Sánchez se reivindica como freno a la ultraderecha al arranque del curso político y dice que Ceuta es la "prioridad"
- El presidente reúne a los grupos del Congreso, Senado y Parlamento Europeo y les pone como objetivo llegar a 2030
- Pide a sus socios "compromiso" para aprobar los Presupuestos: "Tendrán la mayor inversión social de la historia"
El presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, ha reivindicado este lunes ante los diputados y senadores socialistas el trabajo de su Ejecutivo ante la crisis migratoria en Ceuta, que sigue siendo su "principal prioridad", y su papel como freno al avance de la ultraderecha tanto en España como en el resto de Europa.
Sánchez ha presidido la primera reunión conjunta del curso de los grupos socialistas en el Congreso, el Senado y el Parlamento Europeo y lo ha hecho con una referencia a la victoria de AfD en el estado alemán de Sajonia-Anhalt, "un aviso de que la amenaza ultra, gracias en gran medida a la derecha tradicional, gana terreno en Europa y el mundo". Y ha situado a su gobierno como freno, "un gobierno de coalición progresista como el de España es más necesario que nunca". "El mundo nos mira", ha sentenciado.
El jefe del Ejecutivo y secretario general del PSOE ha esquivado las críticas, como las recibidas por la situación en Ceuta, y se ha centrado en reivindicar el trabajo hecho y en defender que su Gobierno es el ariete contra la derecha y la ultraderecha nacionales e internacionales. "Tras ocho años de gobierno progresista, España es la demostración de que lo contrario a su odio es nuestro avance", ha afirmado. "Y tras ocho años, el año que viene, otros cuatro años más", ha aprovechado para decir.
No ha cambiado el presidente el discurso sobre cuándo terminará la legislatura, en 2027, y les ha recalcado a los suyos que mantengan la "mirada larga" porque su objetivo es llegar al año 2030. "Nuestro proyecto de país mira a 2030 y os pido que miréis ese horizonte conjuntamente", les ha dicho a los parlamentarios.
De Ceuta a los Presupuestos Generales del Estado
La intervención ante los parlamentarios socialistas llega tras la comparecencia de la semana pasada en el Pleno de la cámara baja, en la que el presidente recibió las críticas del hemiciclo, de socios y oposición, por su gestión de la situación en la ciudad autónoma. Este lunes ha defendido el trabajo del Gobierno para atender a los ceutíes y para afrontar la crisis migratoria. Sobre las personas que siguen en la ciudad tras la entrada masiva, ha dicho que quienes tengan derecho al asilo lo tendrán "y quienes no, serán devueltos". Y como objetivo del gobierno, "entender qué ha pasado y asegurar que no vuelva a suceder", sin menciones a la polémica por la información o no de los servicios de inteligencia de lo que se preparaba en Marruecos o del papel de este país. "Ceuta recuperará pronto la normalidad y saldrá reforzada", se ha limitado a decir.
Tras esta referencia a Ceuta, el objetivo es tomar nuevas medidas en el curso y diputados y senadores tienen que "sudar la camiseta" para buscar alianzas. Entre las prioridades, el blindaje constitucional del derecho al aborto, la ley de protección de menores o sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado, que siguen prorrogados desde 2023. En este punto, un mensaje también a sus socios, a los que les ha exigido "compromiso" para aprobar las cuentas y a los que les ha prometido que "tendrán la mayor inversión social de la historia".
Pedro Sánchez ha repartido los objetivos en cinco bloques, empezando por la economía, el empleo y poder adquisitivo de los ciudadanos. Ha reivindicado la creación de empleo y la mejora "de la situación real de las familias", un avance que "ahora toca apuntalar" empezando por aprobar las cuentas generales para 2027.
El segundo bloque de trabajo, ha añadido, debe servir para mejorar los servicios públicos como la sanidad pública y la educación, con "corresponsabilidad fiscal" y "solidaridad interterritorial", con "más recursos para todas las comunidades autónomas". En este punto, ha defendido el nuevo modelo de financiación autonómica aprobado, que ha recibido el rechazo de todas las CC.AA salvo Canarias y Cataluña.
España como referente de la transición ecológica
En tercer lugar, Sánchez se ha referido a la lucha contra la emergencia climática y ha abogado por situar a España como referente en "transición ecológica justa". El calor de este verano, "con más de 5.000 personas fallecidas por causas atribuibles a las altas temperaturas", ha dicho, obliga a tomar otras medidas como "un pacto de estado que refuerce la prevención, la adaptación y la respuesta ante incendios, inundaciones, sequías, olas de calor".
El cuarto eje del curso político será, para el Gobierno y el PSOE, la lucha contra la desigualdad, de mujeres y hombres, de personas LGTBI, de pensionistas, o de personas con bajos ingresos a través del ingreso mínimo vital. Y en quinto lugar, mantener una política internacional que reivindique los derechos humanos. De nuevo aquí ha aprovechado para reivindicar el papel de su gobierno denunciando "vulneraciones del derecho internacional". "Lo extraordinario no debería ser que España mantenga los principios, sino que tantos hayan decidido abandonarlos", ha dicho. "La política exterior de un país no se mide por lo cómodo de sus principios, sino si es capaz de defenderlos cuando tiene un coste", ha agregado.