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Carmen Rodriguez, profesora de la UAM: "el Gobierno turco gobierna de espaldas a quien no le vota".

 

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha calificado de "extremistas" a los manifestantes que desde el viernes pasado se enfrentan a la Policía en decenas de ciudades de Turquía y piden su dimisión.

En una rueda de prensa en Estambul, Erdogan ha calificado de "brotes extremistas" las protestas que se iniciaron pacíficamente para pedir la salvación del parque Gezi en Estambul, un objetivo que el jefe del Gobierno ha tildado de ser un mero pretexto.

Los manifestantes han vuelto al parque, de manera pacífica, mientras el presidente, Abdullah Gül, ha pedido calma y ha asegurado que "el mensaje" de la protesta será escuchado.

Las violentas protestas contra el Gobierno turco, que se han expandido por toda Turquía desde el pasado viernes, se han ido reduciendo este domingo paulatinamente, aunque la situación sigue siendo tensa, en particular en Ankara, donde se han vuelto a producir choques entre Policía y manifestantes.

Las fuerzas del orden capitalinas intentaron desalojar por la fuerza la céntrica plaza Kizilay, donde se habían concentrado unas 10.000 personas, según ha constatado la agencia Efe.

Inicialmente la Policía reprimió con gases lacrimógenos y cañones de agua a cientos de estudiantes que intentaban acercarse a la sede del Gobierno del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.

Poco después iniciaron el desalojo de la plaza, lo que desencadenó una batalla campal entre manifestantes y los agentes.

Según Efe, ha habido numerosos heridos y varios médicos han confirmado que la Policía estaba disparando con balas de caucho contra los manifestantes.

Además, la Policía disparó gases lacrimógenos contra hospitales y edificios de viviendas en el centro de la ciudad, causando el pánico entre manifestantes y habitantes.

Hoy hace dos años en Egipto del derrocamiento de Hosni Mubarak, y varios grupos opositores han convocado hoy marchas para conmemorar este hecho, y exigir la renuncia del presidente Mohammed Mursi.

La muerte del opositor tunecino ha provocado una crisis interna en el partido en el gobierno, los islamistas de Ennahda. Rechazan la oferta del primer ministro de formar un gobierno de unidad hasta las elecciones. Mientras, el principal sindicato del país ha convocado para mañana una huelga general.

En Egipto la violencia no cesa. Al menos dos personas han fallecido en las últimas horas en la localidad de Port Said donde cientos de ciudadanos desafiaban anoche en las calles el toque de queda decretado tras los nuevos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. No han sido, sin embargo, las últimas protestas, en otras partes del país también se han producido manifestaciones contra el estado de emergencia impuesto por el presidente Mursi.

Lourdes Vidal, responsable del Área de Mundo Árabe y Mediterráneo del Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMED).

Hay intención de continuar con las protestas porque "los manifestantes se sienten oprimidos por el Gobierno y las Fuerzas de Seguridad". El conflicto tiene visos de continuar. La revolución no ha terminado, el pueblo reivindica que persisten muchos de los elementos del antiguo sistema y prácticas autoritarias. También hay desánimo desde el punto de vista de la justicia social y la libertad y clara necesidad de creación de empleo.

El mayor problema por un lado es la situación económica hay que mejorar el acceso a las oportunidades y por otro "no hay una alternativa política organizada". Los que se autodenominan políticos de la oposición no son reconocidos por buena parte de la población (29/01/13).