Desde R.B. Greaves, sobrino de Sam Cooke y autor del clásico "Take a letter, Maria", hasta la gran Joan Armatrading, ambos británicos de origen caribeño, no surgía en el Reino Unido un músico devoto del soul folk tan deslumbrante como Michael Samuel Kiwanuka (nacido el 3 de mayo de 1987), hijo de ugandeses exiliados y afincados en el populoso barrio de Muswell Hill, cuna de The Kinks. Kiwanuka empezó a trabajar muy joven como guitarrista de sesión para distintos músicos británicos antes de grabar un epé portentoso ("Tell me a tale") en el pequeño sello Communion, en 2011, y contribuir con una conmovedora versión del clásico de Leonard Cohen "Hey, that's no way to say goodbye" al cedé que acompañaba al número de marzo de 2011 de la revista Mojo.