El Puente Viejo de Talavera de la Reina, uno de los más antiguos de la provincia de Toledo
- Las primeras noticias que tenemos sobre él se remontan al siglo XIII
- Su derrumbe ha causado conmoción entre los vecinos de esta localidad toledana
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El Puente Viejo de Talavera de la Reina, derrumbado en dos tramos en la madrugada de este domingo por la crecida del Tajo, es uno de los más antiguos de la provincia de Toledo, pues la primera referencia de su construcción data del año 1227.
Según el Ayuntamiento de la ciudad, el puente viejo de Talavera, denominado también puente de Santa Catalina, tiene una longitud de 61 metros y una altura de cuatro, y fue el rey Fernando III quien dio la orden de controlar el flujo comercial en los puentes que cruzaban el Tajo.
Los documentos de la época reflejan que el puente pudo albergar unos 22 arcos, gran parte de ellos distintos entre sí, dado que se fueron modificando durante el transcurso de las obras de reconstrucción a lo largo de los siglos. De hecho, el puente contaba con arcos de medio punto, alzado peraltado, media circunferencia o perfil apuntado.
Los orígenes del puente
Para su restauración, explica a TVE el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, Ángel Monterrubio, será necesario "un proceso largo" en el que deberá realizarse un estudio previo para que no vuelva a suceder nada similar.
"Supone para la ciudad una perdida fundamental a nivel histórico", señala Monterrubio sobre esta pieza clave de la localidad de Talavera de la Reina, por la que a diario solían pasear sus vecinos desde que esta infraestructura de interés cultural fuera peatonalizada hace unos años.
Fue a comienzos del año 2000, cuando se puso en marcha el proyecto de Ordenación hidráulica del río Tajo, que el puente se fue adaptando para que lo utilizaran ciclistas y peatones.
Según explica Monterrubio, su denominación de 'puente romano' viene dada porque dicha estructura medieval se apoya sobre bases romanas, cuyas trazas se podrían apreciar justo en la zona que ha sufrido el derrumbe.
Sin embargo, los primeros indicios que se tienen sobre este puente datan del siglo XIII, en época medieval, y a lo largo del tiempo ha sufrido múltiples daños de tanta gravedad como el actual, por ejemplo el derrumbe que sufrió en los años 1950 en el mismo punto que en la actualidad. "Históricamente, hasta en 1908 que se inaugura el puente de hierro, Talavera estaba un año sí y otro también con estas averías", explica el historiador.
Diferentes obras de conservación
Y es que, a lo largo de su historia, el puente ha sido objeto de diferentes obras de conservación. En la primera mitad del siglo XV el puente se encontraba muy deteriorado, por lo que el Concejo, una institución municipal responsable directa de la vecindad que imperó en el periodo medieval, emprendió una serie de reformas para su reconstrucción.
En concreto, están documentadas las obras que se realizaron entre 1450 y 1459. Durante el siglo XIX el Puente se vio afectado en algunos tramos a causa de las lluvias por lo que fue objeto de reparaciones en los años 1815, 1835, 1841 o 1850, según consta en el Archivo Municipal de Talavera.
También, según el Consistorio talaverano, se tiene constancia documental de la aplicación de pontones y entablados de madera que se llevaron a cabo entre el siglo XV hasta el XX.
Desde el siglo XVII se empezó a utilizar en la reconstrucción el ladrillo de tejar, y a partir de la primera mitad del XX el Puente Viejo fue reforzado con ladrillo de gafa y mortero de cemento, al tiempo que se instalaron vigas de metal entre los vanos de las pilas para soportar el tablero.