En España hay más de 30.000 menores de edad a los que la Administración ha separado de sus padres por causas tan graves como el maltrato, el abandono o los abusos sexuales.
Son niños declarados oficialmente en desamparo, para los que existe una alternativa mejor que crecer en un centro de protección de menores.
La mejor opción para estos niños es una Familia de Acogida, padres y madres solidarios que les ofrecen su hogar durante unos meses o unos años para que puedan crecer felices y curar sus heridas