Israel abre las urnas con la continuidad de Netanyahu en juego tras tres años de guerras

  • Más de 7,3 millones de electores están llamados a votar en los primeros comicios desde el 7 de octubre
  • La oposición encabezada por Eisenkot busca una mayoría alternativa tras una campaña marcada por Irán o el respaldo de Trump
Centro de votación en Tel AvivVer ahora
Centro de votación en Tel Aviv

A las 7:00 de la mañana, hora de Israel - las 6:00 horas en la España peninsular -, han abierto este martes los colegios electorales en los primeros comicios legislativos desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Más de 7,3 millones de ciudadanos están llamados a renovar los 120 escaños de la Knéset y decidir el futuro político de Benjamín Netanyahu después de tres años de guerras y profundas divisiones internas.

Para el mediodía, la participación era del 31,5%, declaró Dean Livneh, director de la Comisión Electoral Central que supervisa el escrutinio. Se trata de la participación más alta a esa hora desde las elecciones de 1977. Entre los que ya habían votado están el todavía primer ministro, que lo hizo en Jerusalén. "Id a votar", animó en hebreo ante las cámaras.

También el ministro de Finanzas y líder de Sionismo Religioso, Bezalel Smotrich, ha pedido a los votantes de derechas que abandonen a las pequeñas formaciones, cuya entrada en la Knéset consideran incierta los sondeos. "No tiréis vuestro voto a la basura", ha reclamado, después de atribuir el aumento de participación a una movilización excepcional en las localidades árabes y los bastiones de la izquierda. Su llamamiento llega tras las presiones de su formación y del Likud para que Ofer Winter, líder del partido ultraderechista Pueblo de Israel, retirase su candidatura ante el riesgo de que sus votos quedaran sin representación parlamentaria.

La participación del electorado árabe está siendo efectivamente elevada en algunas localidades del Néguev, aunque no en todas. En Rahat, en el Distrito Sur de Israel, había votado al mediodía el 36,9% del censo, frente al 31,5% nacional, según los datos de la Comisión Electoral recogidos por el medio israelí Walla. Algunos votantes entrevistados por medios locales vinculaban su decisión de acudir a las urnas al rechazo al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, y al descontento por las demoliciones de viviendas, la violencia armada y los recortes de fondos destinados a sus comunidades.

Antes de la apertura de los colegios, familiares de víctimas y secuestrados del 7 de octubre también han querido reunirse en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv. A las 6:29, la hora a la que comenzó el ataque de 2023, han guardado silencio y llamado a votar en recuerdo de quienes murieron. Entre sus demandas figura apoyar a las formaciones comprometidas con una comisión estatal de investigación que esclarezca las responsabilidades por los fallos que permitieron la matanza.

Antes de votar, familiares y amigos de los rehenes asesinados en octubre de 2023, han rendido homenaje a los fallecidos a la misma hora del comienzo del ataque de Hamás

Un manifestante de edad avanzada sostiene una bandera de Israel sobre montones de banderas nacionales agrupadas, antes de una concentración en la "Plaza de los Rehenes" de Tel Aviv el sábado 24 de octubreDPA vía Europa PressEuropa Press

Los colegios estarán abiertos hasta las 22.00 de la noche

La votación se prolongará, con carácter general, hasta las 22:00 —las 21:00 peninsulares—, cuando las televisiones difundirán sus sondeos a pie de urna. Esas estimaciones ofrecerán una primera imagen del reparto parlamentario, pendiente del escrutinio y de unas negociaciones para formar gobierno que pueden prolongarse durante semanas.

Una hora después del comienzo de la jornada, la Comisión Electoral Central ha comunicado que más del 95% de las mesas habían notificado su apertura. El organismo ha precisado que la falta de comunicación de las restantes no implica necesariamente que permanecieran cerradas, aunque pudo haber retrasos puntuales.

Entre las primeras incidencias, la Policía investiga el incendio durante la noche de una valla electoral de Yashar, el partido de Gadi Eisenkot, a la entrada de Dimona, en el sur del país. En Beit Shemesh, medios locales han informado de que un grupo de manifestantes depositó basura ante el acceso a un colegio y colocó carteles llamando a no votar, sin precisar si el incidente interrumpió la votación. Además, colonos israelíes han incendiado tres vehículos y dejado pintadas racistas durante la madrugada en Umm Safa, al noroeste de Ramala, según ha relatado el jefe del consejo local, Marwan al Sabah, a la agencia palestina Wafa.

De acuerdo a las informaciones difundidas por este medio, las fuerzas israelíes han reforzado las restricciones de movimiento con motivo de los comicios, cerrado todos los accesos a Ramala e instalado controles en las rutas alternativas utilizadas por los palestinos. En Hebrón, la reciente ofensiva militar israelí ha expulsado de sus viviendas a 4.969 personas de 780 familias, según el balance facilitado este martes por el Ayuntamiento.

En Israel, la policía ha anunciado la detención durante la noche de tres hombres de comunidades beduinas del sur por su presunta participación en una trama de compra de votos a favor del partido árabe Ra’am. Según la versión policial recogida por medios locales y agencias internacionales, los agentes encontraron sobres con decenas de miles de séqueles en los registros de sus viviendas. Los detenidos deben comparecer este martes ante un juez.

Netanyahu ha utilizado esas detenciones para afirmar en un vídeo dirigido a sus seguidores que intentan "robar las elecciones". El primer ministro ha instado a los votantes del Likud a movilizarse y ha asegurado que la participación árabe en el Néguev supera ampliamente a la judía, sin identificar la fuente de esa comparación y en una estrategia similar a la que ya utilizó en las elecciones de 2015 cuando dijo en otro video que "hordas de árabes están yendo a votar en masa". La investigación sobre los tres sospechosos no acredita su denuncia de un intento de manipular el conjunto de los comicios.

Yashar, el partido de Gadi Eisenkot, también ha denunciado una "manipulación deliberada" de sus papeletas en colegios de todo el país y sus portavoces ya han dicho que presentarán una denuncia formal ante la Comisión Electoral Central.

Según un comunicado difundido por la formación, el partido ha recibido avisos de robo, retirada y colocación boca abajo de las papeletas. También aseguran que se han formado colas "extremadamente largas" en centros donde concentra apoyos y sospecha que responden a bloqueos intencionados de los accesos para dificultar la votación. El partido ha pedido a los electores que comuniquen cualquier incidente y mantengan la paciencia mientras esperan.

Asimismo, Beyachad, la formación de Naftali Bennett, ha informado de que representantes del Likud estarían utilizando una aplicación para comunicar al partido qué electores han acudido a votar, una práctica prohibida. La Comisión Electoral Central ha respondido que no había recibido informes que corroborasen esas acusaciones y solo ha confirmado un caso aislado de fotografías en un colegio, que cesó tras advertir a la responsable.

El ex primer ministro israelí y candidato a la Knéset, Naftali Bennett, y líder del partido Beyachad, emite su voto para las elecciones a la 26ª Knesset (legislativa) en su ciudad natal de Raanana

El ex primer ministro israelí y candidato a la Knéset, Naftali Bennett, y líder del partido Beyachad, emite su voto para las elecciones a la 26ª Knesset (legislativa) en su ciudad natal de RaananaEFE

Una mayoría todavía por construir

Netanyahu llega a las urnas frente a una oposición cuyo principal referente es Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor y líder de Yashar. Los últimos sondeos de las principales televisiones situaban a ambos bloques por debajo de los 61 diputados que constituyen la mayoría absoluta. La encuesta del Canal 12 otorgaba 56 escaños a las formaciones opositoras judías, 50 a los aliados del primer ministro y 14 a las dos listas de mayoría árabe.

La alternativa reúne a fuerzas que van desde la derecha hasta la izquierda sionista, con diferencias sobre los apoyos que aceptarían para gobernar. Ra’am, el partido islamista de Mansour Abbas, se ha mostrado dispuesto a colaborar, pero varias formaciones rechazan compartir el Ejecutivo con él, lo que es habitual en los partidos de centro y centro - derecha en Israel. También será relevante qué pequeñas listas superan el umbral electoral del 3,25% y cómo se distribuyen los votos entre los partidos que obtengan representación.

Además de las responsabilidades por el 7 de octubre, la campaña ha expuesto las divisiones sobre la independencia judicial y las exenciones del servicio militar para los ultraortodoxos, una cuestión que ha sido siempre vertebral en la gobernabilidad del país.

Por su parte, Eisenkot promete reforzar las instituciones y mejorar las relaciones internacionales mientras que los seguidores de Netanyahu reivindican su liderazgo durante las guerras y su capacidad para proteger al país. Un mantra que el primer ministro repite en cada uno de los procesos electorales en los que concurre.

Anuncio de la campaña televisiva en el que aparecen el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu - a la derecha -, y su principal rival, el candidato opositor Gadi Eisenkot

Anuncio de la campaña televisiva en el que aparecen el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu - a la derecha -, y su principal rival, el candidato opositor Gadi EisenkotAFP

Irán en el centro del mensaje electoral

La amenaza iraní es otro de sus temas recurrentes. El domingo compartió una publicación del activista derechista Yuval Bloomberg con una imagen generada por inteligencia artificial de una explosión nuclear sobre Tel Aviv. El texto advertía de un posible "segundo Holocausto" y presentaba como decisivo contar con un dirigente capaz de enfrentarse a Teherán junto a Donald Trump. La publicación planteaba un escenario hipotético, sin acreditar un ataque inminente, y contrastaba con las anteriores afirmaciones de Netanyahu sobre los daños infligidos al programa nuclear de Irán.

Estas advertencias han coincidido con informaciones, rechazadas por el Gobierno, sobre gestiones para atacar Irán antes de las elecciones. CNN publicó el lunes, citando a dos funcionarios estadounidenses y una fuente de seguridad israelí, que Netanyahu había intentado obtener el respaldo de Trump para una operación conjunta. Según la cadena, Washington pidió esperar hasta estar preparado. La oficina del primer ministro calificó la información de falsa.

Por separado, el Canal 12 también informó de discrepancias entre Netanyahu y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, sobre una acción militar no especificada que podía desencadenar una escalada con Irán. Netanyahu negó ese enfrentamiento. El ministro de Defensa, Israel Katz, rechazó tanto las supuestas discrepancias como la existencia de planes para iniciar un ataque antes de las urnas. Por su parte, el Ejército sostuvo que sus decisiones responden exclusivamente a criterios profesionales y de seguridad.

En cambio, Trump sí ha pedido públicamente la reelección de Netanyahu y reiteró su apoyo el pasado domingo, vinculándolo a los objetivos compartidos frente a Irán. Ese respaldo se ha convertido en uno de los principales argumentos del dirigente israelí para reivindicar su continuidad.

Las circunstancias de esa segunda intervención están, sin embargo, siendo discutidas. Axios informó de que Netanyahu había solicitado nuevas muestras de apoyo ante la falta de un impulso suficiente en las encuestas, e incluso había sugerido posibles fórmulas para expresarlo. El lunes, preguntado por esas gestiones, Trump negó haber hablado del asunto con él. El Likud también rechazó que su líder hubiera pedido el respaldo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llega a bordo del Air Force One al Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump, en West Palm Beach, Florida.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llega a bordo del Air Force One al Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump, en West Palm Beach, Florida.Mark SchiefelbeinAP / Mark Schiefelbein

Las criptomonedas y el coste del aislamiento

El riesgo de aislamiento también ha entrado en la campaña por la vía económica. En una entrevista difundida el viernes 23 de octubre por el canal económico Channel 10, Netanyahu planteó preparar mecanismos para sortear posibles sancionescontra los bancos israelíes. Al ser preguntado por las criptomonedas, confirmó que formaban parte de las opciones que estudiaba. Sus declaraciones describían un escenario de futuras restricciones bancarias, no la entrada en vigor de un bloqueo general del sistema financiero.

Al día siguiente, el Banco de Israel ya estaba rechazando la propuesta. La institución sostuvo que las criptomonedas no constituyen una vía para eludir sanciones y reclamó preservar las relaciones con los principales socios comerciales. También recordó que corresponde a los dirigentes políticos evitar esas restricciones y su impacto económico. Netanyahu respondió que tendría en cuenta la crítica, aunque mantuvo que actuaría según su propio criterio.

La controversia tiene un antecedente concreto: Reino Unido, Francia y Canadá anunciaron en septiembre restricciones a las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada. Esas medidas tienen un alcance distinto al castigo general contra la banca que el primer ministro ha planteado como posibilidad. y que, paradójicamente, llegaba pocas horas antes de las elecciones más importantes de Israel.

El domingo, 109 economistas, empresarios y antiguos responsables públicos suscribieron una advertencia sobre las consecuencias de un aislamiento financiero. Entre ellos figuraban el exgobernador del Banco de Israel Jacob Frenkel y antiguos altos cargos de la institución. El grupo alertó de daños para las exportaciones, la inversión extranjera y, especialmente, las empresas tecnológicas. También señaló posibles dificultades para los pagos internacionales, el envío de remesas o la compra de medicamentos.

Representación del bitcoin y otras criptomonedas

Representación del bitcoin y otras criptomonedasREUTERS/Dado Ruvic

Conservar a los suyos y dificultar el relevo

Las advertencias de Netanyahu tienen como principal destinatario a su propio electorado, según interpreta la analista de opinión pública Dahlia Scheindlin en el podcast electoral de Haaretz. El columnista Joshua Leifer añade que el primer ministro también afronta competencia dentro de la derecha, donde las formaciones más radicales le disputan apoyos y cuestionan los resultados de la guerra desde sus aspiraciones territoriales.

Ambos discrepan sobre cuánto cálculo existe detrás de sus últimas intervenciones. Leifer considera que la propuesta sobre criptomonedas puede haber sido un tropiezo. Scheindlin evita atribuirle una intención que no puede demostrarse, pero identifica un efecto: Netanyahu vuelve a dominar los titulares y obliga a sus adversarios a responder. Incluso una declaración controvertida puede reforzar entre sus seguidores la percepción de que sigue siendo la figura que dirige la discusión política.

Esa fidelidad ayuda a explicar por qué el desgaste del Gobierno no se ha traducido en un vuelco electoral inequívoco. Scheindlin recuerda que parte de la pérdida de apoyos del Likud ya se había producido antes del 7 de octubre, durante la crisis provocada por la reforma judicial. La guerra tampoco ha borrado las lealtades: partidarios y detractores del primer ministro juzgan de forma opuesta unos mismos acontecimientos.

Frente a él, la oposición intenta atraer a votantes de derechas sin perder a quienes exigen una ruptura con el Gobierno. Leifer considera que esa búsqueda ha llevado a Eisenkot a una campaña excesivamente cautelosa, centrada en la unidad. Para Scheindlin, la actitud defensiva resulta especialmente visible en la cuestión de los partidos árabes: Netanyahu denuncia que sus rivales necesitan su respaldo, y estos responden distanciándose de unos apoyos que podrían resultar imprescindibles.

El desenlace dependerá de que sus adversarios conviertan el rechazo al primer ministro en un acuerdo para sustituirlo. Si nadie logra formar otro gobierno y el país vuelve a elecciones, Netanyahu podrá permanecer en funciones. Su continuidad depende tanto de los apoyos que conserve como, sobre todo, de la capacidad de sus rivales para pactar el relevo.