Isabel II tuvo un asesor artístico que resultó ser un espía soviético. Pero hoy sabemos que la reina descubrió al topo de la KGB hasta 10 años después. Su historia forma parte de unos documentos que acaban de desclasificarse.
Él era Anthony Blunt y su caso salió a la luz pública en 1979, cuando Margaret Thatcher desveló ante el parlamento que el asesor de arte de Isabel II había espiado para la Unión Soviética durante dos décadas. El escándalo recuerda al que se ha conocido recientemente: el de la relación del príncipe Andrés con un espía chino, al que también abrió las puertas del palacio de Buckingham.