'Tron: Legacy', ¿el comienzo de una saga?
- Os ofrecemos un video exclusivo con entrevistas a los protagonistas
- La película se estrena el viernes y promete convertirse en una saga
No se puede negar que Tron: Legacy es espectacular, dos horas de adrenalina pura en 3-D, con un diseño impresionante y unos estupendos efectos especiales, que apasionarán al público adolescente y a los cuarentones que somos fans de la original.
Y lo más importante: unos actores estupendos, lo que no suele ser habitual en este tipo de películas. Y es que este año, en vez de apostar por la animación, Disney se lo han jugado todo con este título. Y no ha escatimado en gastos.
Esta nueva versión aporta algo que la original no tenía: ritmo. Reconozcámoslo, la película de Steven Lisberger fue un fracaso porque decaía en muchos momentos y se hacia un poco aburrida. Y se convirtió en una película de culto años después por su diseño espectaclar y porque fue pionera en el uso de los efectos por ordenador.
Una actualización de los diseños originales
El mayor acierto de este remake es respetar los diseños de la película de 1982, con un look oscurecido, más propio de los tiempos modernos. Los uniformes se han modernizado y se ha cambiado el color blanco por el negro, mucho más moderno y elegante. Y la película tiene un tono mucho más oscuro, pero en lo fundamental, las motos de luz, los uniformes y los demás elementos son versiones actualizadas de los originales.
Los fans de toda la vida reconocen al momento ese fascinante universo, mientras que los jóvenes que no hayan visto la película disfrutarán con unos diseños que, sorprendentemente, no han pasado de moda.
Y es que, el estilo visual, definido por el artista conceptual Syd Mead (Blade Runner, Aliens) y el conocido dibujante francés Jean Giraud (Moebius), sigue siendo futurista. Algunos echarán de menos a los tanques, que sí aparecen en el videojuego, pero a cambio tenemos otros vehículos aún más espectaculares.
Una de las secuencias más esperadas por los aficionados, que no se sentirán defraudados porque también es una de las más logradas, es la carrera de motos de luz, que esta vez se desarrolla en varios niveles y que es, simplemente, espectacular.
El inicio de una saga
Disney no ha ocultado su intención de crear una saga cinematográfica. La expectación que ha levantado Tron: Legacy ha sido enorme, y la productora se ha gastado una fortuna en rediseñar completamente el mundo de Tron. Además el videojuego ha sido un éxito (Como hemos podido comprobar en el reciente Expocómic de Madrid) y eso siempre influye.
Y aunque el final de la película sea cerrado, hay algún cabo suelto flotando por ahí, sabréis a que me refiero cuando veáis el final de la película que recuerda al del episodio 4 de la Guerra de las Galaxias.
Y es que la influencia de la saga de Lucas y de Darth Vader("Yo soy tu padre"), es evidente (Jeff Bridges parece un Caballero Jedi), así como la de Matrix, aunque en este caso habría que discutir qué fue antes, si la gallina o el huevo, ya que Matrix es una versión mejorada del antiguo Tron.
Un estupendo Reparto
La película recupera a los dos protagonistas de la versión original Jeff Bridges (en su doble papel como Flynn, el diseñador de videojuegos y Clu, el programa que ha escrito y que se rebela contra su creador) y Tron (Interpretado de nuevo por Bruce Boxleitner, un actor de telefilmes cuyo mayor éxito fue la serie de La conquista del oeste). A ellos se suman Garrett Hedlund (Eragon, Troya) y Olivia Wilde (más conocida como "13" en la serie House y que este año también ha rodado Cowboys & aliens, con Daniel Craig y Harrison Ford).
Y, sin duda, el mejor efecto especial de la película es ver a Jeff Briges luchando contra la versión joven de sí mismo (Ya que los programas no envejecen) un auténtico acierto. Por cierto que el actor siempre hace fotos durante los rodajes y esta vez ha bromeado asegurando que le ha resultado casi imposible porque el plató siempre estaba a oscuras (Por aquello de que se vean las luces de los trajes)
Además podemos ver cameos de Daft Punk, que se encargan de la estupenda banda sonora, y que aparecen haciendo de sí mismos en una escena de la película que se desarrolla en un bar futurista. Y no es que se hayan puesto cascos de robot para esa escena, es que ellos actuan vestidos así normalmente. En la misma escena aparece el director de la primera versión de Tron, Steven Lisberger.
El 'Tron' original fue un fracaso
Cuando se estrenó la versión original, en 1982, no tuvo éxito, pero con los años ha ido ganando el estatus de película de culto gracias a que fue la pionera en el uso de gráficos generados por ordenador, siendo el preludio de un nuevo subgénero en la ciencia ficción, la realidad virtual (Cuyo mayor éxito es Matrix)
Además, la película ha inspirado a numerosos videojuegos. El propio juego de Tron recaudó más que el primer lanzamiento de la película. Y Disneylandia desarrolló su propio Túnel de SuperVelocidad como una de sus atracciones. E inspiró la serie de animación Código Lyoko.
Y el videojuego de las "motos de luz", el símbolo de la película, ha conocido varias versiones. En un claro autohomenaje, ese videojuego oculta la puerta que permitirá al protagonista de esta nueva versión entrar al mundo de Tron.
Curiosamente muchos animadores de la época rechazaron trabajar en la película porque temían que la animación por ordenador les quitase el trabajo, lo que sucedió 22 años después cuando, en 2004, Disney cerró sus estudios de animación tradicional. Aunque el año pasado los recuperase para Tianna y el sapo.
Una de las películas más esperadas del año
Quizá el fracaso de Tron fue que se adelantó demasiado a su tiempo, cosa que no ocurre con su secuela, Tron: Legacy, una de las películas más esperadas del año.
Dirigida por Joseph Kosinski, es una aventura de alta tecnología en 3D que tiene lugar en un mundo digital. Sam Flynn (Garrett Hedlund), un experto en tecnología de 27 años está obsesionado por la misteriosa desaparición de su padre Kevin Flynn (Jeff Bridges), un hombre conocido una vez como el mejor desarrollador de videojuegos del mundo.
Cuando Sam investiga una extraña señal enviada desde la antigua Sala de juegos de su padre que sólo podía proceder de él, se encuentra metido en el mismo mundo digital donde su padre ha estado atrapado los últimos 20 años.
Junto a la intrépida guerrera Quorra, (Olivia Wilde), padre e hijo se embarcan en una aventura a vida o muerte a través del cyber universo.
Una película que tiene el éxito garantizado porque convocará a los nostálgicos y a las nuevas generaciones. Y que será el inicio de una nueva saga cinematográfica. ¿Apostamos?