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El enviado especial a Ucrania, Fran Sevilla, está en Pokrovsk, un estratégico nudo de comunicaciones y ciudad industrial que está siendo asediada por los rusos. "Es una ciudad fantasmal, no queda prácticamente nadie, las calles están desiertas y no hay electricidad", nos cuenta. Escúchalo en RNE Audio.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, no ha tardado en comparecer para hablar sobre el acuerdo de cesión de tierras raras con Estados Unidos. Un trato que da un respiro a las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos tras semanas de intensa presión por parte de Donald Trump. Durante este tiempo, el presidente lo ha calificado de "dictador" y lo ha responsabilizado de la guerra. En su intervención, Zelenski ha asegurado que no firmará ningún compromiso que no incluya garantías de seguridad; sin embargo, Trump ha declarado que Estados Unidos no proporcionará esas garantías, dejando la posibilidad abierta a que Europa lo haga.

Aunque aún se desconoce el texto definitivo del acuerdo, es evidente que Zelenski tiene poco margen de negociación. A pesar de ello, este pacto le ha permitido acceder a la Casa Blanca, de la que hasta ahora estaba excluido.

Fran Sevilla, enviado especial de RNE a Ucrania, se desplaza al Donbás, donde se encuentra la mayoría de las tierras raras ucranianas. A falta de confirmación oficial, apenas se conocen detalles del acuerdo por el que Ucrania cedería a Estados Unidos la explotación del 50% de sus tierras raras y de sus minerales estratégicos. Actualmente, Rusia sigue avanzando y ocupa ya tres cuartas partes de la región del Donbás por lo que, tras un acuerdo, serían los rusos los que pasarían a controlar una gran proporción de esos recursos naturales ucranianos.

Mijailo Podoliak, asesor del presidente de Ucrania, asegura que "por ahora no hay planes efectivos para terminar la guerra", en una entrevista concedida a los enviados especiales de RNE en Kiev, Aurora Moreno y David Velasco en la técnica. Podoliak añade que "Estados Unidos tiene derecho a discutir con Rusia" e incide en que no hay un entendimiento claro de cómo debería ser el acuerdo: "Para Ucrania, debería dejar claro que Rusia es la responsable de esta guerra que debe pagar por la agresión legal y económicamente y, sobre todo, esta guerra no puede acabar con la capitulación de Ucrania", concluye.

Ucrania habría llegado a un acuerdo con Estados Unidos para compartir la explotación de sus recursos naturales, incluidos los minerales raros. Trump ha anunciado que podría reunirse con Zelenski este viernes para firmar el pacto. "Habría un fondo de inversión conjunto entre EE.UU. y Ucrania para repartirse el 50% de los beneficios", explica José Antonio Gurpegui, catedrático de Estudios Norteamericanos en la Universidad de Alcalá. "Ucrania también está reclamando una garantía de no tener una futura intervención rusa. En el trato con Trump, de momento no se contempla esa garantía". El catedrático se muestra pesimista sobre el papel que pueda jugar Europa en las posibles negociaciones de paz, ya que "Trump no ha mostrado hasta ahora ningún respeto institucional respecto a Europa, más allá de esa reunión con Macron".

Ucrania ha llegado a un acuerdo con Estados Unidos para destinar a Washington parte de los beneficios de la explotación de sus recursos naturales, incluidos los minerales raros. A raíz de la noticia, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha anunciado que planea viajar a Washington el viernes para cerrar el trato.

FOTO: REUTERS

Los drones se han convertido en elementos fundamentales a nivel militar y estratégico en la guerra de Ucrania por parte de ambos bandos. Nuestros enviados especiales al terreno, Aurora Moreno y David Velasco, han hablado con dos tripulantes de una unidad móvil antidrones. Su trabajo consiste en alejar la amenaza rusa de los cielos en el sureste ucraniano, especialmente en Mykolaiv, Odesa o Jersón. Estos aparatos han cambiado las tácticas de guerra: "No dormimos en los cuarteles, lo hacemos sobre el terreno, siempre en movimiento. Al principio los drones eran lentos, pero ahora se han modernizado y se han vuelto más rápidos". Explican que es difícil abatirlos, tienen que calcular la distancia, fijar el objetivo y disparar con ametralladoras de gran calibre o lanzacohetes. "Cuando derribamos un dron, entendemos que nuestras familias están a salvo", aseguran.

Nuestro compañero Fran Sevilla, enviado especial a Ucrania, está en una evacuación de civiles con la ONG ucraniana SOS, cerca de Kostiantynivka: "Son personas que se han visto atrapados y que no tienen recursos", nos cuenta. La ONG realiza evacuaciones en condiciones muy complicadas, miles de personas han sido desplazadas desde el comienzo de la guerra.

Un equipo de RTVE ha viajado hasta las zonas más esenciales del frente en Ucrania para conocer de primera mano cómo está la situación en el tercer aniversario de la ofensiva. También, se analiza la situación pocos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya acelerado las negociaciones para poner fin a la guerra, sin contar, supuestamente, con Kiev ni la Unión Europea.

El viaje comienza en la capital, en Kiev, donde a día de hoy la vida se hace con aparente normalidad, aunque la huella de la guerra está presente. Su plaza de la Independencia fue el corazón de las protestas del Euromaidán en 2014. Ahí empezó todo. Después, ponemos rumbo al este al Dombás, donde la sensación es muy distinta. Frío, desolación y muy pocos civiles, es lo que nos encontramos al pasar por Pokrovsk, Kupiansk, Chasiv Yar y Limán. Esta última fue testigo de combates muy violentos. Los rusos terminaron retirándose hacia el este. Pero ahora han vuelto. Están a pocos kilómetros.

VÍCTOR GARCÍA GUERRERO / VÍDEO DIGITAL

Desde el inicio de la guerra, la Unión Europea ha respaldado firmemente a Ucrania con ayuda militar, humanitaria y sanciones contra Rusia. Sin embargo, el cambio en la postura de Washington bajo la administración Trump ha puesto duda la capacidad de Europa para sostener este apoyo sin la participación de EE.UU. Líderes europeos como Ursula von der Leyen y Kaja Kallas, han insistido durante la cumbre en defensa de Ucrania que Europa seguirá apoyando al país "el tiempo que sea necesario", pero los expertos advierten que, sin el respaldo estadounidense, la infraestructura de apoyo europeo podría debilitarse, cambiando por completo el tablero geopolítico.

Líderes de Europa y Canadá han viajado a Kiev para dejar claro su apoyo a Ucrania cuando se cumplen tres años del inicio de la guerra. Ha sido un claro espaldarazo a Zelenski, mientras Estados Unidos y Rusia hablan de negociar la paz sin contar con él.

Algunos de estos países han ido más allá del envío de armas. El Reino Unido, los países bálticos y algunos nórdicos dicen que valoran enviar tropas a Ucrania. No es el caso de España, que dice que todavía no es momento para eso. Pedro Sánchez ha anunciado en Kiev un envío de armas y munición para este 2025 de 1.000 millones de euros.

Zelenski ha dicho que espera que se acabe la guerra este mismo año.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha subrayado su disposición de reducir las compras de gas licuado ruso. "El deseo político del Gobierno español —y de la sociedad española— es reducir nuestra dependencia energética (de Rusia) y diversificarla hacia otros países", ha asegurado Sánchez, preguntado por las compras de gas ruso licuado por valor de 2.000 millones de euros anuales que desde España se realizan a Rusia. "Son contratos privados", ha aclarado el presidente, y ha recordado que los principales proveedores de gas de España son Estados Unidos y Canadá.

"Nos hemos comprometido, como Gobierno de España, a dedicar 1.000 millones de euros para proporcionar capacidades militares a Ucrania" en 2025, ha subrayado Sánchez, también partidario de acelerar el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea.

Este lunes se cumplen tres años de la invasión rusa a Ucrania y en este tiempo la situación ha cambiado por completo. Hace tres años, los países de Occidente recibían al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, con los brazos abiertos y le invitaban a intervenir en sus parlamentos, consolidando así el apoyo internacional hacia Kiev frente a Putin.

Con Trump en la Casa Blanca la situación es diferente. Antes de ganar las elecciones, Trump recibió a Zelenski en Nueva York y aseguró que su relación era "buena". Sin embargo, su preferido en Vladímir Putin, con quien ha comenzado negociaciones unilaterales para una posible paz en Ucrania.

La ciudad de Donetsk, en el Donbás ucraniano ocupado por Rusia, lleva más de una década bajo control directo o indirecto de Moscú, y sus residentes están cansados de todos estos como frente de guerra. El Kremlin ha dejado claro que no piensa renunciar a este territorio ni al resto del Donbás, que consideran parte de la Federación Rusa, ante un eventual acuerdo de paz.

Después de tres años de guerra, los residentes que quedan en la zona se definen mayormente como prorrusos, o al menos no se manifiestan de forma abierta como ucranianos identitariamente. Pero sí desean, como el resto de ucranianos, que las conversaciones de paz que han abierto Donald Trump y Putin puedan conducir al fin de la guerra.