Junts pide al Gobierno negociar el decreto de vivienda y el PSOE dice que ya incluía sus propuestas: "¿Qué más quieren?"
- Ambos partidos se acusan mutuamente de actuar pensando en fines "electoralistas"
- Sigue en directo las manifestaciones por la crisis de la vivienda y las reacciones políticas
Junts ha instado este sábado al Partido Socialista a sentarse a negociar sus propuestas en materia de vivienda para poder alcanzar un acuerdo y ha dicho que "depende de ellos" que sea así. El PSOE, por su parte, recalca que "siempre" está dispuesto a negociar, pero cuestiona que sea lo que quiere el partido catalán porque, subraya, los decretos que decayeron este viernes en el Congreso ya incluían sus medidas: "¿Qué más quieren?
Junts fue responsable, junto con el PP y Vox, de que este viernes el Congreso tumbara los dos decretos en materia de vivienda que el Gobierno aprobó apenas unos días antes en Consejo de Ministros ante la presión popular en las calles y la acampada en la madrileña Puerta del Sol por la crisis de la vivienda.
Este nuevo golpe al Gobierno está elevando las voces en el PSOE que sugieren que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, debería convocar elecciones el 29 de noviembre, primer día posible según la ley electoral. Un adelanto electoral que el propio Sánchez está valorando este fin de semana.
Junts asegura que los decretos no eran aplicables jurídicamente
La portavoz de la formación independentista en el Congreso, Míriam Nogueras, ha asegurado en una entrevista en RAC1 que el paquete de medidas que quería convalidar el Gobierno era "una ley mal formulada, mal escrita, jurídicamente no aplicable", y por lo tanto "no solucionaba el problema", sino que "lo empeoraba".
"Ojalá vuelva a sentarse el PSOE. Eso querrá decir que tiene ganas de trabajar en esta solución", ha afirmado la portavoz de Junts en Madrid, que se ha mostrado "cansada de esta campaña permanente" de quienes "demonizan" a su partido por no pensar lo mismo que el Gobierno y sus socios.
Nogueras ha invitado al Gobierno a negociar la propuesta de decreto que este viernes Junts entregó "en mano" a la ministra de Vivienda pero se ha mostrado convencida de que "todo esto se está haciendo en clave electoral", porque tanto el PSOE, como el PP, como todos sus socios tienen "el ojo más puesto en la campaña".
Hasta el lunes, ha explicado, Junts creyó que el Gobierno tenía una "voluntad real de solucionar el problema", pero "de repente se dejaron arrastrar por el chantaje de los extremos ideológicos" y aprobaron unos decretos que iban en otra dirección.
El secretario general de Junts, Jordi Turull, considera que si Sánchez adelanta las elecciones estaría haciendo "electoralismo a costa de los más vulnerables" y le ha instado a negociar: "Queremos luchar contra los fondos buitre, que no nos digan que no, pero hay que dar seguridad jurídica para aumentar el alquiler. Proteger los vulnerables pero no a costa de los pequeños propietarios". A su juicio, los decretos "desincentivaban" la compra de vivienda.
"Si hay ganas de solucionar este problema, de comenzar a dar la vuelta a unas políticas que han fracasado y que han dificultado más el acceso a la vivienda, estamos a tiempo", ha afirmado.
El PSOE recalca que "siempre" está dispuesto a negociar pero duda de Junts
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha respondido directamente que su partido "siempre" está sentado a una mesa "dispuesto a negociar", aunque ha puesto en duda que esa sea también la actitud del partido posconvergente con los decretos de vivienda porque "la gran mayoría de sus propuestas están recogidas" en uno de los decretos rechazados.
"¿Qué más quieren? Llevamos semanas trabajando unos documentos en los cuales muchos partidos políticos han hecho sus propuestas, sus aportaciones, y las de Junts per Catalunya también estaban", ha remarcado Mínguez también en declaraciones a RAC1.
"El PSOE siempre está dispuesto a negociar. Haremos todo lo posible para darle la tranquilidad a la gente que está pidiendo soluciones", ha insistido.
Pero ha añadido que "a Junts le gusta votar con PP y Vox. Cuanto peor, mejor", ha denunciado Mínguez, que considera que "seguramente aquí también hay un cálculo electoral" por parte del partido de Carles Puigdemont.
Por su parte, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha acusado a PP, Vox y Junts de ser una "derecha despiadada que no repara en desahucios". En el acto 'Feminismo ahora más que nunca' del PSOE, ha recalcado que el desahucio "tiene rostro de mujer" y les ha reprochado que "dieron la espalda a sus representados" para defender los intereses de unas "élites poderosas, muchas veces ni siquiera españolas".
Díaz acusa a PP, Vox y Junts de no tener "corazón" y anima a la calle a movilizarse
Por su parte, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha cargado con dureza contra PP, Vox y Junts por "no tener corazón", como demuestran sus "políticas de destrucción masiva", y ha dicho que los próximos desahucios que se produzcan en el país tras decaer los decretos tendrán "tres nombres", los de Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y Míriam Nogueras.
"La democracia no se decide en los despachos, la decide la gente en la calle (...) No nos dejemos avasallar ni decepcionar por la votación", ha manifestado Díaz, que en declaraciones a los medios en Lugo ha llamado a "movilizarse sin parar" porque "es una indecencia que estemos en las manos de los fondos buitre".
Preguntada por un posible adelanto electoral, ha subrayado que es una decisión que solo compete a Sánchez pero ha recalcado que "la izquierda está más que preparada" si decide disolver las Cortes: "Desde luego, vamos a estar a la altura del país, como siempre hemos estado".
Los partidos de izquierda llevan meses llamando a la unidad, pero con distintas fórmulas y sin candidatos claros. En la órbita de Sumar se desconoce aún quién podría ser la cabeza de lista. Podemos sitúa a Irene Montero como posible candidata pero aboga por hacer unas primarias abiertas a todas las personas de izquierdas, independientemente de su formación. Y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, aboga también por hacer un frente común de izquierdas, sin saber si él sería candidato de una coalición de ámbito nacional, algo que no apoya su partido.