Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Las elecciones generales del próximo 20 de noviembre y la reforma de la Constitución, pactada por PSOE y PP, para introducir en la Carta Magna una regla de gasto que limite el déficit y la deuda marcan el comienzo del curso político, que este lunes da el pistoletazo de salida con diferentes reuniones que han convocado los dos grandes partidos: tres el PSOE y dos el PP. También la cúpula de Convergència i Unió va a mantener un encuentro previo a la votación de la reforma constitucional.

El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha animado a las grandes fortunas españolas a hacer "un gesto similar" al que han tenido las francesas y pedir que les suban los impuestos, porque "todos" los españoles tienen que hacer "un gran esfuerzo" para sacar al país adelante y "la clase media y los trabajadores" ya lo están haciendo desde "hace mucho tiempo".

El comienzo del curso político, ha arrancado con un acuerdo sorpresa entre el Partido Popular y el gobierno para controlar la deuda y el déficit público. Los flecos de las negociaciones se cerraron en la madrugada del viernes y obligarán a reformar la Constitución donde se recogerá, expresamente, el compromiso de las administraciones públicas con la estabilidad presupuestaria. No todos los grupos políticos estaban de acuerdo y entre los socialistas también surgieron dudas y reticencias. Todo ello sucedió en un pleno convocado a petición del Gobierno, para informar sobre nuevas medidas económicas, que marcará la iniciativa política de los próximos meses.

  • PP y PSOE acuerdan que el déficit público se limite por ley al 0,4%
  • Como excepción, se podrá gastar más en caso de catástrofe natural o recesión
  • La medida entrará en vigor a partir del año 2020

La reforma, según PSOE y PP, reafirma el compromiso con el euro y Europa, pero también es una garantía para mantener los servicios sociales, y obliga a todas administraciones a ser austeras.

El nuevo articulo 135 refleja, en su primer punto, la filosofía de la reforma: implicar a todos. Establece que las administraciones públicas se adecuarán al principio de estabilidad presupuestaria. Dice que el Estado y las comunidades no podrán tener un déficit estructural ni de deuda que supere los márgenes de la Unión Europea. No se incluyen cifras. Los número estarán en una ley orgánica posterior que también se ha pactado.

El PSOE y el PP han cerrado esta madrugada el acuerdo para reformar la Constitución y establecer una regla de gasto que limite el déficit y la deuda de todas las administraciones públicas. Gracias al pacto, la disciplina de equilibrio presupuestario llega a la Carta Magna, que no recogerá ninguna cifra concreta. Esta se establecerá mediante el desarrollo de una futura Ley Orgánica, que fijará en un 0,4% el déficit estructural global máximo del conjunto de las administraciones públicas. Después de intensas negociaciones mantenidas en los dos últimos días, especialmente en la jornada de este jueves, el acuerdo ha fraguado entre PSOE y PP, aunque por el momento no ha sido posible sumar a otras fuerzas parlamentarias.

Zapatero y Rajoy están personalmente implicados en la negociación. La discrepancia está en dónde y cómo poner el límite. El PP quiere que se concrete y los socialistas que la cifra no vaya en la Constitución. El PSOE también confia en poner fin a las discrepancias a esa reforma que han surgido en sus filas.