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Los manifestantes que protestan contra el decreto que blinda los poderes del presidente egipcio, Mohamed Morsi, han dormido de nuevo en Tahrir y se preparan este miércoles para nuevas movilizaciones.

Decenas de personas han permanecido acampados después de la manifestación del martes, mientras que otros han acudido a primera hora de la mañana.

Los manifestantes esperan que Morsi dé marcha atrás en su decisión de considerar las decisiones presidenciales como inapelables.

El espíritu revolucionario se ha adueñado este martes de la plaza cairota de Tahrir para exigir que el presidente egipcio, Mohamed Morsi, dé marcha atrás en sus últimas decisiones y reivindicar que los islamistas no dominen todos los resortes del poder.

Decenas de miles de personas han coreado con una sola voz que "la revolución continúa" y que "el pueblo quiere la caída del régimen", en un nuevo paso en sus demandas contra lo que consideran la "dictadura" de Morsi y de los Hermanos Musulmanes, el grupo al que perteneció el mandatario hasta que asumió la Presidencia.

Desde que el presidente aprobó ese decreto se han sucedido las protestas en las que ha muerto una persona y más de cuatrocientas están heridas. Los Hermanos Musulmanes, que apoyan a Morsi, habían convocado una manifestación paralela esta tarde, pero la han cancelado para evitar enfrentamientos.

Los opositores al presidente egipcio, Mohamed Morsi, se vuelven a manifestar en el El Cairo este martes, por quinto día consecutivo, para protestar por el decreto que blinda las decisiones presidenciales.

La protesta ha sido convocada por partidos de izquierda, liberales y socialistas, y marca una escalada en la peor crisis política desde que los Hermanos Musulmanes ganaron las elecciones de junio. La Hermandad decidió el lunes anular una marcha convocada para este martes con el fin de evitar incidentes.

Se espera que la multitud aumente por la tarde, pero cientos de personas se habían reunido ya por la mañana en la emblemática Plaza Tahrir, donde muchos han pasado la noche. La Policía ha disparado gases lacrimógenos pero los organizadores han urgido a los asistentes a que no se enfrenten con las fuerzas del Ministetio del Interior.

Una persona, un joven miembro de la Hermandad, ha muerto y cientos han resultado heridas en la violencia desatada tras el decreto, que también ha provocado la rebelión de la judicatura y ha dañado la confianza en la economía del país.

La justicia egipcia estudiará la próxima semana la validez de la declaración constitucional del presidente egipcio, Mohamed Mursi, que le otorga plenos poderes y ha desencadenado una ola de protestas. Los disturbios se han extendido por el país y han causado hasta el momento un muerto y más de 440 heridos.

En Egipto, los jueces siguen en huelga indefinida para protestar por el decreto que amplia los poderes del Jefe del Estado. Las manifestaciones han continuado hoy en la Plaza Tharir de El Cairo. Anoche, un adolescente de 15 años, seguidor de los Hermanos Musulmanes, falleció y otras sesenta personas resultaron heridas durante el asalto a una sede del partido islamista.

El presidente egipcio, Mohamed Morsi, intenta calmar los ánimos después de que el blindaje de sus poderes haya provocado fuertes protestas en todo el país, que de momento se han saldado con un muerto en El Cairo.

Si el domingo especificó que el decreto que considera sus decisiones "inapelables" era temporal, este lunes Morsi tiene programado reunirse el jefe del Consejo Superior de Justicia y del Tribunal de Apelación, Mohamed Metuali, para analizar la crisis.

Con esta cita, Morsi pretende conocer la opinión de los jueces sobre ese decreto, que ha desencadenado una huelga indefinida en gran parte de la magistratura.

Tercer día de enfrentamientos en El Cairo que han provocado ya 500 heridos. Grupos de activistas mantienen en Tahrir una acampada en protesta por la decisión del Presidente Mursi de blindar sus poderes ante la Justicia, que los jueces han respondido con una huelga. El nobel de la paz Mohamed El Baradei ha advertido del peligro de llegar a una guerra civil. Toda la oposición no musulmana ha denunciado la deriva dictatorial del Presidente. Cristianos y liberales han abandonado la Asamblea Constituyente como protesta.

En Egipto, donde los partidos laicos y liberales y el movimiento juvenil 6 de abril que inició la revuelta, dicen que no abandonarán la plaza Tahrir hasta que el presidente Mursi revoque su decisión de situar sus poderes por encima de la justicia. Esta mañana se han producido nuevos choques con la policía.