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El optimismo en torno a las vacunas contra la COVID-19 de Moderna y Pfizer no está libre de matices. Ciertos aspectos suscitan incógnitas entre los especialistas. Por ejemplo, en quiénes son más efectivas, porque aún no hay suficientes evidencias sobre pacientes de riesgo. Otra de las incertidumbres gira en torno a la protección de la vacuna, si solo es capaz de frenar el desarrollo de los sintomas pero no la capacidad de infectar a otras personas.

El Consejo interterritorial de Salud ha dejado la puerta abierta para que las farmacias realicen test de antígenos, pero para ello el ministro de Sanidad reclama que las Comunidades autónomas que quieran realizar estas pruebas presente un plan detallado. Un texto en el que tendrán que explicar qué quieren hacer, en qué condiciones, quién las llevará a cabo y cómo se realizarían. Ante este nuevo panorama, en Radio5 queremos saber qué valoración hacen desde ese colectivo. Hablamos con luis de Palacio, presidente de la Patronal de Farmacias de España.

El consejero de Salud de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, aclara que necesitan la autorización del Ministerio de Sanidad para hacer los test de antígenos contra el coronavirus en las farmacias y matiza que no serían para la población en general sino solo para determinados colectivos. Entrevistado en La hora de la 1, el consejero añade que esperan que a finales de la semana que viene puedan empezar a derivar a pacientes con Covid al Hospital Isabel Zendal, al que dotarán con personal si no hay profesionales voluntarios de otros centros.

Aún son resultados preliminares, pero la farmacéutica estadounidense Moderna ha anunciado que su vacuna contra el coronavirus tiene una eficacia de casi el 95%, ligeramente superior a la de la anunciada por Pfizer la semana pasada. Es también una vacuna sintética, que utiliza el ARN mensajero del virus y está terminando la Fase III del ensayo clínico, la última antes de la autorización definitiva. ¿Qué supone este nuevo anuncio? ¿En qué se parecen ambas vacunas? ¿Será clave la temperatura de conservación para preferir una sobre otra?

En plena aceleración de la carrera para conseguir la vacuna frente al coronavirus, la producción y la conservación del medicamento serán claves para llegar a meta. En una entrevista en el Telediario, la viróloga del laboratorio del coronavirus del CSIC Sonia Zúñiga ha afirmado que, mientras la vacuna de Moderna, que revela una efectividad del 94,5 %, tiene aspectos positivos para la distribución -puede conservarse hasta seis meses a -20 grados en congeladores estándar-, podría tener dificultades para la producción, al requerir dosis "más de tres veces superiores" a las requeridas por la desarrollada por Pfizer. [Coronavirus: última hora en directo

Aun así, Zúñiga ha valorado como "otra buena noticia" el anuncio de la farmacéutica Moderna, pero ha llamado a "esperar a que concluya el ensayo" antes de sacar conclusiones.

La compañía Moderna ha anunciado que la Junta de Monitoreo de Seguridad de Datos (DSMB, por sus siglas en inglés), designada de forma independiente por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), ha informado de que el estudio de fase 3 de ARNm-1273, su candidato a vacuna contra la COVID-19, ha observado una eficacia del 94,5 % en los primeros análisis[Coronavirus: última hora en directo

Esta semana Pfizer ha anunciado que su vacuna contra la COVID-19. Sin embargo, esto no basta para convencer a toda la población de que debe ponérsela. Miguel Fernández es uno de los voluntarios que se prestaron a probarla y cuenta que las dos dosis que recibió le provocaron algunos síntomas, pero leves y que se diluyeron con el tiempo. A pesar de esta buena noticia, según el último CIS, casi la mitad de la población española no se la pondría y, por el momento, aunque la vacunación a nivel general es optativa, las leyes podrían convertirla en obligatoria. "Esto no es una vacuna individual. (...) Aquí estamos hablando de una vacuna que quiere controlar una pandemia", resume Daniel López Acuña, exdirector de Acción Sanitaria en situaciones de crisis de la OMS. [Coronavirus: última hora en directo

El País Vasco tiene capacidad para almacenar al menos diez millones de dosis de la vacuna anunciada por Pfizer. Este prometedor tratamiento para la COVID-19 debe guardarse en congeladores especiales a 80 grados bajo cero, tal y como los que tienen en la empresa guipuzcoana Bexen. En su caso, cuentan con 25 ultracongeladores preparados para almacenar 300.000 mil dosis en cada uno, aunque Jon Pérez, trabajador de la compañía, asegura que a principios de año "estaríamos hablando de unos 50 ultracongelados, que estarían rondando los 18 millones de vacunas". En la actualidad mantienen en sus instalaciones muestras de ensayos clínicos y tejidos. Ahora solucionarían el gran reto de mantener la vacuna a tan baja temperatura porque normalmente se conservan entre los 5 y 20 grados. [Coronavirus: última hora en directo

El 9 de noviembre se dio a conocer al mundo la eficacia en un 90 % de los casos del tratamiento de la compañía norteamericana. Como consecuencia de esta noticia, sus acciones en bolsa se dispararon un 7 %. En ese momento, su consejero delegado -CEO-, Albert Bourla, decide vender más de 132.000 títulos de la empresa, el 62 % de sus acciones en la empresa, ganando cerca de cinco millones de euros. Ante el revuelo de esta operación, la farmacéutica ha defendido que dicha operación se cerró el 19 de agosto, cuando esas acciones valían un 9 % menos. El mercado estadounidense permite operar así a los ejecutivos sin que suponga infringir las normas sobre el uso de información privilegiada. Ocurrió hace meses con Moderna, otra compañía que también trabaja en el desarrollo de una vacuna contra la COVID-19[Coronavirus: última hora en directo