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Sede vacante en el Vaticano, y también en Italia, después del incierto resultado de las elecciones. El teórico vencedor, el izquierdista Bersani, se ha mostrado dispuesto a formar gobierno. Ha rechazado a Berlusconi, y busca apoyos en las filas de la gran sorpresa de las urnas, el movimiento que lidera el cómico Beppe Grillo.

En Italia, comienzan las negociaciones para evitar la parálisis política. La frágil victoria del centro-izquierda en las elecciones obliga a su líder Pier Luigi Bersani a buscar alianzas. De momento, descarta un pacto de gobierno con Berlusconi y abre la puerta a posibles acuerdos con el partido del cómico Beppe Grillo, tercera fuerza del país.

En Italia, Pier Luigi Bersani, el líder del centro izquierda va a iniciar conversaciones con el resto de las formaciones ante la crisis política surgida tras las elecciones sin un vencedor claro. Bersani se va a entrevistar con el presidente de la república.

Las elecciones en Italia han dejado un complicado escenario político. El centro izquierda de Bersani logra mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, gracias a los escaños adicionales que obtiene por quedar en primer lugar. Berlusconi, con una diferencia mínima en votos, es la segunda fuerza, y la propuesta antipolítica de Grillo queda en tercer lugar.

El desenlace de estas elecciones parece abocar a Italia a la etapa de los gobiernos inestables que ha vivido desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con la excepción de los ejecutivos de Berlusconi. El resultado electoral lleva impreso un mensaje de hartazgo. Según algunos analistas, los italianos han votado con la panza y con el sentimiento y han apostado por dar un cheque en blanco al Movimiento Cinco Estrellas que, ahora, cambiará el megáfono por el micrófono y saltará de la plaza al escaño.

 

Los electores italianos le han dado la victoria al centro izquierda de Bersani en la Cámara Baja, pero en el Senado la diferencia con la coalición de Berlusconi es mínima, 280.000 votos los seperan. Una diferencia tan pequeña que Italia ha vivido la noche electoral conteniendo la respiración. Al filo de la una de la madrugada, después de diez horas contando votos, el partido de Berlusconi todavía no se descartaba como vencedor. y Bersani solo ha proclamado victoria con un tuit, y añadiendo: "la situación es delicadísima".

Cristina Olea, enviada especial de TVE a Roma, informa de que la gobernabilidad en Italia pasa por un pacto entre el centroizquierda de Pier Luigi Bersani y el centroderecha de Silvio Berlusconi. Los votos de Monti no son suficientes y Grillo ya ha advertido que no pactará. Dicho gobierno convocaría nuevas elecciones.