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Sanidad aprueba el plan de prevención del suicidio con el apoyo de las comunidades que rechazan el de salud mental

  • Las comunidades del PP ha amparado su negativa en la críticas a la desprescripción de fármacos
  • El plan contra el suicidio busca prestar especial atención a grupos vulnerables y aplicar la perspectiva de género

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Sanidad acuerda un plan para poner freno a los suicidios, pero no consigue sacar adelante el de salud mental
5 min.

El ministerio de Sanidad ha conseguido este viernes el apoyo de las comunidades para la aprobación del primer plan nacional para la prevención del suicidio. No ha corrido, sin embargo, la misma suerte el plan de salud mental que ha sido rechazado por los territorios gobernados por el PP debido a las críticas recibidas por la desprescripción de fármacos por parte de algunos expertos y sociedades científicas.

"Las comunidades del PP han votado en contra del plan, nos resulta incomprensible. En contra del criterio de sus propios técnicos", ha afeado en una rueda de prensa la ministra de Sanidad, Mónica García, tras el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, convocado para acordar ambos documentos. García ha dicho que su departamento no se parará ante el "bloqueo" del PP, al que ha pedido que "recapacite" como lo hizo "con la votación de la revalorización de las pensiones o de las ayudas para los afectados por la dana".

Según ha explicado la titular de Sanidad, el Plan de Acción para la Prevención del Suicidio 2025-2027 busca reducir y prevenir la conducta suicida en la población (con especial atención a los grupos en situación de vulnerabilidad), crear un observatorio para recopilar datos y apoyar en el duelo al entorno de los fallecidos, entre otras medidas. Con el Plan de Acción de Salud Mental, sin embargo, se apuesta por la humanización de la atención en materia de la salud mental, una mayor "prescripción social" a buscar alternativas a la institucionalización y la sujeción mecánica e implantar un uso racional de psicofármacos, siendo este último punto el que ha provocado la caída del plan de salud mental.

García acusa al PP de usar una "excusa" para "boicotear"

El vicepresidente del Consejo Interterritorial de Salud, consejero de Castilla y León y portavoz de las Comunidades del PP, Alejandro Vázquez ha justificado la negativa de su formación al plan de salud mental en la "oposición firme y absolutamente en contra de la sociedad española de Psicología, de psiquiatría y salud mental, la del, el Consejo de psicólogos de España y la Asociación de Salud mental Infanto Juvenil", ya que no se han tenido en cuenta sus apreciaciones sobre la desprescripción.

En este sentido, ha asegurado Vázquez, se ha pedido a la ministra que se llegara al consenso con las sociedades en esos puntos que son "fácilmente reformables" para "volver a tener el consenso que creo que es obligado" a la hora de que salga adelante. Sobre el resto del plan, ha reconocido que hay muchas medidas con las que están de acuerdo y que aceptarán.

Por tanto, solo Cataluña, Castilla-La Mancha, Asturias y Navarra han apoyado este viernes dicho plan. En cuanto al País Vasco, aunque la representación del Gobierno regional no ha mostrado un rechazo expreso al plan, sí ha recordado que Euskadi tiene sus propios planes de salud mental y de prevención del suicidio, según han explicado fuentes del Departamento de Salud.

Según la ministra, las comunidades "no han puntualizado exactamente cual es la parte del plan que no les gusta". "Se han remitido a una carta que nos ha llegado a algunas comunidades y al Ministerio por parte de una de las sociedades científicas en la que dicen que no están de acuerdo con un par de indicadores y que no les gusta la palabra "desprescripción" y que les gusta más la expresión "uso racional" teniendo en cuenta que son conceptos diferentes", ha asegurado.

"La carta dice —ha detallado García— que hay una serie de indicadores que no les gusta porque ya se están cumpliendo, no es un rechazo al plan ni mucho menos. Sí que hay algunas comunidades que nos han dicho que vamos a matizar algunos indicadores o la letra pequeña. Esa es la excusa que han utilizado el PP, como hemos visto otras veces, que les ha servido para boicotear su propio plan", ha aseverado para después añadir que este "no es un plan del Gobierno, sin un plan del Consejo Interterritorial en el que trabajamos todos".

Primer plan de acción nacional contra el suicidio

En cuanto al plan contra el suicidio, que sí ha salido adelante, contará con una dotación de 18 millones de euros, haya o no presupuestos generales del Estado, según ha afirmado García, aunque su distribución se detallará en otro Consejo Interterritorial. Respecto a ello, las comunidades del PP han criticado la falta de detalles, en la línea con lo que consideran "el yo invito y tu pagas" del Gobierno.

El plan, el primero específico que se realiza para abordar el fenómeno del suicidio, está formado por un compendio de 40 medidas repartidas en seis líneas estratégicas para abordar este problema de salud pública con un enfoque desde los determinantes sociales de la salud. Entre ellas, destaca la implementación de un sistema de vigilancia en salud mental dentro del sistema de vigilancia en salud pública, la mejora de la coordinación del teléfono 024 y la creación de equipos de atención al riesgo suicida en los servicios de salud mental de las comunidades.

Además, se "aplicará la perspectiva de género", según ha explicado García, para después detenerse en las críticas que en los últimos días ha suscitado esta visión del plan, puesto que ellos se suicidan mucho más que ellas, aunque las mujeres lo intentan más. A su ver, las quejas provienen "curiosamente" de "quienes llevaban años quejándose de que nadie hablaba de los problemas de los hombres y ahora se indignan porque se hace desde una perspectiva que no les encaja". "Los hombres tienen peor salud, asumen más riesgos, se suicidan más y esto no es un hecho biológico, sino es fruto de una masculinidad que los empuja a descuidarse y a tomar más riesgos", ha apuntado la titular de Sanidad que considera que "decir esto no tiene nada que ver con el machismo, es como negar que el tabaco causa el cáncer".