En 2016 se produjo en Estados Unidos la mayor movilización indígena en más de cien años. El motivo, la construcción de un oleoducto en Dakota del norte que cruzaba una reserva sioux. Miles de personas acamparon durante meses mostrando su disconformidad por una construcción que podría suponer un peligro para el río Missouri y el suministro de agua para la tribu sioux Standing rock.
En 2020 la empresa Energy Transfer demandó a Greenpeace por "pagar a manifestantes" para que interrumpieran ilegalmente su construcción y "difundir falsedades". Aleira Lara, portavoz de Greenpeace consultada por RNE, lo niega.
Tras 5 años de espera, el veredicto ha sido favorable a la empresa de oleoductos y Greenpeace tendrá que pagar 660 millones de euros. La organización ecologista recurrirá porque considera que es una sentencia destinada a silenciar a los críticos de la industria petrolera.
Un reportaje de Antía André.