Argentina demandará a la petrolera israelí Navitas por operar en las Islas Malvinas
- Milei reclama que las islas "son argentinas" y anunció sanciones a la perforación de petróleo
- El Gobierno defiende que busca velar por la soberanía del país
Argentina ha anunciado este lunes que presentará una denuncia penal contra varias subsidiarias de la petrolera israelí Navitas por operar sin autorización del país suramericano en las islas Malvinas, administradas por el Reino Unido desde su ocupación en 1833. El anuncio llega días después de que su presidente, Javier Milei, reclamara que las islas "son argentinas" y anunciara que impondrá sanciones a la perforación de petróleo.
"La denuncia se promueve en virtud de que las empresas Navitas Petroleum Development & Production Ltd., Navitas Petroleum Atlantic United y JHI Associates Inc. presuntamente cuentan con licencias otorgadas por el ilegítimo gobierno del Reino Unido para la exploración y/o explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, en violación de las disposiciones establecidas por la Ley N° 26.659", afirma el comunicado, publicado en las redes oficiales de la Presidencia argentina.
La nota añade que la denuncia se dirige también contra todos los directores, gerentes, síndicos, miembros del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios, representantes o autorizados "que hubiesen intervenido en el hecho punible". Se trata, asegura el comunicado, de una "acción concreta" para proteger "los recursos naturales y velar por la soberanía" del país sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, a las que considera "parte integrante del territorio nacional".
Milei busca acelerar las sanciones
Antes de este último comunicado, Milei había encabezado este lunes una reunión de su Gabinete "con especial énfasis en la cuestión Malvinas" y en el análisis del "impacto mediático y general" de su discurso del viernes, en el que anunció que firmaría un decreto para acelerar las sanciones contra las empresas que participan en la exploración petrolera en las Malvinas, un territorio británico de ultramar que Argentina reclama como suyo. Además, informó que construiría una base naval en Tierra del Fuego, la provincia a la que el país sudamericano considera que pertenecen las islas.
En su discurso, en el que aseguró que Las Malvinas son argentinas "por historia y por derecho", Milei mencionó a la iniciativa de explotación petrolera británico-israelí Sea Lion, a la que calificó de "peligro". Este yacimiento está operado por la británica Rockhopper y la israelí Navitas, que ese mismo día minimizaron las amenazas del presidente argentino y subrayaron que contaban con una licencia "legalmente otorgada". Navitas posee una participación del 65% en la explotación.
El yacimiento Sea Lion está todavía en fase de exploración y Milei advirtió que, si no actuaban con "firmeza y celeridad", en pocos meses las compañías que lo gestionan "tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo" su mar, "algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora".
El Gobierno británico respondió la semana pasada asegurando que su posición sobre Malvinas era "inamovible" y subrayaron su pertenencia a Reino Unido se basa en la "autodeterminación" de los malvinenses. Milei, sin embargo, defiende que las islas formaron parte de Argentina desde sus orígenes y que en 1833, el Reino Unido las "ocupó" e instaló una situación colonial que se perpetúa hasta nuestros días".
De hecho, el presidente considera el referéndum realizado en el territorio como "inválido", ya que considera a la actual población "implantada" en un "territorio usurpado". En esa consulta sobre su "estatus político", realizada en 2013, el 99% de las cerca de 3.000 personas que viven en las Malvinas apoyó su pertenencia a Reino Unido.
Trump plantea revisar su posición sobre las islas
Las medidas planteadas por Milei se dieron a conocer poco después de que uno de sus principales socios, el presidente estadounidense, Donald Trump, sugiriera que podría retirar el apoyo estadounidense a la soberanía británica sobre las islas. "Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas", dijo a la prensa al ser preguntado sobre el asunto. Antes, medios británicos habían publicado que su Gobierno estaba considerando esa posibilidad como medida de presión a Londres para que aumente su gasto en defensa.
La postura de Washington con respecto a las Malvinas es de neutralidad. El país no apoya de manera explícita la soberanía británica sobre el territorio insular, pero reconoce la administración británica 'de facto' sobre las islas, consideradas por la ONU como un territorio "pendiente de colonización".
Argentina y Reino Unido protagonizaron un conflicto por la soberanía de las islas entre abril y junio de 1982; pero con más de 640 bajas del lado argentino, el país sudamericano se rindió. Desde entonces, Londres ha ignorado los reclamos de Buenos Aires sobre el territorio, pero el descubrimiento de petróleo en el archipiélago en los años 90 aumentó el interés por su disputa.
El reclamo sobre la soberanía de las islas une a gran parte de la sociedad argentina, que en el Mundial de fútbol de este verano coreaba eso de "Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo". De hecho, cuando el equipo se alzó con la victoria frente a Inglaterra en la semifinal del torneo, varios jugadores salieron al campo con una enorme pancarta en la que se leía "Las Malvinas son argentinas".
Mientras en el país crece el descontento con su Gestión, el presidente argentino trata de contentar a su pueblo con un reclamo histórico que genera consenso. Sin embargo, según una encuesta de Managament&Fit, citada por medios argentinos, el 61,1% de los consultados considera que el presidente ha utilizado este cambio de discurso -hasta ahora no había prestado especial atención a este asunto- por "conveniencia política".