En navegación, es fundamental conocer la dirección del viento y se emplean dos términos --barlovento y sotavento-- para referirse al lugar de donde sopla o hacia donde se dirige. Pero en ingeniería de puertos, resulta fundamental saber de donde vienen y hacia dónde van las olas generadas por esos vientos. Miguel Ángel Losada, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y miembro de la Real Academia de Ingeniería, acuñó los términos Barlomar y Sotamar.
El oleaje, en su viaje hacia la costa, puede encontrarse con elementos que impidan o dificulten su propagación. Algunos son naturales como acantilados o playas, mientras que otros son obras artificiales construidas con el fin de crear zonas abrigadas del oleaje, facilitar el acceso a un puerto o evitar la erosión de la costa. Estas obras modifican las corrientes y las olas, una vez que han perdido su energía, depositan en sotamar la arena, la basura y todo lo que llevan en suspensión con su incidencia en el medio ambiente y en la gestión de las infraestructuras portuarias.