Hacienda aprueba la reforma de financiación autonómica con el plantón de Madrid y el único apoyo de Cataluña y Canarias
- Es el primer paso: la propuesta tiene que ser debatida y votada en el Congreso para entrar en vigor
- El modelo enfrenta a PP y PSOE, pero también abre brechas entre las comunidades de ambos partidos
La propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica se ha aprobado este viernes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, un encuentro que ha reunido al ministro de Hacienda, Arcadi España, y a las comunidades autónomas, y al que la Comunidad de Madrid ha decidido dar plantón como protesta contra el nuevo modelo. Solo Cataluña y Canarias han votado a favor.
El resto de Ejecutivos autonómicos, incluidos los socialistas de Asturias y Castilla-La Mancha, se han opuesto al planteamiento que les presentó la anterior ministra de Hacienda, María Jesús Montero, porque reprochan que se acordara antes solo con Cataluña y consideran que rompe la igualdad entre los territorios.
"El Gobierno ha recibido un 'no' alto y rotundo", ha expresado la consejera de la Junta de Andalucía, Carolina España, que ha actuado de portavoz de las autonomías del PP presentes en la reunión. En una comparecencia ante los medios al terminar el encuentro, ha acusado a Hacienda de negarse a negociar con los territorios y de no aceptar ninguna de sus propuestas de mejora.
El Ministerio, en cambio, defiende que su propuesta aporta 20.975 millones más a las comunidades y "reduce a la mitad las diferencias de financiación" entre ellas. Además, aseguran que han estado abiertos al diálogo y citan reuniones multilaterales y bilaterales desde 2021.
"Todas ven mejorada su posición, no hay agravio", ha destacado el ministro Arcadi España, que ha criticado la ausencia de propuesta alternativa desde el PP y ha señalado las posiciones "de máximos" remitidas por algunas autonomías. "No es que sean contradictorias, es que perjudican a otras", ha destacado en la rueda de prensa posterior al encuentro.
Según ha insistido, el plan supone una "renuncia sin precedentes" de los recursos de la Administración central en beneficio de las autonomías, que ostentan las competencias que sostienen el estado del bienestar. Por ello, ha cuestionado los motivos que llevan a Gobiernos como los de la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia y Andalucía a oponerse, cuando la propuesta aumenta sus recursos, lo que ha relacionado con una "instrucción" desde la dirección nacional del PP.
Se votará en el Congreso
Con la votación de este viernes se ha dado el primer paso para que la reforma del modelo de financiación llegue al Consejo de Ministros y, después, al Congreso, donde los grupos políticos la podrán debatir y, finalmente, aprobar o rechazar. Aquella tampoco será una plaza fácil, puesto que puede contarse con el 'no' del PP y el diputado del BNG, Néstor Rego, ha expresado también críticas.
"No han sido capaces de aprobar un presupuesto en toda la legislatura, no lo van a tener tan fácil", ha declarado en ese sentido la consejera andaluza, Carolina España.
Para salir adelante este viernes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, en cambio, bastaba con que una de las comunidades esté a favor, porque el Ministerio de Hacienda ostenta la mitad de los votos.
Y si se aprueba en el Congreso, a falta de conocer las posibles enmiendas que introduzcan los grupos, el Ministerio de Hacienda planteó que su adopción sería voluntaria. El ministro Arcadi España ha recordado que cada comunidad podrá decidir si transita al nuevo modelo o mantiene el todavía vigente.
Ayuso trató de evitar la votación por falta de cuórum
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso informó en la víspera de que no acudiría a la reunión y pidió al resto de comunidades que se sumaran al plantón para evitar la votación por falta de cuórum. No lo consiguió.
"Hay que venir para decirle al ministro España que retire la reforma", ha sostenido la consejera de Hacienda extremeña, Elena Manzano, quien ha destacado la "máxima lealtad institucional" que supone su postura: "Hemos venido a servir a los ciudadanos extremeños y a que su voz se escuche en todos los ámbitos", ha dicho, unas palabras que resuenan con los comentarios de otros territorios gobernados por el PP.
Fuentes del PP madrileño apuntan que habían trasladado su decisión a la dirección nacional del partido, que les respaldó, y al resto de consejerías populares. Su intención era paralizar el avance de la reforma, que tachan también de "blanqueamiento de la corrupción económica y política de los gestores de la Generalidad de Cataluña en las últimas décadas".
Desde Génova, por su parte, han recordado que cada territorio tiene libertad para defender como considere los intereses de sus ciudadanos.
"Ayuso se queda sola en su intento de boicot al Consejo de Política Fiscal y Financiera", han celebrado fuentes del PSOE madrileño, que acusan a la presidenta autonómica de ejercer "gamberrismo institucional" al rechazar más de 2.550 millones de euros al año que podían destinarse a sanidad, educación o acceso a la vivienda.
División entre las autonomías socialistas
Mientras tanto, en los minutos previos a la reunión, la consellera de Hacienda catalana, Alícia Romero, ha pedido a sus compañeros socialistas en Asturias y Castilla-La Mancha que trabajen "de manera constructiva" para que este modelo, "más justo y más igualitario", se pueda aprobar. "Los datos lo demuestran (...) y creo que lo van a hacer", ha afirmado a su llegada.
Pero su homólogo castellanomanchego, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha reiterado que la reforma otorga "privilegios" a Cataluña "en detrimento" de las demás, y ha asegurado que "premia" a los territorios con rentas altas, algo incompatible con el espíritu socialista.
Mientras tanto, el consejero asturiano, Guillermo Peláez, ha criticado también las formas, por pactarse "exclusivamente" con el Ejecutivo catalán, al tiempo que ha reprochado la "ansiedad electoral" del PP que, en su opinión, "le impide llegar a cualquier acuerdo o pacto de Estado porque interpreta que sería dar oxígeno al Gobierno progresista".
Críticas en el PP por el "privilegio" a Cataluña
Como avanzábamos, pese a la estrategia planteada por Madrid, el resto de las autonomías del PP sí han acudido a la reunión para expresar sus quejas a Hacienda. "El Gobierno utiliza este sistema como moneda de cambio (...) Esto también es corrupción política", ha reprochado la consejera de la Junta de Andalucía, Carolina España.
La Región de Murcia y la Comunidad Valenciana, por su parte, han valorado que la mejora para sus territorios es insuficiente. En ese sentido, el conseller valenciano, José Antonio Rovira Jover, ha afeado al ministro España que pidiera un fondo de nivelación transitorio cuando ocupaba su mismo cargo en la Generalitat de Ximo Puig y ahora se olvide de ello. "No sé si Pedro Sánchez abduce a sus ministros", ha ironizado ante los medios.
La propuesta de reforma
La propuesta de nueva financiación autonómica, que la exministra María Jesús Montero presentó en enero de este año, plantea que las comunidades autónomas recauden el 55% del impuesto sobre la renta (IRPF) y el 56,5% del IVA (impuesto al valor agregado), en lugar del 50% actual, con el objetivo de inyectar más dinero al sistema. Además, respeta el polémico principio de "ordinalidad" para Cataluña, aunque con ajustes para otras autonomías.
El Gobierno subraya que la reforma reducirá a la mitad la desigualdad entre territorios, y es que las comunidades que cuentan con más recursos y el Estado aportarán dinero para compensar la diferencia con las peor financiadas. Según los cálculos de Hacienda y teniendo en cuenta que ninguna recibirá menos que antes, la brecha pasará de 1.500 euros por habitante a 700 euros.
Como novedad que ha avanzado también el ministro este viernes, el nuevo modelo contará con un fondo que compense a las autonomías por los efectos del turismo masivo, la despoblación, la reindustrialización o la reforestación, aunque todavía no se ha fijado su cuantía.