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Al menos 1.300 muertos deja ya la escalada de violencia en el oeste de Siria. Muchos son civiles de la minoría alauita. El gobierno de transición asegura que ha retomado el control. Mientras, en Damasco se repiten las protestas a favor de la paz.

Hay dos partes enfrentadas tras estas matanzas: por un lado fuerzas de seguridad y grupos armados afines al gobierno actual, y por otro, los leales al expresidente Al Asad. Tras la condena internacional, el presidente interino promete una investigación. EE.UU. y Rusia acaban de pedir una reunión urgente del Consejo de seguridad de la ONU.

Foto: EFE/EPA/MOHAMAD DABOUL

Crece la tensión en Siria. Más de 560 civiles han sido asesinados desde el jueves por las fuerzas de seguridad y grupos afines al nuevo gobierno, según ONGs. Muchos pertenecían a la minoría alauita, la misma del expresidente Bachar al Asad. El portavoz de defensa del nuevo gobierno, que ha prometido respetar a todas las minorías del país, intenta distanciarse de esas ejecuciones y asegura están tomando posiciones para aplacar a los insurgentes. Todo estalló el jueves, cuando grupos armados leales a la dinastía Al Asad atacaron edificios gubernamentales en Damasco, la capital.

Foto: EFE/Yahya Nemah

Miles de palestinos se han visto forzados en las últimas semanas a abandonar sus hogares en Cisjordania. La razón: la ofensiva del Ejército israelí, llamada Muro de Hierro. Fuerzas israelíes, incluso con tanques, por primera vez en más de 20 años, buscan abatir a las milicias palestinas, pero se llevan por delante también la vida de civiles y destruyen casas e infraestructuras vitales para la población.

La ofensiva israelí ha obligado a más de 40.000 palestinos solo en unas semanas a dejar sus casas. Israel ha dicho que la ofensiva en Cisjordania va a continuar y que no permitirá el regreso de los palestinos desplazados.

Foto: EFE/EPA/ATEF SAFADI

Siria vive el peor episodio de violencia desde la caída de Al Asad en diciembre. Los enfrentamientos entre bandas leales al depuesto presidente y las fuerzas de seguridad del gobierno actual han dejado más de 150 muertos. El enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen, pidió este viernes a los que han participado en nuevos combates en el noreste del país que se abstengan de participar en más actos de violencia que podrían dar lugar a un nuevo conflicto.

Los sirios tienen esperanzas en que el país recupere su identidad tras tantos años de guerra, pero esto no va a ser sencillo, como queda patente al ver que más de un centenar de personas han muerto en combates entre ayer y hoy en la región costera del país. Ignacio Alvarez-Ossorio es Catedrático de Estudios Árabes e Islámicos en la UCM y autor de diversas publicaciones y artículos sobre Siria, además del libro Siria. La década negra.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado a Hamás con el "infierno" si no libera a todos los rehenes inmediatamente. Los islamistas le han respondido que sus amenazas solo sirven para alentar a Benjamín Netanyahu a violar el acuerdo de alto el fuego y que la mejor manera de proteger a los secuestrados es implementar la segunda fase.

Trump lanzaba esta amenaza tras reunirse en el despacho oval de la Casa Blanca con ocho rehenes israelíes liberados, cinco de ellos con ciudadanía estadounidense, y horas después de que se confirmara que EE.UU. estaba manteniendo conversaciones directas por primera vez con Hamás para abordar el fin de la guerra y un nuevo canje de cautivos por presos palestinos.