ADIF defiende que las alteraciones de la vía detectadas en el accidente de Adamuz estaban dentro del límite de seguridad
- El operador reconoce defectos en la nivelación, "pero no requerían actuación"
- Responde al informe de la Guardia Civil que apunta a un fallo en la soldadura de la vía
Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) afirma haber cumplido la normativa de seguridad y los procedimientos que obliga la normativa europea en los sistemas de gestión del mantenimiento y el control en relación con las vías de alta velocidad en las que se produjo el pasado 18 de enero el accidente de Adamuz, en Córdoba.
El director general de Operaciones y Explotación de Adif, Ángel García de la Bandera, ha explicado, en declaraciones a los medios, que el bache que se detectó en octubre de 2025 en el punto donde descarrilaron 2 trenes --hubo 46 muertos y más de 120 heridos -estuvo siempre dentro de los niveles de tolerancia de seguridad.
El directivo de la empresa pública ha respondido al informe de la Guardia Civil en el que incide en la hipótesis de un fallo en la soldadura de dos partes de la vía como posible causa del siniestro.
El instituto armado ha remitido al Juzgado de Montoro que investiga el suceso el Acta de Inspección Técnico Ocular del accidente ferroviario. En ella se documenta de forma pormenorizada una "fractura transversal completa" en el carril derecho de la vía 1, localizada en la soldadura de unión entre dos tramos de raíl fabricados en distintas épocas, situados en el punto kilométrico (PK) 318+681 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla
Explicaciones de Adif sobre por qué no actuó sobre las alteraciones detectadas
En su comunicado Adif ha explicado sus gestiones en relación con el punto kilométrico del accidente. Señala: "Respecto de la inspección geométrica de la vía que halló un defecto de nivelación: la desviación geométrica de vía detectada en octubre de 2025 en el punto donde se produjo el descarrilamiento de Adamuz estaba dentro de los umbrales permitidos por la normativa. La desviación de 6,4 milímetros está muy por debajo de los 16 milímetros de desviación que hubiese obligado a una intervención inmediata de mantenimiento, de acuerdo con la normativa de seguridad. Este valor solo implicaba un seguimiento, como así se hizo. Por eso, en noviembre se realizó otra inspección, en este caso una dinámica de la vía. En ella se detectó una aceleración en la caja de grasas del tren auscultador que arrojó un valor (40,469 m/s2) que también estaba por debajo del umbral que hubiese requerido de una actuación inmediata (>70m/s2). Por tanto, se puede deducir que más de un mes después de la inspección geométrica, la anomalía en el carril se seguía manteniendo en un nivel que requería únicamente seguimiento".
Respecto de la soldadura entre los dos carriles donde se produjo el descarrilamiento, el acta de inspección registró una planitud de 0,14mm. Adif incide en que los peritos, preguntados por la Guardia Civil, señalan en su respuesta remitida a la jueza instructora que este valor "está dentro del rango inferior que permite la norma". Preguntados por si ese “escalón” que suponía esa planitud de 0,14mm de la soldadura podría haber favorecido una degradación prematura de la soldadura, los peritos son tajantes: “Entendemos que por sí sola no afecta”, señala el comunicado.
La operadora destaca que los umbrales que están recogidos en la normativa de mantenimiento y todos los procedimientos de mantenimiento preventivo y correctivo que aplica la entidad están recogidos en el Sistema de Gestión de Seguridad, que ha sido auditado y validado recientemente por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, que concedió a Adif y Adif AV la renovación de la autorización de seguridad en noviembre de 2025. Y estos umbrales "están alineados con los más altos estándares a nivel internacional, utilizados por el resto de los gestores de infraestructuras de primer nivel".
Adif asegura que seguirá colaborando con las autoridades judiciales para aportar todos los datos que puedan ayudar al esclarecimiento de los hechos, a la vez que quiere trasladar a la ciudadanía el convencimiento de que el sistema ferroviario español es fiable y seguro.