En "Las Mañanas de RNE" con Mamen Asencio conocemos dos historias de enfermedades raras. La primera es la de Pau, tiene 14 años y sufre un síndrome nefrótico, que le provoca fallos en el funcionamiento de los riñones. De momento su enfermedad no tiene cura, aunque ha pasado por varias medicaciones. En 2019 iniciaron la campaña "Somos amarillos Pau", hacen pulseras de hilo y con lo que obtienen vendiéndolas, lo destinan a la investigación.
La segunda historia es la de Javier Lunar, un niño al que le diagnosticaron el síndrome de Wiskott-Aldrich a los pocos días de vida y hoy va camino de cumplir los cinco años totalmente curado. Lo consiguió gracias a que pudo participar un ensayo clínico de terapia genética en un hospital de Milán y a que encontraron una médula para él. Profundizamos en los hechos junto a su padre, Jesús Lunar; y Manuel Santamaría, catedrático en Inmunología Clínica y el especialista del Hospital Reina Sofía de Córdoba que llegó a su caso.