El día después de la liberación de la ciudad de Jersón, el 12 de noviembre, le tomaron una fotografía a Glib, un niño uraniano de 13 años. La expresión de su rostro recorrió la ciudad y el mundo para convertirse en el símbolo de una infancia devastada por la guerra.
Ese día festivo, su madre lo dejó salir de casa después de nueve meses de miedo. En la foto, vemos a su alrededor la multitud que se apresura a celebrar la retirada de las tropas rusas, pero él no sonríe y su rostro permanece serio.
Hoy, Glib se muestra feliz. Pero las detonaciones sobre su ciudad le recuerdan que la guerra está lejos de terminar. Todavía no puede ir a la escuela y su futuro sigue siendo sombrío por el momento.
España sufre desde hace días una ola de bronquiolitis, pero no es una situación aislada. En Estados Unidos, varias sociedades médicas han pedido al presidente Joe Biden que declare la emergencia sanitaria. Los casos crecen y piden una respuesta similar a la de la pandemia por COVID-19.
La presión en los hospitales por la ola de bronquiolitis está obligándoles a derivar pacientes o a preparar planes de contingencia. Y el pico, dicen, todavía no ha llegado. En muchos servicios de urgencias, los niños con complicaciones respiratoras son ya el doble que antes de la pandemia de COVID-19. Uno de los problemas es que no existe un medicamento específico para el virus respiratorio sincitial.
Los virus respiratorios han regresado con fuerza tras dos años marcados por la COVID alcanzando incidencias muy elevadas y las urgencias pediátricas se encuentran tensionadas por una ola de bronquilitis en niños que se suma a la COVID y a la gripe propia de estas fechas. La pediatra de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona Carmina Guitart ha explicado en Hablando Claro cuándo debemos acudir al hospita si nuestro hijo enferma: "Recomendamos que se atiendan primero en Atención Primaria y que acudan a urgencias cuando vean que hay dificultad respiratoria", ha señalado.
Ante el aumento de casos de bronquiolitis, nos preguntamoscómo identificar los síntomas y diferenciarlos de otras enfermedades respiratorias. La mayoría de las bronquiolitis son leves y cursan como un catarro o resfriado que se resuelve en pocos días, en alrededor de una semana. Entonces se presentan con mocos y tos, pero otras veces, cuando el niño lleva hasta cuatro días así, pueden observarse dificultad para respirar y “pitos” en el pecho o un sonido más grave o de burbujeo.
Preocupa cada vez más la ola de bronquiolitis en niños, que está presionando las urgencias pediátricas de muchos hospitales. En algunos ya están preparando camas adicionales para afrontar el aumento de ingresos. La saturación en estas urgencias ha aumentado un 40% respecto al otoño de 2019.
La Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP) ha alertado este viernes del aumento de asistencias en las urgencias infantiles de todo el territorio, hasta un 40% más que en 2019, debido principalmente al incremento de casos de bronquiolitis asociada al virus respiratorio sincitial (VRS). Así lo ha confirmado también la responsable de urgencias pediátricas del Hospital Clínico de Santiago, Susana Rey, que ha explicado la importancia de vacunar a los niños de la gripe.
En el Día Universal de la Infancia, las ONGs recuerdan que niños y niñas son el colectivo más vulnerable en todo el mundo. Este año Unicef pone el foco en la salud mental. Hace falta más inversión para tratar y prevenir estos trastornos.
Uno de cada 7 niños y adolescentes de entre 10 a 19 años tiene un problema de salud mental diagnosticado. Sin embargo, la mayoría de los casos no se detectan y, por tanto, NO se tratan. Una problemática que hoy se ha abordado en el Parlamento andaluz. Lo han hecho unos "parlamentarios" muy especiales.