El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no entregará a los talibanes las reservas de Afganistán depositadas en EE.UU., unos 7.000 millones de dólares. Ha ordenado que el dinero vaya a las víctimas de los atentados del 11-S y también al pueblo afgano como ayuda humanitaria. Una ayuda que necesitan cada vez más en el país. La clase media se viene abajo mientras se cruza cada día con los más vulnerables.
Foto: Mercado de divisas en Kabul (REUTERS/Jorge Silva)