Enlaces accesibilidad

'En la línea de fuego' es un peliculón de los 90: las claves del mejor 'thriller' de Clint Eastwood

Por
Imagen de archivo de Clint Eastwood
Imagen de archivo de Clint Eastwood

Clint Eastwood es, tanto como actor o como director, una leyenda de Hollywood, habiendo realizado títulos tan míticos como Million dollar baby (2004) o Poder absoluto (1997). Esta semana lo puedes ver protagonizando En la línea de fuego (1993), uno de los trhillers más apasionados de los 90, que tienes disponible gratis y online por tiempo limitado en el catálogo de cine de RTVE Play.

Cartel de la película 'En la línea de fuego' (1993)

Cartel de la película 'En la línea de fuego' (1993)

Clint Eastwood interpreta aquí a Frank Horrigan, un veterano escolta, que conoció tiempos mejores cuando llegó a ser guardaespaldas del presidente Kennedy.

Muchos años después, a punto de retirarse, atraviesa una crisis profesional y personal. Decide entonces volver al servicio de la Casa Blanca, cuando en una investigación rutinaria descubre que un psicópata llamado Mitch Leary (John Malkovich) está amenazando de muerte al presidente.

El punto fuerte de la película es la rivalidad entre ambos personajes. Una relación que va evolucionando de una manera sorprendente, gracias a la tensión del guion. La revista Rolling Stone dice de este filme que es una mezcla explosiva de tensión vibrante y humor ocurrente, “una fórmula servida por expertos”. Y además de Clint Eastwood y John Malkovich, los otros expertos son Wolfgang Petersen y Jeff Maguire, director y guionistas de la película.

Tres nominaciones a los Oscar

Petersen ha estado al mando de otras películas de relevancia como Air Force One (1997) o La tormenta perfecta (2000), pero sin duda, su mejor trabajo es En la línea de fuego. El filme obtuvo tres nominaciones a los Oscar: Mejor actor de reparto (John Malkovich), mejor montaje, y mejor guion.

El guion lo firma Jeff Maguire, que establece una especie de juego entre los protagonistas que consigue cautivar al espectador. Con objetivos totalmente opuestos, ambos personajes conviven en una película que marcó el género policiaco.

Una de las escenas emblemáticas del filme y que todos los espectadores recuerdan es la persecución por los tejados hasta que Clint Eastwood se queda colgando de un edificio. Se trata de un pequeño guiño que le hace el director a Vértigo (1958), la película de Alfred Hitchcock.