'Con mis ojos' en el País Vasco
- Pili aprenderá a dominar la palada y el arrastre de piedra por bueyes
- Un bertsolari conseguirá ponernos la piel de gallina al inventar unos versos
- Pili se dejará convencer por un monitor de surf ciego para sortear las olas de Zarautz
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La llovizna típica del norte es lo primero que se encuentra Pili nada más llegar a Euskadi. Aunque el clima no es un impedimento para los deportistas que entrenan a diario con sus traineras bajo el Puente de Portugalete. Con ellos aprenderá a dominar la palada. Y en Mungia se acercará a otro de los deportes tradicionales vascos: el arrastre de piedra por bueyes.
En Euskadi todavía se mantiene el uso de la txalaparta, un instrumento fabricado con tablones de madera que Pili golpeará con los típicos palos para hacer sonar sus notas. El sonido es también lo que la lleva a visitar el Museo Chillida Leku. El escultor concibió sus obras de hierro para que la gente las tocara y notara su vibración, y es lo que experimentará nuestra protagonista junto con el hijo de Chillida, Luis.
Un bertsolari conseguirá ponernos la piel de gallina al inventar unos versos en los que se explica cómo Kenzie ha logrado mostrarle a Pili el camino de la vida. Finalmente, a pesar de no saber nadar, Pili se dejará convencer por un monitor de surf ciego para sortear las olas de Zarautz.