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Hamás pide a la ONU un plan de emergencia para proteger a los desplazados tras las primeras muertes por el frío en Gaza

  • En las últimas horas, las autoridades gazatíes han informado de la muerte de siete bebés entre la población desplazada
  • En el segundo invierno de la guerra en el enclave palestino, las bajas temperaturas añaden un extra de sufrimiento a los gazatíes

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Hamás pide a la ONU un plan de emergencia para proteger a los desplazados tras las primeras muertes por el frío en Gaza
Palestinos desplazados luchan contra el frío y la lluvia en tiendas improvisadas en Dair EL-Balah Omar Ashtawy / Zuma Press / ContactoPhoto

El movimiento palestino Hamás ha instado este lunes a Naciones Unidas y a los países árabes e islámicos a poner en marcha un plan de emergencia para proteger del frío a los "cientos de miles de civiles" palestinos que han sido forzados a dejar sus hogares como consecuencia de los ataques de Israel sobre Gaza. La petición, que llama al "deber humanitario" de la ONU, se produce después de que las bajas temperaturas hayan causado las primeras muertes en la Franja, entre ellas las de varios bebés en los últimos días.

"Se requiere de una acción urgente para brindar ayuda a nuestro pueblo en la Franja de Gaza, que está siendo sometido desde hace quince meses a los crímenes de genocidio y limpieza étnica", ha dicho Hamás, según recoge el diario Filastin. Asimismo, ha reclamado ayuda a estos organismos para satisfacer las necesidades básicas de los desplazados, así como para "obligar a la ocupación fascista a detener su agresión" y "las condiciones de vida inhumanas" que ha impuesto.

En el segundo invierno de la guerra en Gaza, el clima ha añadido un elemento extra de sufrimiento a cientos de miles de personas ya desplazadas, a menudo varias veces, mientras las conversaciones para acordar un alto el fuego en la Franja continúan estancadas.

Al menos siete bebés han muerto a causa del frío

En las últimas horas, las autoridades gazatíes han informado de la muerte de siete bebés entre la población desplazada como consecuencia de la caída del invierno y las bajas temperaturas y en medio de los ataques de Israel sobre los pocos centros médicos que siguen operativos en el enclave palestino.

"Levanté a Jumaa, estaba blanco y helado como la nieve, como el hielo, congelado", ha relatado a Reuters Yahya Al-Batran, el padre de uno de los bebés que ha muerto de hipotermia en la tienda improvisada que la familia ocupaba en un campamento del centro de la Franja de Gaza. Su hermano gemelo, Ali, se encuentra en estado crítico en cuidados intensivos.

Su familia, originaria de la ciudad septentrional de Beit Lahiya, huyó de su hogar al principio de la guerra hacia al-Maghazi, una zona en el centro de Gaza que las autoridades israelíes decretaron zona humanitaria. Más tarde, cuando al-Maghazi se volvió cada vez más inseguro, se trasladaron a otro campamento en la cercana ciudad de Deir al-Balah.

"Ya habíamos advertido más de una vez del peligro de la llegada de la temporada de invierno y las olas heladas, coincidiendo con la trágica realidad que está experimentando nuestro pueblo, sometido a matanzas, exterminio, a la destrucción de sus hogares y sectores vitales, y expuestos al desplazamiento", han denunciado las autoridades gazatíes.

Advierten de que las cifras de muertes pueden aumentar

El Gobierno gazatí ha alertado de que estas cifras aumentarán en los próximos días debido a las bajas temperaturas que se prevén si no se resuelve la situación de todas estas personas, condenadas a pasar el invierno en precarias tiendas de campaña tras ver sus casas destruidas por los bombardeos israelíes.

Las autoridades de la Franja han informado este lunes de la muerte de 45.541 personas, así como de unos 108.300 heridos, como consecuencia de la ofensiva israelí, desatada en respuesta a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.

La Agencia de Naciones Unidas para la Ayuda a los Palestinos (UNRWA) afirmó el domingo que la ayuda que llega al enclave no es ni de lejos suficiente y que se necesita desesperadamente un alto el fuego para suministrarla ante la inminente hambruna.