Una inundación repentina deja al menos 160 muertos y más de 900 desaparecidos en Nepal y el Tíbet
- Se ha perdido el contacto con más de 400 peregrinos que se disponían a cruzar hacia el Tíbet
- El origen está en un deslizamiento de tierras que ha taponado el cauce del río Bhote Koshi
Una inundación repentina en Nepal, que también ha afectado al Tíbet, ha dejado al menos 160 muertos y más de 600 desaparecidos, muchos de ellos extranjeros. La enorme riada ha arrastrado pueblos, mercados, carreteras y centrales hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, fronterizo con la Región Autónoma del Tíbet (China), donde viven unas 50.000 personas. Las autoridades nepalíes informan de 157 muertos y 468 desaparecidos hasta el momento, mientras que China ha informado de tres muertos y más de 500 desaparecidos en el puerto tibetano de Gyirong, que conecta ambos países.
Pese a que el ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, afirmó horas después del incidente que la riada había sido causada por un terremoto, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo ha desmentido. Según su análisis, el fenómeno realmente ha sido un deslizamiento de tierra, cuya energía sísmica ha provocado una avalancha de hielo y rocas sobre el río Lhende Khola. Este deslizamiento fue originado a unos 55 kilómetros al noroeste de Kodari, en Nepal, a una profundidad de 10 kilómetros.
Más de 400 peregrinos están sin localizar tras las lluvias. Hasta ahora se han recuperado los cadáveres de 157 personas, según ha informado la Policía nepalí, aunque temen que el número de víctimas se eleve considerablemente.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha podido confirmar a RTVE que por el momento no constan españoles afectados o ilocalizables. Sin embargo, afirman que "la Embajada de España en Nueva Delhi y el Consulado Honorario de España en Nepal están al corriente de la situación y haciendo seguimiento".
Cientos de peregrinos desaparecidos
El departamento de turismo de Nepal ha informado que 468 turistas y viajeros, entre ellos 393 extranjeros, se encuentran desaparecidos este jueves, 24 horas después de que una devastadora inundación repentina azotara la región fronteriza con el Tíbet.
El portavoz del Ejército de Nepal, Rajaram Basnet, ha declarado a EFE que al menos 29 personas han sido rescatadas tras el desbordamiento del río Bhote Koshi. Basnet ha señalado que seis helicópteros del Ejército y otros ocho operados por empresas privadas han sido desplegados para las labores de búsqueda y rescate. "Es difícil evaluar los daños en este momento, pero es posible que tanto los daños como el número de víctimas sean considerables", ha afirmado.
La Policía y el Ejército continúan elaborando las tareas de rescate, aunque los helicópteros de emergencia deben esperar para aterrizar hasta que el nivel del agua haya descendido. Las autoridades del estado indio de Bihar han evacuado a unas 5.000 personas de seis distritos y planean desplazar en total entre 10.000 y 12.000 personas.
El peligro no cesa
La riada ha golpeado a primera hora del miércoles el distrito de Rasuwa y ha interrumpido el tránsito por una de las principales rutas terrestres entre Nepal y el Tíbet. La masa de agua ha llegado hacia las 9:15 hora local (3:30 GMT) al río Bhote Koshi desde la zona tibetana y ha golpeado con especial fuerza Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales. El torrente de agua ha descendido desde una zona a 2.000 metros sobre el nivel del mar.
Cada año, miles de personas viajan al monte Kailash y al lago Mansarovar, en el Tíbet, durante una peregrinación considerada sagrada por hindúes, budistas y jainistas.
Las autoridades advierten que podría producirse una segunda inundación, ya que continúa existiendo un bloqueo de sedimento y escombros en las aguas del río.
Tres muertos en el puerto chino de Gyirong
Según medios estatales chinos, al menos tres personas han muerto y 558 están desaparecidas en Gyirong, un paso fronterizo en el Tíbet que conecta China y Nepal, que ha sido afectado por el deslizamiento de tierra. Se han interrumpido las carreteras, las comunicaciones y el suministro eléctrico en la región de Shigatse.
El presidente Xi Jinping ha pedido que se realicen esfuerzos "a toda costa" para localizar a los desaparecidos, así como un refuerzo de los sistemas de vigilancia y alerta temprana para prevenir desastres secundarios.