento histórico" requiere "del concurso de todos los colombianos" y, en especial, de la "empresa privada", que ha dado en este "momento aciago" un "paso al frente".
Funcionarios colombianos también han valorado las críticas sobre la gestión de la ayuda extranjera, afirmando que el Gobierno no ha rechazado la oferta de ningún país, pero que solo aceptará equipos internacionales de búsqueda y rescate que cumplan con los estándares de certificación reconocidos. "La prioridad son las personas", ha reiterado De la Espriella al anunciar el parte diario.
España moviliza un millón de euros en ayudas
España ha movilizado este jueves un millón de euros en ayuda humanitaria para los afectados por el terremoto, con el objetivo de que los primeros suministros salgan de Bogotá esta misma madrugada y lleguen a las zonas damnificadas en viernes.
De los fondos, 500.000 euros serán canalizados a través de la Federación Internacional de la Cruz Roja para la adquisición y distribución de insumos en las zonas afectadas, mientras que otros 150.000 euros serán gestionados mediante la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y estarán destinados a material médico.
La Fundación Reina Sofía aportará otros 50.000 euros en medicamentos que serán enviados desde España, mientras que los 300.000 euros restantes serán destinados por el Gobierno español a compras locales inmediatas, ha explicado el embajador de España en Colombia, Santiago Jiménez.
Los kits de higiene contienen productos como cepillos de dientes, jabón, pañales, papel higiénico, champú, toallas y otros artículos básicos para que una familia de cinco miembros pueda asearse durante un mes. Los kits de cocina incluyen una olla, una chocolatera, cubiertos, platos y vasos; y los kits de hábitat cuentan con colchonetas, hamacas, sábanas, linternas y cuerdas para tender ropa, entre otros elementos.