- La organización urge a la "responsabilidad compartida" y a la solidaridad del resto de comunidades autónomas
- También habla de fallos al garantizar su documentación para no quedar en desamparo al cumplir la mayoría de edad
- Se ha modificado un trámite que era presencial y algunos tienen no tienen cita hasta el mes de abril
- Las ONG hablan de "deshumanización de la atención" y acuden al Defensor del Pueblo
Un grupo de 14 personas solicitantes de asilo permanecen en la calle desde hace una semana debido a un cambio burocrático que les impide acceder al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla. Tras pasar una noche en un alojamiento facilitado por la Ciudad Autónoma, este viernes han vuelto al campamento que han instalado a las puertas del centro por temor a ser desalojados.
Refugees in Niger es una cuenta de X que gestiona Mohammad. Se ha puesto en contacto con RNE para comunicar la situación que viven cerca de 1.500 personas refugiadas en el Centro Humanitario de Agadez, en Níger. Está gestionado por el CNE (National Eligibility Commission) y ACNUR. Desde hace más de 20 días, las personas que viven en el centro no reciben nada de comida.
Mohammad tiene 25 años, hace ocho tuvo que huir de Sudán, su país: "Acababa de matricularme en la Universidad, pero tuve que irme. Pasé por Egipto, Libia y Argelia, allí me deportaron a Níger". Un primer año universitario que acabó en una complicada ruta migratoria con un destino no previsto, el Centro Humanitario de Agadez: "Estamos en medio del desierto, a unos 20 kilómetros de la ciudad. Un día aquí es horrible, no hay nada que hacer, nada en qué pensar. No queremos estar aquí", concluye.
Mara Peterssen y Paula Barrachina, portavoz de ACNUR en España, analizan la terrible situación de mujeres y niñas refugiadas en todo el mundo.
Tras el apoyo masivo inicial, los refugiados ucranianos encuentran ahora más trabas en sus países de acogida. Este reportaje se ha elaborado de forma colaborativa con los integrantes del proyecto comunitario A European Perspective
Tres años de guerra: cuatro historias de adolescentes
Sabina, Krystyna, Oleksandra y Toma nos cuentan cómo han vivido estos tres años de guerra siendo adolescentes. La invasión rusa de Ucrania cambió sus destinos y sus vidas. Sabina no va a ir a la universidad en Ucrania como siempre había pensado, Krystyna decidió volver a Ucrania tras sufrir bullying en España, Oleksandra ha decidido estudiar para proteger a su país y Toma ha perdido a su padre. A través de sus historias intentamos entender lo que puede suponer que haya una guerra en tu país en plena adolescencia.
'Diario de Ucrania' es un pódcast en el que encontrarás el contexto necesario para entender lo que está pasando en la guerra tras la invasión rusa. En cada edición escuchamos a analistas, militares, periodistas, trabajadores humanitarios y a los ciudadanos ucranianos y rusos que sufren en primera persona este conflicto.
- Rusia ha lanzado casi 100 bombardeos al día, uno de cada tres contra la región de Donetsk
- Desde febrero de 2022, al menos 12.600 civiles ucranianos han perdido la vida y hay casi 7 millones de refugiados
- Abogados independientes documentan al menos 200 ejecuciones de las FAR en el estado del Nilo Blanco
- La ONU denuncia que la situación humanitaria en el campo de refugiados de Zamzam es crítica
- A finales de 2024 España tenía más de 242.000 solicitudes de petición internacional pendientes de resolución
- La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha presentado este martes su informe Más que cifras
Hristine vive en el exilio en Francia hace dos años por la persecución en Rusia contra la comunidad LGTBIQ. Antes y después de refugiarse en París, ha ido contando a RNE su experiencia en Moscú y en la capital francesa, donde ya prepara su tercer álbum con su banda Hristïn. Divine es un adelanto de lo que quiere que sea un disco "súper pop, súper queer para bailar".
Informa Íñigo Picabea
Huir con lo puesto. Más de 120 millones de personas viven forzosamente lejos de su hogar por guerras, violencia y graves violaciones de sus derechos fundamentales. Sensibilizar y acercar la realidad de las personas refugiadas a la sociedad, es el principal objetivo de la exposición 'Huir con lo puesto' organizada por el Museo del Traje de Madrid, en colaboración con ACNUR España.
La gran mayoría de las personas que llegan hasta la frontera de México con Estados Unidos tienen la intención de entregarse para solicitar el asilo. Hasta ahora, las familias deben ir a un albergue hasta que un juez les dé cita, en semanas o años. Los hombres solteros ingresan en un centro de detención. El presidente de EE.UU., Donald Trump, quiere deportar a todos. Las ONG creen que el miedo ha reducido los cruces irregulares, pero que aumentarán en unas semanas.
Foto: Muro fronterizo entre México y Estados Unidos en Tijuana (Getty Images)
- Cinco mujeres y una niña viajaban en las embarcaciones que han arribado a El Hierro y Gran Canaria
- Netanyahu afirma que no parará hasta "neutralizar" a los hutíes en Yemen
- Los ataques israelíes y el frío dificultan la dura situación humanitaria en la Franja
- Francia ha reabierto su delegación y la UE ha anunciado que también lo hará
- ACNUR prevé que un millón de refugiados sirios regresen a sus hogares
La enviada especial a Siria, Laura Alonso, ha entrado en el campo de refugiados de Yarmouk, en Damasco. Allí ha hablado con personas que viven sin luz ni agua, con cargas familiares y que muestran sus casas, completamente calcinadas por dentro. "Ser afortunado en Yarmouk significa tener cuatro paredes, porque la mayoría de edificios solo conservan el esqueleto", nos cuenta Laura. Son muy pocos los que se han decidido a volver a Yarmouk, un campamento palestino azotado por los enfrentamientos entre las milicias y reducido a escombros por la aviación rusa y siria.
- UNICEF denuncia que el cambio climático es uno de los factores que más agrava las crisis humanitarias
- Si la situación sigue empeorando, las cifras llegarán cada año a un nuevo máximo
La pequeña Qadira juega en el estadio de fútbol de Beirut. No es consciente de que se ha transformado en un gran refugio. Durante 20 días, cerca de 80 personas trabajaron sin descanso 24 horas al día para crearlo. Lleva abierto una semana y de momento acogen a 600 personas. Cada familia tiene su habitación propia. Unas 20 personas, entre personal y voluntarios, se encargan de que no les falte de nada. Los bombardeos han destrozado en los últimos meses 100.000 edificios en Líbano. Fátima y sus niñas tendrán que estar aquí alrededor de un año, hasta que reconstruyan su casa, pero lo importante es que, en las pequeñas, ya no hay rastro de miedo.
- Refugiados ucranianos y subsaharianos se han alojado en este hotel que también fue hospital de campaña durante la COVID-19
Las mujeres que encontraron asilo en España huyendo del régimen talibán encuentran barreras para su integración, pero se enfrentan a ellas con resiliencia. En este reportaje, Objetivo Igualdad habla con la presidenta de la Asociación de Mujeres Afganas en España y con otras refugiadas sobre su experiencia y cómo ayudan a las mujeres que siguen dentro de Afganistán.
- Conseguir un buen nivel de español, acceder a una vivienda y conseguir un empleo son sus principales retos
Óscar Camps, fundador y director de la ONG Proactiva Open Arms, que a día de hoy mantiene su litigio con los gobiernos italianos, ha estado en Las Mañanas de RNE con Josep Cuní. Sobre la medida de Meloni de enviar a Albania a los migrantes irregulares, desde Open Arms no ven "que esta sea la única manera identificada por el gobierno italiano de gestionar a las personas que llegan a Europa". El fundador de la ONG cataloga de "grave" que "todo esto está sucediendo con el aplauso de la Comisión Europea, que yo diría que que es el organismo indicado para marcar las líneas en cuestiones fundamentales".
En cuanto a la efectividad de la iniciativa italiana, Camps afirma que no se trata de algo económico ni práctico: "Estas políticas no van a arreglar nada, en todo caso infligen todavía más sufrimiento a todas estas personas que son retenidas en centros de detención en países de dudosa solvencia democrática", ha insistido. Desde la organización tienen claro que el Gobierno italiano actual sigue una estrategia para intentar desgastar económicamente la labor que ejercen, pues les asignan puertos a una gran distancia para desembarcar con los gastos de combustible que eso conlleva, que ascienden a los 5.000 euros diarios, además de las sanciones a las que se enfrentan.
Hablamos con Nathalie Boucly, comisionada adjunta de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), de las consecuencias humanitarias que está teniendo la ofensiva israelí en El Líbano, donde ya 380.000 personas viven ya en refugios. Aunque Boucly nos recuerda que lo peor se sigue viviendo en la Franja de Gaza, que puede caer en situación de hambruna si no llega la ayuda suficiente antes de que acabe el año. "Es una situación absolutamente terrible. Solo hay un 11% del territorio que no está bajo órdenes de evacuación. Es decir, la inmensa mayoría de la población gazatí está desplazada", subraya Boucly. Nathalie Boucly considera que la única solución no llegará por la vía militar, sino por la política, e insiste en la necesidad de alcanzar un alto el fuego inmediato en todos los frentes.
400.000 refugiados palestinos viven actualmente en el Líbano. Nuestro enviado especial, Fran Sevilla, ha estado en el campo de refugiados de Shatila con tres mujeres, las tres generaciones de una misma familia. Naheil tiene 82 años y nació en Acre, de donde fue expulsada por el ejército israelí tras la primera guerra árabe-israelí, en 1948. "Somos refugiados palestinos. No le importamos a nadie", nos cuenta Naheil.
Su hija, Hiba, nació ya como refugiada hace 52 años. Como todos los palestinos que nunca han pisado Palestina trata de mantener viva la memoria. Ella recuerda momentos difíciles de olvidar como las masacres de Sabra y Chatila en 1982, tras la invasión israelí del Líbano. Hiba era entonces una niña de 10 años.
La tercera generación la representa Rawan, hija de Hiba y nieta de Nahiel. Tiene 26 años. Al igual que su madre Hiba, tiene el sueño de conocer algún día Palestina, la tierra de sus ancestros, de la que le han hablado sus abuelos. Y como todos los refugiados palestinos, confía en que llegue el día en que ese sueño se haga realidad.