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En la semana del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, hablamos con una mujer, abiertamente lesbiana, que lleva más de 30 años trabajando en la industria musical en España. Ha sido manager de Sidonie y de León Benavente y es la directora de Emerge, una agencia de manager y comunicación puntera en la música indie. Se llama Marisa Moya y con ella charlamos de industria musical, del papel de la mujer lesbiana en esa industria, y seguro que de muchas cosas más.

En los últimos años han aumentado no solo los asesinatos machistas, también los delitos sexuales contra niñas y adolescentes. Una violencia que a menudo queda impune. En México se cometen cada año unos 3.000 asesinatos de mujeres, niñas y adolescentes y de ellos solo u no de cada cuatro se investiga como feminicidio.

El movimiento feminista ha vuelto a salir a la calle este 8 de marzo y RTVE.es ha hablado con dos hermanas que llevan luchando por los derechos de la mujer desde hace décadas. De hecho, como una de ellas he reconocido, ambas llevan acudiendo a las manifestaciones de la mujer "desde cuando solo iban 50". Han lanzado un mensaje a las nuevas generaciones: "Nada está terminado. Nos vamos a Argentina, a Estados Unidos... y ahora estamos en retroceso total de los derechos". "La lucha feminista nunca se termina porque los derechos nos los quitan como está pasando en muchos sitios", aseguran.

España tardará 39 años en alcanzar la paridad de género. Así lo asegura el índice que mide el impacto económico de la desigualdad, que fija dicha paridad para el 2063. Acabar con el techo de cristal, mejorar las condiciones laborales o poner fin a la lacra de la violencia machista son algunas de las reivindicaciones que se han escuchado esta mañana en calles de todo el país. Las estudiantes y las trabajadoras han sido las primeras en salir a manifestarse.

Foto: Matias Chiofalo / Europa Press

Escuchamos las voces de mujeres migrantes que no solamente se enfrentan al machismo de forma habitual, sino también se les suman una doble discriminación: una exclusión por cuestión de discapacidad, sexualidad o por origen. Zenib Laari, feministas, deportista de élite y campeona del mundo de Kenpo en defensa personal sobre la discriminación que sufrió con una profesora en el instituto: “Les dijo que una FPB sería más conveniente para mí. De todas formas, como era hija de inmigrantes marroquíes y musulmana, nosotros nos casamos pronto. Pues tampoco tenía mucho sentido que siguiese estudiando”.

Carla Girón estudió Magisterio en Honduras, pero en España ha trabajado durante casi 15 años en el servicio doméstico: “Somos mujeres que tenemos la capacidad de poder reponernos a cualquier circunstancia de la vida”. Mujeres como ella, que por fin se ven reconocidas con la ratificación del Convenio 189 de la OIT que reduce la precariedad laboral de mujeres que durante décadas han sido esenciales, pero precarias.

Informa Minerva Oso

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha llamado a mujeres y hombres a movilizarse el 8M en una entrevista en La hora de la 1 en la que ha advertido de los discursos negacionistas del feminismo.

"Están en las instituciones", ha afirmado, y ha aseverado que el Partido Popular los está "normalizando, blanqueando" en sus acuerdos de gobierno con Vox en las comunidades autónomas.

"Todo se pueda dar la vuelta. Tenemos que estar muy pendientes para que esos movimientos no se lleven por delante los derechos que tanto ha costado conseguir", ha agregado, después de señalar unos discursos de "odio" que se centran en las mujeres, las personas migrantes y LGTBI.

(Entrevista de Manuel Sollo). Mujeres invisibilizadas, desaparecidas del relato histórico, olvidadas en los pliegues de los siglos. Como si no hubieran existido en las artes, las ciencias, el pensamiento, el poder, las guerras. Pero siempre han estado ahí, y su rescate ha sido uno de los objetivos prioritarios del movimiento feminista. La activista e historiadora del Arte Ángeles Taro contribuye a esta tarea con el libro Exaltadas, locas, modernas. Grandes mujeres que desafiaron al patriarcado (Bruguera). Una reivindicación primera vertebra sus aspiraciones: el acceso a la educación, y a partir de ahí, su incorporación a todas las profesiones y actividades. Las que se rebelaban contra el estatus de sumisión al hombre, las que alcanzaban puestos de poder, eran denigradas, sometidas, violentadas y finalmente, ingresadas en psiquiátricos o asesinadas. Con un estilo directo y provocador, la autora desmonta mitos y estereotipos sobre las supuestas limitaciones de las mujeres e ilumina a algunas de las que demostraron su valía y lucharon por su reconocimiento. Consciente de que la lucha feminista es imparable, Taro señala un nuevo desafío: ¿Hasta dónde seremos capaces de llegar? 

La región turkana, en Kenia, es una zona extremadamente pobre y rural donde la gente sobrevive a duras penas. Las niñas son, tradicionalmente, menos valoradas que los hombres y el matrimonio infantil es una solución común a la pobreza. Los padres creen que las niñas no tienen derecho a ir al colegio. Sin embargo, gracias a los voluntarios españoles de la Asociación Manyatta y a las Misioneras Sociales de la Iglesia, algunas de estas pequeñas han podido estudiar y ahora están en la universidad o han comenzado una vida independiente y empoderada.