El Ejército birmano dirige con mano de hierro el país desde que dio el golpe de Estado en 2021 y ahora se enfrenta a un momento clave: caduca el Estado de emergencia y debe legitimarse en las urnas. Por eso, los militares quieren celebrar unas elecciones a su medida en agosto. Preguntamos a los expertos qué escenarios se abren en este momento y la mayoría coincide en que la situación, que muchos definen como “guerra civil”, parece abocada a verse estancada.
Según datos de las ONG locales, la Junta Militar ha matado a casi tres mil personas y ha encarcelado a 18.000 en los últimos dos años. Amnistía Internacional cree que se han cometido “crímenes contra la humanidad” y que, sistemáticamente, reprime a las minorías étnicas y a los sospechosos de simpatizar con la democracia. A pesar de este panorama, la resistencia sigue luchando y ha convocado a una huelga de silencio que ha dejado desiertas muchas calles del país.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y los jefes de los poderes Legislativo y Judicial han llamado a mantener la "serenidad" y "defender la democracia" en paz tras el asalto a las instituciones perpetrado por miles de radicales bolsonaristas.
"El país necesita normalidad, respeto y trabajo" para alcanzar "el progreso y la justicia social", señala la nota conjunta firmada por Lula, los jefes del Congreso y la presidenta de la Corte Suprema, Rosa Weber.
Los máximos representantes de los tres poderes se han reunido este lunes para analizar la grave crisis que atraviesa el país tras los acontecimientos sucedidos en la capital brasileña el domingo, cuando miles de simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaroinvadieron y causaron graves daños a las sedes del Parlamento, la Presidencia y la Corte Suprema.
El abogado del expresidente de Perú, Pedro Castillo, tambien su entorno politico, insinúan que fue drogado y que no recuerda haber proclamado el autogolpe de estado, por el que está detenido. Mientras, la nueva presidenta Dina Boluarte tiene que formar gobierno y sigue la tensión en las calles.
FOTO: El expresidente de Perú Pedro Castillo, a bordo de un coche policial tras ser detenido.
A Pedro Castilloel fantasma de la destitución le rondaba incluso antes de la toma de posesión. Su victoria por la mínima polarizó al país, pero la inestabilidad ya venía de lejos. En seis años, seis presidentes han pasado por el palacio de Gobierno.