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El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, ha apelado a la responsabilidad de los políticos para salir de la situación que vive Italia, donde las diferentes formaciones no se ponen de acuerdo para formar Gobierno. Ha desmentido los rumores que circulaban sobre su posible dimisión y ha afirmado que "continuará hasta el último día", un mandato que terminará el próximo 15 de mayo.

En Italia se celebra el primer pleno de la Cámara de Diputados y del Senado tras las elecciones. La fragmentación de los resultados está provocando tantos problemas que parece imposible que los partidos se pongan de acuerdo hasta para lo más fundamental.

La inminencia del Consejo Europeo provoca que Mario Monti convoque a los ¿honorables¿ Pier Luigi Bersani y Silvio Berlusconi y al ¿señor¿ Beppe Grillo.

El premier saliente encabezará la delegación italiana en Bruselas el próximo día 14 y quiere contar con la opinión de los políticos con más peso en el país. Como el parlamento está cerrado, ha invitado a reuniones individuales a los tres líderes más sólidos salidos de las últimas elecciones.

Si acude, será la primera vez que Grillo haga de politico. Este fin de semana se paseó por la plaza donde está el palacio de la residencia de Monti vestido de alienígena. El profesor da al extraterrestre la posibilidad de aterrizar y colaborar.

Mientras, en la convención del Movimiento 5 Estrellas, los representantes se eligen a mano alzada aunque casi nadie se conoce. Así, el nuevo jefe de grupo en el Senado, Vito Crimi, insiste en las lecciones de su maestro. El Movimiento 5 Estrellas no da su confianza a ningún partido porque son los responsables de la situación del país

Berlusconi por su parte sigue haciendo carantoñas políticas a Bersani pero éste no le hace caso. El líder del PD presenta mañana sus ocho puntos para el cambio. La posibilidad de un gobierno PD- PDL, bajo el mando de un técnico es otra de las conjeturas posibles.

Las elecciones en Italia han dejado un complicado escenario político. El centro izquierda de Bersani logra mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, gracias a los escaños adicionales que obtiene por quedar en primer lugar. Berlusconi, con una diferencia mínima en votos, es la segunda fuerza, y la propuesta antipolítica de Grillo queda en tercer lugar.

El desenlace de estas elecciones parece abocar a Italia a la etapa de los gobiernos inestables que ha vivido desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con la excepción de los ejecutivos de Berlusconi. El resultado electoral lleva impreso un mensaje de hartazgo. Según algunos analistas, los italianos han votado con la panza y con el sentimiento y han apostado por dar un cheque en blanco al Movimiento Cinco Estrellas que, ahora, cambiará el megáfono por el micrófono y saltará de la plaza al escaño.

 

Cristina Olea, enviada especial de TVE a Roma, informa de que la gobernabilidad en Italia pasa por un pacto entre el centroizquierda de Pier Luigi Bersani y el centroderecha de Silvio Berlusconi. Los votos de Monti no son suficientes y Grillo ya ha advertido que no pactará. Dicho gobierno convocaría nuevas elecciones.