La Reserva Federal de EE.UU. mantiene los tipos sin cambios y advierte de que crece la incertidumbre
- La Fed mantiene los tipos de interés entre el 4,25% y el 4,50% a pesar de que la economía está "creciendo a un ritmo sólido"
- La mayoría de analistas anticiparon que persistirá la idea de que en 2025 el ritmo de los recortes deberá ser prudente


La Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos (EE.UU.) mantendrá los tipos de interés en su nivel actual, entre el 4,25% y el 4,50%.
Esta reunión ha reafirmado la postura de Jerome Powell, actual presidente de la Fed, de que la actual política monetaria de la entidad "está bien orientada para cumplir su doble mandato: estabilidad de precios y pleno empleo", apunta François Rimeu, estratega sénior de Crédit Mutuel Asset Management.
Los mercados ya daban por descontado que la Fed no movería ficha, como sucedió en la anterior junta de enero, y que los tipos se mantendrían.
Por otro lado, Jerome Powell, ha estimado que los aranceles contemplados por el mandatario, Donald Trump, ejercen una presión al alza sobre las expectativas de inflación y pueden retrasar el objetivo de bajarla, aunque considera que ese retraso es temporal.
"Algunos indicadores de expectativas de inflación a corto plazo han aumentado recientemente. Lo observamos tanto en indicadores de mercado como en encuestas. Y los encuestados, tanto consumidores como empresas, mencionan los aranceles como un factor determinante", dijo en una conferencia de prensa.
Comité Federal de Mercado Abierto
La Fed inició el pasado martes su Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) sin expectativas de nuevos recortes de tipos y en un momento marcado por la incertidumbre provocada por la política arancelaria del Gobierno de Donald Trump.
El FOMC ha indicado que, a la hora de modificar la tasa de referencia, estará atento a la afectación de los datos entrantes sobre el entorno macroeconómico y el balance de riesgos.
En este sentido, el instituto emisor ha asegurado que estará "preparado" para ajustar los tipos de ser necesario, para lo que se analizarán las lecturas del mercado laboral, de inflación, así como los efectos derivados de los acontecimientos internacionales y financieros.
La mayoría de analistas anticiparon que persistirá la idea de que en 2025 el ritmo de los recortes deberá ser prudente. Esta postura se debe a los efectos que la guerra comercial desatada por Trump pueda tener sobre la subida de precios, que en febrero se situó en el 2,8% interanual, con la inflación subyacente en el 3,1%, por encima de la meta del 2%.
"La extrema incertidumbre provocada por los primeros movimientos de la nueva Administración estadounidense plantea riesgos a la baja para el empleo y al alza para la inflación en una economía que sigue mostrando una demanda interna sana y una inflación persistente", explicaba Paolo Zanghieri, economista senior de Generali Investments.
Zanghieri considera que la prudencia mostrada por la Fed en su comité, apunta a que este año podría haber solo uno o dos recortes, y no tres como indicaban los pronósticos más optimistas.
Balance, PIB, paro e inflación
La Fed ha modificado sus planes de reducción del balance, dado que ahora disminuirá la reinversión de los principales de la deuda que venzan de bonos del Tesoro de 25.000 millones de dólares (22.951 millones de euros) a 5.000 millones de dólares (4.590 millones de euros). No obstante, las titulizaciones hipotecarias continuarán en los 35.000 millones de dólares (32.131 millones de euros) actuales.
La decisión de la Fed ha contado con la discrepancia de uno de sus miembros, Christopher Waller, que sí era favorable a mantener inalterados los tipos de interés, pero que era partidario de continuar con el ritmo anterior de reducción del balance.
La economía EE.UU. experimentó un crecimiento anualizado del 2,3% en el PIB del cuarto trimestre de 2024 frente al 3,1% de los tres meses previos.
En cuanto al mercado laboral estadounidense, se crearon 151.000 empleos no agrícolas durante febrero, por encima de los 125.000 de enero. A su vez, el paro subió una décima al 4,1%.
El índice de precios de gasto de consumo personal, la estadística preferida por la Fed para monitorizar la inflación, se situó en enero en el 2,5%, una décima menos. La tasa mensual registró un avance del 0,3%, sin cambios. La variable subyacente cerró en el 2,6% interanual, tres décimas menos.